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Más de 250 eurodiputados le pidieron a la ONU que incluya a la Guardia Revolucionaria de Irán en su lista de organizaciones terroristas

Los legisladores del Parlamento Europeo firmaron un documento que condena los abusos a los Derechos Humanos de parte del régimen teocrático y llama a los países europeos a condicionar sus relaciones hasta que Teherán muestre cambios

La Guardia Revolucionaria Iraní (IRGC) es responsable de muchos abusos contra los derechos humanos y tiene un rol importante en el extranjero

La Guardia Revolucionaria Iraní (IRGC) es responsable de muchos abusos contra los derechos humanos y tiene un rol importante en el extranjero

Un grupo de 265 legisladores del Parlamento Europeo liderados por el eurodiputado belga Gérard Deprez firmaron este lunes en Bruselas un documento que condena los abusos a los Derechos Humanos en Irán y llama a considerar a la Guardia Revolucionaria como un grupo terrorista.

Entre los firmantes de esta declaración hay 4 vicepresidentes y 23 presidentes de comités y delegaciones dentro del órgano legislativo europeo que cuenta con 751 bancas.

Deprez, eurodiputado por el Movimiento de Ciudadanos para el Cambio (MCC) y presidente del grupo Amigos de un Irán Libre en el Parlamento Europeo, explica en un comunicado que los firmantes rechazan las recientes elecciones en Irán como “falsas” por la ausencia de candidatos de la oposición.

Destaca al mismo tiempo que Mostafa Pourmohammadi, el ministro de Justicia del presidente electo Hassan Rouhani, es un “asesino confeso” que participó en la masacre de prisioneros políticos de 1988 en la que fueron ejecutadas entre 4.482 y 30.000 personas, según diferentes estimaciones.

El Parlamento Europeo en Bruselas

El Parlamento Europeo en Bruselas

De esta manera el texto firmado por los eurodiputados llama al Alto Comisionado para los Derechos Humanos y al Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas a establecer una comisión de investigación sobre esta masacare, y a los gobiernos europeos a condicionar sus relaciones políticas y comerciales a una moratoria en las ejecuciones y un progresos en materia de derechos humanos y derechos de la mujer.

En cuanto a la Guardia Revolucionaria, un poderoso cuerpo en las fuerzas armadas iraníes que tiene el rol de defender la Revolución Islámica de 1979, los firmantes también solicitan a las Naciones Unidas que sean incorporadas a la lista de organizaciones terroristas por su rol en la “represión y la expansión de la muerte y la destrucción por toda la región”.

Proyectiles sirios impactan en un puesto de la ONU en el Golán

Por: Roxana Levinson, corresponsal en Israel.

Intensos sonidos de explosiones que se hicieron oír esta mañana en la zona del Golán hicieron pensar que nuevamente cayeron morteros en territorio israelí. Sin embargo, el ejército informó que se trató de disparos de arma de fuego, y que algunos impactaron en un puesto de la ONU en la zona. 

Ciudadanos israelíes informaron esta mañana sobre explosiones que se escuchaban en la zona de los Altos del Golán. El portavoz de las Fuerzas de Defensa de Israel indicó que el área fue rastrillada y en la búsqueda se detectó el impacto de proyectiles de una ametralladora automática en un puesto de la Fuerza de Naciones Unidas de Observación (UNDOF) , junto a la valla de seguridad en el norte del Golán. El ejército informó que no se activaron las alarmas y no hubo víctimas ni heridos en el incidente.

Fuentes militares agregaron que, como consecuencia del impacto de una bala se generó un incendio en un campo minado ubicado en la zona, y que el fuego ya fue controlado.

En las últimas horas – a partir de la tarde del sábado – se sucedieron dos episodios de caída de proyectiles de mortero desde Siria en territorio israelí y respuesta del Ejército de Israel con ataques al ejército del régimen de Bashar al Assad. 

