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Rumania se une a Hungría, Polonia, Eslovaquia y la República Checa en rechazo de aceptar inmigrantes musulmanes

El presidente de la UE, Juncker, quiere permitir que Rumanía entre en la zona libre de fronteras de Schengen, sin duda como una ruta adicional de migración musulmana, ahora que otros países de Europa del Este le han cerrado sus fronteras. A juzgar por el desdén de Rumania hacia los musulmanes, parece que no es titular. Los rumanos insisten en que “nuestros hijos también deben crecer en condiciones seguras y civilizadas. No queremos terminar como Europa Occidental, donde tienen miedo de dejar que los niños caminen solo a la escuela o que sus esposas estén solas en las calles “.

Rumania está utilizando tecnología y agentes adicionales de control fronterizo para evitar que los musulmanes utilicen Rumania como destino alternativo después de que las fronteras en Hungría, Polonia y la República Checa hayan sido cerradas a invasores musulmanes.

Pincha en el siguiente enlace para ver un video:

https://vid.me/e/RBkzR?stats=1

Una comunidad del condado noroccidental de Satu Mare en Rumania amenazó con desencadenar la violencia si el Gobierno prosigue con su asociación con una ONG para construir un centro de “refugiados” para los musulmanes en su ciudad natal.

Los rumanos protestan por la construcción de una mezquita en Bucarest en 2016, y un año después aún no ha comenzado a funcionar. Los Rumanos dicen: “Nuestra fe (cristiana) y las tradiciones nos han mantenido unidos durante miles de años. Ni siquiera queremos escuchar la idea de una mega mezquita en Bucarest. No aceptaremos cuotas obligatorias de migrantes musulmanes. No hemos olvidado lo que hizo el Imperio Turco Musulmán Otomano “.

Vlad Tepesblog

El presidente de Rumania, Klaus Iohannis, ha rechazado a una candidata del primer ministro, una mujer musulmana nominada por el Partido Socialdemócrata o PSD. Iohannis no dio ninguna razón para rechazar la elección de PSD.

Lo mejor de todo, mira lo que hacen los rumanos dentro de una casa de la ópera donde se está realizando algún tipo de canto de Allahu Akbar.

Vlad Tepesblog  (h / t Clarence F)

Presidente polaco: “Obligar a las naciones a recibir a los migrantes significará el fin de la UE”

La insistencia de Bruselas en ordenar a las naciones de la Unión Europea (UE) que acepten a los migrantes del tercer mundo podría llevar a la ruptura del bloque, advirtió el presidente de Polonia, Andrzej Duda.

El establecimiento de la UE está efectivamente rompiendo la Unión Europea, que es una victoria para la agenda de la supremacía islámica, ya que la imprudencia de la inmigración continúa erosionando los valores democráticos.

Las mismas profundas divisiones causadas en Europa por la aplicación de políticas antidemocráticas también están llegando a otras naciones occidentales.

La política de inmigración suicida que permite la entrada a cualquier inmigrante, independientemente de sus valores, es contraria a los derechos humanos de los ciudadanos de Europa. Los inmigrantes musulmanes no vistos se han convertido en el rostro, y los intereses de la supremacía islámica son la prioridad, de todos los asuntos de inmigración, que han sido subsumidos bajo la categoría de “raza”.

Ahora la situación en la UE se ha vuelto tan grave que hablar sobre el fin de la UE está sobre la mesa. Es un choque de civilizaciones, un tirón de la guerra entre los que quieren defender la libertad frente a los que han traicionado la democracia, la libertad y los derechos humanos.

“Obligar a las naciones a recibir a los migrantes significará el fin de la UE”: Presidente polaco “

La insistencia de Bruselas en ordenar a las naciones de la Unión Europea (UE) que acepten a los migrantes del tercer mundo podría llevar a la ruptura del bloque, advirtió el presidente de Polonia, Andrzej Duda.

El principio de unidad de la UE, dijo Duda en una rueda de prensa el jueves, “debe deberse al hecho de que trabajamos juntos … no tratamos de obligar a otros estados a actuar en contra de sus propios intereses y en contra de los intereses de su pueblo”.

“Por lo tanto, no estamos de acuerdo con ser dictados, en lo que respecta al sistema de cuotas y obligar a los migrantes a mudarse a Polonia, contra la voluntad de nuestro pueblo”, enfatizó tras hablar con el presidente búlgaro Rumen Radev.

Duda añadió que Polonia y Bulgaria comparten la “misma e inequívoca” posición sobre cómo Europa debe lidiar con la crisis migratoria, afirmando que ambos países creen que el bloque debe proteger sus fronteras y proporcionar ayuda a los refugiados cerca de sus países de origen.

La unidad, la igualdad y la solidaridad son “los principios básicos de la UE”, dijo Duda, quien es oriundo del conservador Partido de Derecho y Justicia (PiS) de Polonia.

“Si estos principios se rompen, entonces, en mi opinión, significará el fin del bloque tal como lo conocemos, o ciertamente su declive, que conducirá a la desintegración de la Unión”.

La solidaridad con la crisis de los inmigrantes supone un apoyo mutuo en el tratamiento de los problemas, según el presidente de Polonia, quien señaló que la nación envió guardias a Bulgaria para ayudar a proteger la frontera exterior de la Unión.

“Tanto para Bulgaria como para nosotros, la prevención de la inmigración ilegal mediante el mantenimiento de una frontera eficiente y estrechamente vigilada en la UE, que no puede ser fácilmente superada, es una de las tareas más importantes que se deben emprender”, dijo.

En el año 2015, contra los deseos de las naciones de Europa Central, los ministros del Interior de la UE aprobaron un plan para forzar a los estados miembros a acoger a una parte de los migrantes del Tercer Mundo que llegaron al continente desde que la canciller alemana Angela Merkel abrió las fronteras.

El ministro del Interior de Polonia, Mariusz Błaszczak, insistió en que las sanciones financieras perjudicarían menos a la nación que a los inmigrantes.

Radio Polonia informó que con una contribución de 50 millones de euros anunciada el mes pasado, Varsovia es el mayor donante hasta la fecha a la Iniciativa de Resistencia Económica del Banco Europeo de Inversiones, que ayuda a los refugiados que viven en países como Argelia, Egipto, Líbano, Túnez, Siria, Albania , y Serbia.

Según el banco, la iniciativa “pretende movilizar rápidamente una financiación adicional en apoyo de la capacidad de las economías de las regiones del Vecindario Meridional y de los Balcanes Occidentales para absorber y responder a crisis y choques, como la crisis de refugiados sirios, manteniendo un fuerte crecimiento” .

Fuente:  Breitbart

El Tribunal Europeo ordena a los países de la UE que acepten migrantes

‘La política ha violado las leyes y valores europeos’

Luego de que la Corte Europea de Justicia dictaminara que la UE tiene derecho a ordenar a sus Estados miembro que acojan a los denominados solicitantes de asilo, y dado que los Estados miembro no tienen derecho a resistirse a esas órdenes, la primera ministra polaca, Beata Szydlo, declaró desafiante: “Esto no cambia en absoluto la posición del Gobierno polaco con respecto a la política migratoria” (Foto de la izquierda: Transparency International/Flickr; foto de la derecha: Oficina del Primer Ministro de Polonia).

por Soeren Kern

El más alto tribunal de la Unión Europea ha rechazado una demanda de Hungría y Eslovaquia sobre la legalidad del programa obligatorio del bloque de cuotas de refugiados, que exige a los países miembros de la UE admitir a decenas de miles de migrantes de África, Asia y Oriente Medio.

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) dictó que la Comisión Europea, el poderoso brazo ejecutivo de la Unión Europea, tiene derecho por ley a ordenar a los países miembros de la UE que acepten a los llamados solicitantes de asilo y que, a la inversa, los países miembros de la UE no tienen derecho por ley a desobedecer esa orden.

La sentencia del 6 de septiembre, que ha sido celebrada como una victoria por el federalismo europeo, subraya hasta qué punto la Unión Europea ha usurpado el poder decisorio de sus 28 Estados miembros. La sentencia también ejemplifica cómo se han politizado los órganos de jurisprudencia de la Unión Europea.

Los detractores del plan de reubicación dicen que las decisiones sobre la concesión de los permisos de residencia deberían mantenerse en el ámbito nacional y que, al imponer unilateralmente cuotas de migrantes a los países miembros de la UE, los burócratas no electos de Bruselas están tratando de forzar a los líderes de Europa democráticamente elegidos a someterse a su dictado.

El litigio se remonta a septiembre de 2015, cuando, en el apogeo de la crisis migratoria de Europa, los países miembros de la UE votaron por un estrecho margen a favor de reubicar a 120.000 “refugiados” provenientes de Italia y Grecia en otras partes del bloque. Esta cifra se sumaba a un plan de julio de 2015 para redistribuir a 40.000 migrantes provenientes de Italia y Grecia.

Se ordenó a nueve países de Europa Central y del Este que, de los 160.000 migrantes “a compartir”, aceptaran a alrededor de 15.000. Aunque la República Checa, Hungría, Rumanía y Eslovaquia votaron contra el acuerdo, se les exigió igualmente su acatamiento.

Desde entonces, varios países se han negado a aceptar su cuota de migrantes asignada. Polonia, por ejemplo, tiene una cuota de 6.182 migrantes, de los cuales no ha admitido a ninguno. La República Checa tiene una cuota de 2.691 migrantes: sólo ha aceptado a 12. Hungría tiene una cuota de 1.294 y no ha admitido a ninguno.

En el conjunto de la UE sólo se han reubicado hasta la fecha a unos 25.000 migrantes (7.873 procedentes de Italia y 16.803 de Grecia), según el último informe sobre reubicación y reasentamiento de la UE, publicado el 26 de julio de 2017. De los 28 países miembros, sólo Letonia y Malta han aceptado sus cuotas íntegras, sumando un total de 469 migrantes.

Muchos de los llamados solicitantes de asilo se han negado a ser reubicados en Europa Central y del Este porque las ayudas económicas no son tan generosas como en Francia, Alemania o Escandinavia. Cientos de migrantes que han sido reubicados en Estonia, Letonia y Lituania —países situados entre los más pobres de la UE— han huido desde entonces a Alemania y otros países más ricos del bloque.

Hungría y Eslovaquia, con el apoyo de Polonia, alegaron que la Unión Europea incumplió sus propias normas y excedió sus competencias cuando aprobó el sistema de cuotas con una “mayoría cualificada”, en torno a los dos tercios de los miembros del bloque. También alegaron que el plan de reubicación vulnera de forma flagrante la Convención de Dublín de la Unión Europea, una ley que exige que las personas que buscan refugio dentro de la Unión Europea lo hagan en el primer país europeo al que lleguen.

El Tribunal Europeo de Justicia dictó que el voto a favor de una mayoría cualificada era suficiente porque la UE “no exigió actuar unánimemente cuando adoptó la decisión que se impugna”. La sentencia, que no mencionaba la Convención de Dublín, concluía: “El mecanismo contribuye en realidad a permitir que Grecia e Italia puedan manejar el impacto de la crisis migratoria de 2015 y es proporcionado”.