El Comando General del Ejército Sirio advirtió a Israel contra lo que considera una “agresión en la frontera” y acusó a “el enemigo israelí, que será responsable de las peligrosas consecuencias de estas acciones.” Esta mañana el Observatorio Sirio de Derechos Humanos informó que tres soldados sirios murieron en ataques israelíes entre ayer y el sábado.

El comunicado difundido por el gobierno sirio señala que “después de que las fuerzas militares sirias lograran frustrar un ataque del grupo terrorista Frente Al-Nusra en los suburbios de Quneitra y le infligiera severas pérdidas, el enemigo israelí volvió a atacar uno de nuestros puestos militares en un intento desesperado de apoyar a las organizaciones terroristas y levantar su moral”.

El comunicado también advertía que “el Comando General del Ejército de Siria previene de los peligros de esta actitud agresiva y responsabiliza al enemigo israelí de las peligrosas consecuencias de estas recurrentes actividades, bajo cualquier excusa”. 

El mensaje del ejército sirio advierte también que estos ataques generan “mayor determinación para derrotar a las organizaciones terroristas, el brazo del enemigo israelí en la región.”

Itongadol

EEUU y China acordaron un objetivo de desnuclearización “completa e irreversible” de la Península de Corea

El secretario de Estado estadounidense, Rex Tillerson, dijo el jueves que Washington pidió a Beijing que aumente la presión económica y política sobre el régimen de Kim Jong-un, en un encuentro con altos diplomáticos y jefes de defensa chinos

Rex Tillerson, secretario de estado de los Estados Unidos.

Rex Tillerson, secretario de estado de los Estados Unidos.

China y Estados Unidos acordaron que los esfuerzos para desnuclearizar la Península de Corea deberían ser “completos, verificables e irreversibles”, informaron los medios estatales chinos el sábado, tras las reuniones de alto nivel celebradas esta semana en Washington.

“Ambas partes reafirman que buscarán la desnuclearización completa, verificable e irreversible de la Península de Corea”, señaló un documento de consenso hecho público por la agencia oficial de noticias Xinhua.

El secretario de Estado estadounidense, Rex Tillerson, dijo el jueves que Washington pidió a Beijing que aumente la presión económica y política sobre Corea del Norte, en un encuentro con altos diplomáticos y jefes de defensa chinos.

El máximo diplomático chino, Yang Jiechi, y el general Fang Fenghui se reunieron con Tillerson y con el secretario de Defensa, Jim Mattis, durante el encuentro. Yang se entrevistó más tarde con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la Casa Blanca, donde hablaron también sobre Corea del Norte, reportó Xinhua.

Yang Jiechi, máximo diplomático chino. (Reuters)

Yang Jiechi, máximo diplomático chino. (Reuters)

El documento de consenso destacó también la necesidad de ceñirse por completo y de forma estricta a las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU y presionar en favor del diálogo y la negociación, haciéndose eco de la posición que mantiene China desde hace tiempo en relación al asunto.

Los intercambios a nivel militar deberían mejorarse también, así como los mecanismos de notificación establecidos para reducir los riesgos de “errores de juicio” entre los ejércitos de China y Estados Unidos, indicó igualmente el texto.

Los medios estatales chinos describieron los encuentros, los primeros de este tipo bajo el Gobierno de Trump, como una mejora en los mecanismos de diálogo entre Pekín y Washington, tras la reunión del presidente chino, Xi Jiping, con su homólogo estadounidense en Florida en abril.

Se espera que ambos líderes vuelvan a reunirse el mes próximo en Hamburgo, durante la cumbre del G20.

Infobae

La embajadora de EE:UU. ante la ONU Nikki Haley, pide al Consejo de Seguridad designar a Hamas como un grupo terrorista.

Además de Hamás, su organización matriz, los Hermanos Musulmanes, así como sus organizaciones afiliadas en América del Norte, incluyendo a CAIR (Consejo de Relaciones Islámicas Americanas) también deben ser designados como grupos terroristas.