El ministro de Exteriores húngaro, Peter Szijjarto, calificó la sentencia del tribunal de “indignante e irresponsable”, y “contraria a los intereses de las naciones europeas, incluida Hungría”. Añadió: “La decisión pone en peligro la seguridad de toda Europa y el futuro de toda Europa también”.

Szijjarto prometió que Hungría seguiría desafiando cualquier intento de la UE de reasentar migrantes en Hungría sin su aprobación. “La verdadera batalla sólo está empezando”, dijo, añadiendo que la decisión era política: “La política ha violado las leyes y valores europeos”.

El primer ministro eslovaco, Robert Fico, dijo que aunque “respetaba” la decisión del tribunal, la oposición de su gobierno al plan de reubicación “no había cambiado en absoluto”. Prosiguió: “Seguiremos trabajando para que la solidaridad se exprese de otras formas que no sean imponernos migrantes de otros países que además no quieren estar aquí”.

La primera ministra polaca, Beata Szydło, también fue desafiante: “Estaba convencida de que el tribunal iba a tomar esa decisión, pero esto no cambia en absoluto la postura del Gobierno polaco en relación con la política migratoria”.

El ministro de Exteriores alemán, Sigmar Gabriel, dijo que la sentencia significa que los países miembros de la Europa oriental deben acatar el plan de reparto de refugiados: “Siempre les he dicho a nuestros socios de la Europa oriental que lo correcto es aclarar las cuestiones de tipo legal si hay dudas. Pero ahora lo que esperamos de todos los socios europeos es que se adhieran a la sentencia y apliquen el acuerdo sin demora”.

El comisario para la Migración de la UE, Dimitris Avramopoulos, celebró la sentencia del TEJ: “El TEJ confirma la validez del plan de reubicación. Es hora de trabajar unidos y aplicar las medidas de solidaridad completas”. Advirtió que emprendería acciones legales si no cumplían con las obligaciones con los refugiados en “las próximas semanas”.

La Comisión Europea ya ha iniciado acciones legales contra la República Checa, Hungría y Polonia por no asumir sus cuotas de migrantes. El denominado procedimiento de infracción, que autoriza a la Comisión a demandar a los países miembros que se considere que no cumplen sus obligaciones bajo la ley de la UE, podría dar lugar a grandes sanciones económicas.

Es probable que la sentencia del TJUE y las continuas amenazas de Bruselas ayuden al primer ministro Victor Orbán en su campaña para la reelección en 2018. En una reciente encuesta de opinión, el partido de Orbán, Fidesz, obtenía el 53%, seguido del partido nacionalista Jobbik con un 21%. Orbán ha dicho que su programa de campaña se centraría en impulsar la economía, mejorar la seguridad y preservar la identidad nacional.

Orbán, que ha surgido como el abanderado de la oposición europea a la política migratoria de puertas abiertas de la canciller alemana, Angela Merkel, ha alertado varias veces de que los migrantes están amenazando la identidad cristiana europea:

No debemos olvidar que los que llegan han crecido en otra religión, y que representan una cultura radicalmente diferente. La mayoría de ellos no son cristianos, sino musulmanes. Esta es una cuestión importante, porque Europa, y la identidad europea, tienen sus raíces en el cristianismo. ¿No es ya de por sí preocupante que el cristianismo europeo sea apenas capaz de conseguir que Europa siga siendo cristiana? Si perdemos esto de vista, la idea de Europa podría convertirse en un interés de una minoría en su propio continente.

En un mitin de campaña del 3 de septiembre en la localidad de Kötcse, Orbán citó predicciones de expertos que estimaban que 60 millones de personas llegarían desde África a Europa en los próximos veinte años, haciendo aumentar así la población musulmana de Europa a más del 20% en 2030. “La islamización de Europa es real”, alertó Orbán.

Soeren Kern es analista de política europea para el Instituto Gatestone en Nueva York. Síguelo en Facebook y en Twitter.

Fuente: Gatestone Institute

Traducido por Revista El Medio

Debido a que las elites de la UE se preocupan de que el cruce del Mediterráneo en pequeñas embarcaciones es peligroso, la UE transportará ahora a decenas de miles más de invasores musulmanes.

La UE ha dado a conocer planes para transportar al aire libre al menos a 50.000 personas que se hacen pasar por refugiados cada año, directamente desde África, Oriente Medio y Turquía para desalentar a los barcos inmigrantes de hacer el peligroso cruce del Mediterráneo. La propuesta implica admitir a cientos de miles o más de musulmanes en los países de la Unión Europea durante los próximos dos años bajo el progreso del reasentamiento del bloque.

TheOldContinent   A principios de septiembre, Jean-Claude Juncker, Presidente de la Comisión Europea (no elegido), escribió palabras severas a Viktor Orbán, castigándolo por la falta de solidaridad de Hungría. El escribio:

“La solidaridad no es un plato a la carta (…) que se rechace cuando se trata de cumplir con las decisiones de reubicación que se han acordado de común acuerdo. 

En aquel momento, parecía claro que Juncker se quejaba de la falta de cooperación con el programa de reubicación de la UE. TOC ha escrito extensamente sobre el tema: desde su origen en la gran afluencia de inmigrantes a Italia , a los refugiados en Lituania simplemente se les ha permitido  para que consideren elegir una mejor ubicación. Polonia, Hungría y la República Checa se negaron a participar en el programa. Protestas austríacas .

” Europa siempre ha demostrado generosidad y verdadera solidaridad hacia aquellos que necesitan protección durante la crisis migratoria. Sólo en el último año hemos abierto nuestras puertas a más de 720.000 personas que necesitan protección. El plan de reasentamiento ha contribuido a garantizar que la responsabilidad se comparta equitativamente entre los Estados miembros. 

En definitiva, sobre la base de las propias cifras de la UE, cuando se trata de luchar contra la migración “irregular / ilegal” o de reubicación (sólo el 36% de los migrantes irregulares son devueltos), la UE parece fracasar.

El 16 de mayo del 2017, la UE alegó que 16.163 personas habían sido reasentadas en el marco de los planes de reasentamiento de Grecia e Italia. El 6 de septiembre – un día después de la carta de Juncker a Orbán – el número fue ” actualizado ” a 22.518 reasentados.

Así que en resumen, de un original de 98.000 candidatos elegibles para la reubicación, sólo unos 29.000 han sido reubicados. ¿Dónde están los otros 69.000 candidatos? ¿Nunca vinieron? ¿Y las 720.000 personas que necesitan protección en 2017? ¿No eran elegibles?

No han podido ser devueltos: la propia UE afirmó que en 2016 se ordenó la salida de alrededor de 500.000 personas de la UE, mientras que sólo se devolvieron 226.000. ¿La UE ha perdido la pista de estas personas? Así, cuando el Comisario de Migración de la UE, Avramopoulos, declara que:

Llamar a la política un éxito bastante curioso. Especialmente desde hace dos años, una mera quinta parte de los 160.000 inmigrantes originalmente destinados se han reubicado con éxito. Véase el cuadro del número que la UE quería que los Estados miembros aceptaran, en contraste con el número que realmente tomaron, a continuación.

Utiliza el ratón para desplazarte de izquierda a derecha para ver el número de musulmanes que cada país recibe en 2017 a partir del 1 de septiembre. Esto está, por supuesto, en la cima de las decenas o cientos de miles de invasores sin educación, incuestionables, no empleables, económicos que se presentan como refugiados que ya han asumido desde 2015:

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Las vallas fronterizas de Hungría han reducido la inmigración ilegal musulmana en mas del 99%

Hungría ha reducido la inmigración ilegal musulmana en más de un 99% después de desplegar una serie de poderosas vallas fronterizas en respuesta a la crisis migratoria europea, posiblemente proporcionando una lección sobre el posible impacto de la construcción del muy discutido muro sureño del Presidente Trump en Estados Unidos.

Breitbart(h / t Emma)   Hablando en el segundo aniversario de la medida del gobierno para sellar la frontera de Hungría con Serbia, que es también una frontera exterior de la Unión Europea, el Asesor Jefe de Seguridad György Bakondi del primer ministro Viktor Orbán anunció que las vallas han hecho colapsar la inmigración ilegal de 391.000 en 2015 , a 18.236 en 2016, a sólo 1.184 en 2017.

“El sistema de barreras técnicas es la clave para el éxito de la seguridad fronteriza, y sin ella, sería imposible detener la llegada masiva de inmigrantes”, explicó el jefe de seguridad.

A continuación se muestra un gráfico de la súbita caída de la llegada de los musulmanes extranjeros ilegales a Hungría entre 2001 – 2017.

Las Naciones Unidas  han criticado duramente a Hungría por mostrar una “intención muy clara” de detener la inmigración ilegal, construyendo el muro fronterizo de la nación para dar una impresión poco acogedora a los aspirantes a solicitantes de asilo.

“Mi impresión fundamental es que hay una intención muy clara aquí de limitar severamente el número de personas a las que se les permite venir a Hungría para buscar protección”, dijo el martes el jefe de refugiados de la ONU, Filippo Grandi.

“Cuando estaba de pie en la cerca de la frontera hoy, sentí que todo el sistema está diseñado para contener a la gente, muchos de los cuales están huyendo de la guerra y la persecución, fuera del país”, agregó. (SÍ, es porque la mayoría no son refugiados, sino inmigrantes económicos)

El Nuevo jefe de la ONU dice que la migración musulmana de Europa es imparable y los políticos deben ignorar a los votantes . António Guterres dijo que los países europeos no tienen derecho a controlar sus fronteras y que deben dar lugar a las inundaciones de las personas más pobres del mundo.

Hungría tuvo que responder rápidamente a la afluencia de inmigrantes que estalló en Europa después de que Angela Merkel, de Alemania, anunciara que no había “límite” en el número de solicitantes de asilo que su propio país aceptaría, por lo que sus fronteras son defendidas por dos vallas salpicadas de miradores y patrulladas por miles de guardias de fronteras recién contratados en vez de una sólida muralla, lo que habría llevado más tiempo construir.

Sin embargo, como se ha reforzado constantemente, la inmigración ilegal se ha desacelerado, provocando la ira de activistas de las fronteras abiertas, como el multimillonario financiero George Soros y los funcionarios globalistas de la Unión Europea y las Naciones Unidas.

Grandi también pidió a Hungría deshacerse de las zonas de tránsito fronterizas que ha establecido, que permiten detener a todos los solicitantes de asilo que entran en el país mientras se valora la validez de sus reclamaciones.

Los húngaros introdujeron estas zonas después de que se descubrió que muchos de los terroristas de París del 2015 habían pasado por su territorio, un cambio radical de otros estados miembros de la UE, que dejan a los migrantes más o menos en general, con a veces mortales consecuencias , en obediencia al Derecho de la UE.

Hungría rechaza la última sentencia de la Corte de la UE sobre cuotas ilegales de inmigrantes musulmanes.

Fuente: Breitbart

Cada nación occidental que ha abierto sus fronteras a los musulmanes que se presentan como solicitantes de asilo, necesitan leer esto.

El otoño del 2015 era inusual en casi todos los sentidos en la isla griega del norte del mar Egeo de Lesbos, de la cual estoy escribiendo. Había decenas de miles de inmigrantes ilegales musulmanes en la isla, cuya población nativa era apenas de 100.000 personas. Cada día llegaban nuevos refugiados musulmanes por miles.

 

Foro del Medio Oriente   Una noche, el cielo azul gris gruñó poco después de la puesta del sol. Las espesas nubes se ennegrecieron y la lluvia cayó sobre la ciudad con un rugido. Cuando corrí por el pavimento resbaladizo hacia el bar de un amigo, escuché a un grupo de cinco pobres almas que hablaban persa con acento turco y corrían mal, buscando refugio bajo los aleros de un edificio.

Un cuarto de hora después me los encontré delante del bar de mi amigo, totalmente empapados. Salí y les pregunté si hablaban inglés; menearon la cabeza. Les pregunté en turco si hablaban turco. Con un brillo en los ojos, tres de ellos exclamaron alegremente: “Evet!” (“sí” en turco). Les dije que entraran al bar si querían. Dudaron, pero declinaron cortésmente la invitación. Les pregunté si necesitaban comida, agua o cigarrillos.

El que mejor hablaba turco dio un paso al frente. Sacó un mazo de billetes del bolsillo y dijo: “Si de verdad quieres ayudar, encuéntranos un hotel. El mejor, si es posible. Tenemos dinero. El dinero no es problema. Encuéntranos un hotel y te pagaremos una comisión”. Me explicó que todos los “malditos” hoteles de la isla estaban llenos (de refugiados) y que necesitaban habitaciones.

Me disculpé y desaparecí en el bar.

Casi dos años después, en una hermosa y fresca mañana de verano conocí a A. en un bar de la misma isla. A., refugiado sirio, suele pasar las noches yendo de bar en bar con sus amigos occidentales. Esos amigos son sobre todo románticos trabajadores sociales europeos que, según he observado varias veces, llevan camisetas, bolsas y ordenadores portátiles decorados con la bandera palestina. Están en la isla para ayudar a los desgraciados refugiados musulmanes que huyen de la guerra en sus países natales.

“Te hablaré estrictamente de musulmán a musulmán”, me dijo A. con un buen inglés tras haberse bebido unos chupitos de whiskey. “Estos [trabajadores sociales europeos] son muy raros. Y no sólo raros. Son también estúpidos. No sé por qué demonios están fascinados con una causa musulmana que incluso algunos musulmanes despreciamos”.

El año pasado, tres afganos se detuvieron delante de mi casa en la misma isla y me pidieron agua. Les di tres botellas y les pregunté si necesitaban algo más. ¿Café? Aceptaron y se sentaron en las sillas del jardín.

Tomando el café, dijeron que se alegraban de que los acogiera, “no un infiel en esta isla infiel”, sino un musulmán. Un joven afgano que iba vestido como un bailarín de un videoclip hiphopero barato de la MTV me dijo: “Un día, nosotros, los buenos musulmanes, conquistaremos sus tierras infieles”. Le pregunté por qué recibía dinero “infiel” para poder vivir. “Es halal [está permitido]”, respondió. “Ellos [los infieles] son demasiado fáciles de engañar”.

 

M., otro sirio que hablaba inglés con fluidez, me dio una larga charla sobre el maravilloso estilo de gobernar del presidente turco, Recep Tayyip Erdogan. “¡Turquía es el mejor país del mundo!”, me dijo. “Erdogan es el líder de la umma”. Le pregunté por qué había arriesgado su vida para cruzar ilegalmente desde “el mejor país del mundo” a las “pobres tierras infieles”. “Quiero ir a Europa y aumentar su población musulmana”, me respondió. “Quiero formar una familia musulmana allí. Quiero tener un montón de hijos”. Le recordé que Grecia también es un país europeo. No, no lo es, replicó.

Casi todos los migrantes ilegales en esta y otras islas griegas quieren llegar a Alemania, donde, según les han contado amigos y familiares, se les pagará mejor por ser unos “pobres” refugiados. El cliché de esas-pobres-almas-están-huyendo-de-la-guerra-en-su-país-natal se está volviendo menos convincente cada día. Pero ¿por qué, entonces, arriesgan la vida y se apretujan con otras 40 o 50 personas (incluidos ancianos y niños) en botes de goma con capacidad para sólo 12? ¿Por la guerra en Turquía?

No. A pesar de la inestabilidad política y la inseguridad general, técnicamente no hay guerra en Turquía. Es un país musulmán cuyos migrantes -la mayoría de ellos musulmanes- quieren abandonar lo antes posible para irse a la Europa no musulmana.

Llegan a las costas de las islas griegas, que son tan bellas que gente de todo el mundo cruza el mundo en avión para pasar sus vacaciones en ellas. Pero no son lo suficientemente buenas para ellos. Quieren ir a Atenas. ¿Por qué? ¿Porque hay guerra en las islas griegas? No. Es porque Atenas es el punto de partida en la ruta de salida a los Balcanes.

 

La misma lógica se aplica a Serbia, Hungría y Austria. Como Grecia, ninguno de esos países será lo suficientemente bueno para los refugiados. ¿Por qué no? ¿Porque hay guerra en ellos? ¿O porque“mi primo me dice que donde mejor se paga es en Alemania”?

Los líderes turcos amenazan a menudo a Europa con “abrir las puertas e inundar Europa con millones de refugiados [sirios]”. En vez de eso, deberían preguntarse por qué esos refugiados musulmanes están tan ansiosos por abandonar el “nuevo imperio turco” a la menor oportunidad. ¿Por qué no deciden vivir una vida cómoda en un país musulmán poderoso y pacífico, en vez de ir en masa al Occidente “infiel”?

Erdogan culpa a Occidente de la tragedia. Ha criticado a Occidente por haber aceptado únicamente 250.000 refugiados sirios. En 2016, el entonces primer ministro turco, Ahmet Davutoglu, dijo que los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas debían pagar el precio, no los vecinos (musulmanes) de Siria.

Resulta irónico que millones de musulmanes estén intentando, por medios peligrosos, alcanzar las fronteras de una civilización a la que históricamente han culpado de todos los males del mundo, empezando por los de sus propios países. El romántico Occidente no se pregunta por qué millones de musulmanes que lo odian se encaminan hacia él. ¿O es “islamófobo” señalar que no hay guerra en Grecia, Serbia, Hungría o Austria?

Fuente: Foro del Medio Oriente

 

Europa: Los yihadistas se aprovechan de las prestaciones sociales

Por: Soeren Kern
Un imán libio que pidió a Alá que “destruyera” a todos los no musulmanes recibió más de 600.000 francos suizos (620.000 dólares) en ayudas sociales del Gobierno suizo, según la emisora suiza SRF.
Abu Ramadán llegó a Suiza en 1998 y se le concedió el asilo en 2004 tras alegar que el Gobierno libio lo perseguía por su vinculación a los Hermanos Musulmanes. Desde entonces, Ramadán ha reunido 600.000 francos suizos en ayudas sociales, según SRF.
Aunque Ramadán lleva viviendo en Suiza casi veinte años, apenas sabe hablar francés o alemán, y jamás ha tenido un trabajo estable. Ramadán, de 64 años, pronto tendrá derecho a recibir una pensión del Estado suizo.
Mientras se quedaba con el dinero de los contribuyentes suizos, Ramadán, un salafista muy conocido, pidió la introducción de la ley de la sharia en Suiza e instó a los musulmanes a no integrarse en la sociedad suiza. También dijo que los musulmanes que cometen delitos en Suiza no deberían someterse a las leyes suizas. En un sermón que Ramadán dio hace poco en una mezquita cerca de Berna, dijo:

 Oh, Alá, te pido que destruyas a los enemigos de nuestra religión, destruye a los judíos, a los cristianos, a los hindúes, a los rusos y a los chiíes. Dios: te pido que los destruyas y devuelvas al islam su antigua gloria.

Saïda Keller-Mesahli, una activista por los derechos humanos suizo-tunecina, dijo que Ramadán es peligroso por su oposición a la integración musulmana: “Se trata de alguien que no llama directamente a la yihad, pero abona el terreno mental para ella”.
Adrian Amstutz, diputado federal, culpó de la situación al multiculturalismo suizo:

 Este escándalo es tan enorme que es difícil de creer. A los imanes que predican el odio hacia los cristianos y los judíos, y que critican la depravación de Occidente, se les concede el asilo y viven cómodamente como refugiados de las ayudas sociales. Todo esto con la complicidad de las autoridades cobardes e incompetentes que les dan carta blanca a los complacientes e ingenuos auxiliares del sistema de asilo y prestaciones sociales.

Beat Feurer, concejal del Ayuntamiento de Biel, la localidad suiza en la que Ramadán ha vivido veinte años, pidió a las autoridades suizas que abrieran una investigación: “Personalmente, soy de los que opinan que esa gente no tiene nada que hacer aquí. Se debería expulsarlos”.
El escándalo de Ramadán se está repitiendo en los países de toda Europa, donde miles de posibles yihadistas violentos y no violentos están utilizando las ayudas sociales para financiar sus actividades. Una guía para los yihadistas en Occidente, Cómo sobrevivir en Occidente, publicada por el Estado Islámico en 2015, aconsejaba: “Si puedes pedir prestaciones adicionales del Gobierno, hazlo”.
En Austria, más de una decena de yihadistas cobró prestaciones sociales para financiar sus viajes a Siria. Entre los detenidos estaba Mirsad Omerovic, de 32 años y predicador islámico extremista que según la policía recaudó varios cientos de miles de euros para la guerra en Siria. Omerovic, un padre de seis hijos que vive exclusivamente del sistema de ayudas sociales austriaco, se benefició de pagas adicionales por baja paternal.
En Bélgica, varios de los yihadistas que perpetraron los atentados de Bruselas y París donde murieron 162 personas en 2015 y 2016 recibieron más de 50.000 euros en ayudas sociales, que utilizaron para financiar sus planes terroristas. Fred Cauderlier, portavoz del primer ministro belga, defendió los pagos: “Esto es una democracia. No tenemos instrumentos para controlar cómo se gasta la gente las ayudas”.
Sólo en el Brabante flamenco y Bruselas, decenas de yihadistas que lucharon en Siria recibieron al menos 123.898 euros en ayudas que no les correspondían, según el Ministerio de Justicia.
Anteriormente, el periódico flamenco De Standaard informó de que 29 yihadistas de Amberes y Vilvoorde siguieron recibiendo 1.000 euros al mes en ayudas sociales incluso después de haber viajado a Siria e Irak para luchar con el Estado Islámico. El alcalde de Amberes, Bart de Wever, dijo: “Sería injusto que estas personas se beneficiaran de las ayudas sociales y, por ejemplo, utilizaran sus prestaciones por desempleo para financiar su lucha en Siria”.
En febrero de 2017, la Agencia Nacional de Empleo (RVA) reveló que 16 yihadistas que habían vuelto a Bélgica después de combatir en Siria estaban recibiendo prestaciones por desempleo. Wouter Langeraert, portavoz de la RVA, dijo:

 Vivimos en un Estado constitucional. No todo guerrero sirio que regresa está en la cárcel. Algunos cumplen todos los requisitos legales: no están en la cárcel, se han preinscrito en su ayuntamiento y buscan trabajo, etc.

En Gran Bretaña, los contribuyentes financiaron a Juram But, el cabecilla de los atentados en el puente de Londres y el mercado de Borough, donde fueron asesinadas 8 personas y otras 48 fueron heridas.
Salman Abedi, el terrorista suicida de Manchester, utilizó una beca de estudios y otras ayudas pagadas con dinero público para financiar su plan terrorista. Abedi recibió al menos 7.000 libras esterlinas (7.000 dólares) de la Student Loans Company, pagada con dinero de los contribuyentes, tras iniciar la carrera de Administración de Empresas en la Universidad de Salford en octubre de 2015. Se calcula que recibió 7.000 libras más durante el año académico de 2016, aunque ya había abandonado el curso. También se cree que Abedi ha recibido ayudas a la vivienda y prestaciones complementarias por valor de hasta 250 libras semanales.
David Videcette, exdetective de la policía municipal que trabajó en la investigación del atentado de Londres del 7-J, dijo del sistema de becas de estudios:

 Es una forma fácil para el terrorista de seguir adelante y financiar sus actividades a costa del dinero público. Lo único que tienes que hacer es entrar en la universidad y después salirte. A menudo no tienen ninguna intención de aparecer por ahí.

El profesor Anthony Glees, director del Centro de Estudios de Seguridad e Inteligencia de la Universidad de Buckingham, dijo: “El sistema británico pone fondos al alcance de alumnos yihadistas sin que haya ningún control. Se necesita una investigación al respecto”.
Entretanto, Shahan Chudhury, un yihadista de 30 años y origen bangladesí que se radicalizó en una cárcel británica, utilizó el dinero de las ayudas del Gobierno para llevarse a toda su familia cercana, incluidos tres niños pequeños, a unirse al Estado Islámico en Siria. La familia desapareció de la noche a la mañana, dejando todas sus pertenencias en su apartamento del este de Londres, según su casera.
En 2015, se supo que tres hermanas de Bradford que habían viajado a Siria aún seguían pidiendo ayudas. Jadiya, de 30 años, Zohra, de 33, y Sugra Dawood, de 34 años, que viajaron a Siria con sus nueve hijos, utilizaron las prestaciones complementarias y las deducciones fiscales por maternidad para financiar su viaje.
Más recientemente, una solicitud amparada por la ley de libertad de información reveló que Anyem Chudary, un islamista que está cumpliendo una sentencia de cinco años y medio por pedir apoyos para el Estado Islámico, recibió más de 140.000 libras esterlinas (180.000 dólares) de los fondos públicos para asesoría legal en su infructuoso intento de evitar la cárcel. Es probable que esta cifra aumente, ya que sus abogados siguen presentando demandas. Este padre de cinco hijos ha reclamado hasta 500.000 libras (640.000 dólares) en ayudas, a las que se ha referido como “subsidio del aspirante a la Yihad”.
Chudary cree que los musulmanes tienen derecho a las prestaciones sociales porque son una forma de yizia, una tasa impuesta a los no musulmanes como recordatorio permanente de que son inferiores y están subordinados a los musulmanes.
 

Anyem Chuday, islamista británico preso por llamar a apoyar al Estado Islámico, cree que los musulmanes tienen derecho a las prestaciones sociales porque son una suerte de yizia, la tasa que se impone a los no musulmanes como recordatorio de que son inferiores a los musulmanes y están permanentemente sometidos a ellos. Él mismo recibió 500.000 libras (640.000 dólares) en prestaciones, a las que denominaba “subsidio para el reclutador de la yihad”. (Foto: Oli Scarff/Getty Images).
 
Los medios británicos informaron de que antes de su encarcelamiento, Chudary se estaba llevando a casa más de 25.000 libras (32.000 dólares) al año en ayudas sociales. Entre otras limosnas, Chudary recibía 15.600 libras al año en ayudas a la vivienda para quedarse en una casa de 320.000 libras en Leytonstone, al este de Londres. También recibía 1.820 libras del ayuntamiento en deducciones fiscales, 5.200 libras en prestaciones complementarias y 3.120 libras en ayudas por tener hijos. Como las prestaciones sociales no están gravadas, sus ingresos equivalían a un salario de 32.500 libras (42.000 dólares). En comparación, los ingresos anuales medios de los trabajadores a tiempo completo de Gran Bretaña fueron de 28.200 libras (36.500 dólares) en 2016.
Aquí se pueden encontrar más ejemplos de abusos del sistema social en Gran Bretaña por parte de los yihadistas.
En Dinamarca, el Sistema de Seguridad e Inteligencia (PET, por sus siglas en danés), informóde que los yihadistas demasiado enfermos para trabajar, pero suficientemente sanos para combatir para el Estado Islámico, estaban recibiendo ayudas por incapacidad, enfermedad o jubilaciones anticipadas del Estado danés.
Anteriormente, un documento elaborado por el Ministerio de Empleo reveló que más de 30 yihadistas daneses siguieron recibiendo ayudas sociales, hasta un monto de 672.000 coronas danesas (92.000 dólares) incluso después de haberse unido al Estado Islámico en Siria.
El ministro de Trabajo, Troels Lund Poulsen, dijo:

 Es totalmente inaceptable y una desgracia. Hay que pararlo. Si viajas a Siria para participar en la yihad, para convertirte en guerrero del ISIS, entonces, por supuesto, no tienes ningún derecho a recibir ayudas del Gobierno danés.

En Francia, el Gobierno ha cortado las ayudas a unos 300 individuos identificados como yihadistas. Francia es el mayor exportador de combatientes extranjeros a Irak y Siria, con más de 900 yihadistas que viajan al extranjero.
En Alemania, Anis Amri, el tunecino de 23 años que perpetró el letal atentado contra el mercado navideño de Berlín, utilizó múltiples identidades para recibir fraudulentamente prestaciones sociales. Al parecer, las autoridades alemanas sabían del fraude pero no actuaron.
Mientras, un yihadista que residía en Wolfsburgo y que se llevó a su mujer y sus dos hijos pequeños a Siria siguió recibiendo ayudas sociales alemanas, que ascendieron a decenas de miles de euros, durante un año después de haber abandonado Alemania. Las autoridades locales dijeron que las leyes sobre privacidad alemanas les imposibilitaban saber que la familia había abandonado el país.
En general, se ha descubierto que más del 20% de los yihadistas alemanes que combaten en Siria e Irak estaban recibiendo prestaciones sociales; los yihadistas también pueden volver a recibir ayudas tras regresar a Alemania. El ministro del Interior de Baviera, Joachim Herrmann, dijo:

 Nunca debería haber llegado hasta aquí. El dinero de los contribuyentes alemanes jamás debería financiar directa o directamente el terrorismo islamista. Se deberían eliminar inmediatamente las prestaciones a esos parásitos terroristas. No sólo es que propagar el terror a costa del Estado alemán es extremadamente peligroso, sino también la peor provocación y una deshonra.

En los Países Bajos, el Gobierno canceló las ayudas sociales a decenas de yihadistas cuando un combatiente holandés llamado Jalid Abdurahmán apareció en YouTube con cinco cabezas cortadas. Abdurahman, nacido en Irak, llevaba viviendo de las ayudas sociales en los Países Bajos más de una década antes de unirse al Estado Islámico en Siria. Los servicios sociales holandeses lo declararon no apto para el trabajo y los contribuyentes le pagaron la medicación para tratarle su claustrofobia y su esquizofrenia.
La ley para cancelar las ayudas sociales a los yihadistas no se extiende a las becas para estudios: el viceprimer ministro Lodewijk Asscher dijo que el veto sería contraproducente porque haría más difícil el reintegro de los yihadistas que regresan.
En España, Saib Lachab, un yihadista marroquí de 41 años residente en la ciudad vasca de Vitoria, acumuló 9.000 euros en ayudas sociales para financiar su plan de unirse al Estado Islámico en Siria. Cada mes recibía 625 euros del Gobierno central y 250 del Gobierno vasco. También recibió 900 euros mensuales en prestaciones por desempleo.
Samir Madyub, un yihadista argelino de 44 años residente en la ciudad vasca de Bilbao, recibió 650 euros al mes en prestaciones sociales y 250 euros en ayudas a la vivienda. Reduán Bensbih, yihadista marroquí de 26 años residente en la ciudad vasca de Baracaldo, recibióayudas sociales de 836 euros al mes incluso después de haber matado en el campo de batalla sirio. La policía arrestó finalmente a cinco musulmanes en el País Vasco que interceptaban los pagos y se los giraban a Marruecos. Las autoridades vascas dijeron que los pagos se mantuvieron porque no se les había notificado su muerte.
Ahmed Burguerba, yihadista argelino de 31 años residente en Bilbao, recibió 625 euros al mes en prestaciones sociales y 250 euros en ayudas a la vivienda hasta que fue encarcelado por delitos de terrorismo. Mehdi Kacem, yihadista marroquí de 26 años residente en la ciudad vasca de San Sebastián, recibió 800 euros al mes en ayudas sociales hasta que fue arrestado por pertenecer al Estado Islámico.
Anteriormente, se acusó a una pareja pakistaní residente en Vitoria de falsificar documentos de identidad para obtener ayudas sociales de forma fraudulenta para diez personas ficticias. La policía dijo que la pareja defraudó al Gobierno vasco más de 395.000 euros durante un periodo de tres años.
En Suecia, un informe elaborado por la Universidad de la Defensa Nacional halló que 300 ciudadanos suecos seguían recibiendo ayudas sociales incluso después de haber salido del país para combatir con el Estado Islámico en Siria e Irak. En la mayoría de los casos, los yihadistas usaban a amigos y familiares para arreglar los papeles y dar la falsa impresión de que seguían en Suecia.
El musulmán converso Michael Skråmo, por ejemplo, recibió más de 50.000 coronas suecas (5.000 dólares) en ayudas sociales después de haberse mudado a Siria con su mujer y sus cuatro hijos. Hasta un año después de que Skråmo se hubiese marchado de Gotemburgo no se terminó su prestación.
Magnus Ranstorp, uno de los autores del informe, dijo que los pagos sacaban a la luz la debilidad de los mecanismos de control suecos:

 Michael Skråmo ha sido durante mucho tiempo uno de los simpatizantes del EI más conocidos. La policía debería tener alguna forma de dar la alarma e informar a todas las autoridades cuando alguien se ha ido de viaje por ahí abajo.

Mientras, la agencia de empleo público, la Arbetsförmedlingen, puso fin a un proyecto piloto concebido para ayudar a los migrantes a encontrar trabajo tras saberse que los empleados musulmanes de la agencia estaban reclutando a yihadistas suecos. El Estado Islámico sobornó presuntamente —y en algunos casos amenazó— a los empleados de la agencia en su intento de reclutar combatientes de Suecia.
Las autoridades municipales de Lund se mantienen impertérritas: han lanzado un proyecto piloto con el objetivo de ayudar a los yihadistas suecos que están volviendo de Siria en temas de vivienda, empleo, educación y otros apoyos económicos, todo gracias a los contribuyentes suecos.