UnitedWithIsrael  Hablando en una reunión especial del Consejo de Seguridad de la ONU (CSNU) que marcaba el 50 º aniversario de la Guerra de los Seis Días , Haley pidió al Consejo que se “levante y condene al reino del terror de Hamas.” “Hamas representa otra amenaza regional que este Consejo ignora con demasiada frecuencia “, afirmó.

“Mientras que las agencias de la ONU y los Estados miembros se encargan de diseccionar las acciones de Israel, pocos hablan en contra del terror que Hamas continúa practicando. Algunos Estados miembros de esta organización aún mantienen vínculos con Hamas y otros grupos terroristas que florecen en Gaza “, afirmó Haley.

Haley pidió a los miembros del Consejo, hacer “mucho más para mostrarle a Hamas que nunca vamos a tolerar su terrorismo. Debemos demostrar que cuando Hamas utilice los hogares y las escuelas para ocultar su infraestructura terrorista , habrá consecuencias “.

La ONU rechaza la denuncia israelí sobre Hezbollah operando bajo una falsa ONG

La decisión de la ONU llegó después de que las Fuerzas de Defensa de Israel revelen evidencia fotográfica de lo que reclamaron como un operación de guerrillera de Hezbollah cerca de la línea azul que bordea Líbano con Israel.

Las Naciones Unidas rechazaron el reclamo israelí sobre militares de Hezbollah operando bajo la cortina de una ONG de medioambiente para poder observar desde puestos cerca de la frontera sur de Líbano.

En una carta al Consejo de Seguridad, el embajador Danon expresó ayer su preocupación por la organización Verde Sin Fronteras fundada por Hezbollah que, encubierta, viola resoluciones y llamó a la comunidad internacional a demandar a Líbano a desmantelarla.

Hezbollah armó una red de observación entre Israel y Líbano en su frontera bajo la guía de una organización civil llamada Verde Sin Fronteras, según la inteligencia de Israel informó al Consejo de Seguridad.

La organización fundada a manos de Hezbollah declaró su meta de expandir áreas verdes en Líbano y generar conciencia sobre la protección ambiental. También promueve la agricultura y junta información ecológica.

En la carta que el embajador israelí en Naciones Unidas, Danny Danon, envió al CS se describe el incidente ocurrido en abril cuando un grupo de civiles negaron a la Fuerza Interina de las Naciones Unidas en Líbano (UNIFIL) el acceso a un puesto de observación perteneciente a Verde Sin Fronteras.

El escrito incluía fotos de los puestos de observación y mapas que detallan las locaciones exactas.

Itongadol

¿Por qué Abás no aceptará “dos Estados para dos pueblos”?

El Director de la Agencia de las Naciones Unidas [OOPS] en el Líbano, Ann Dismorr, posa al lado de un mapa desprovisto de cualquier rastro del Estado de Israel, en su lugar es presentado como un mapa de “Palestina”, de mayo de 2013. (Imagen fuente: Palestinian Media Watch)

Por Alan M. Dershowitz 

Hay una creencia tan extendida como falsa de que Mahmud Abás está por fin dispuesto a aceptar la solución de dos Estados propuesta por la ONU en noviembre de 1947, cuando dividió el Mandato de Palestina en dos áreas: una para el pueblo judío y otra para el pueblo árabe. Los judíos de Palestina aceptaron el acuerdo y proclamaron un Estado-nación para su pueblo que llevaría su nombre histórico: Israel. En cambio, los árabes de Palestina rechazaron la división y declararon que nunca aceptarían un Estado para el pueblo judío y la estadidad para el pueblo palestino. Era mucho mayor su deseo de que no hubiese un Estado para los judíos que el de tener un Estado para su propio pueblo. En consecuencia, se unieron a los ejércitos árabes del entorno en su intento de destruir Israel y arrojar a sus habitantes judíos al mar. Fracasaron entonces, pero hasta el día de hoy su deseo de que no haya un Estado para el pueblo judío sigue siendo mayor que el de disponer de un Estado para los árabes palestinos. Por eso Abás se niega a decir que podría llegar a aceptar el principio de la ONU de dos Estados para dos pueblos. Lo sé porque se lo he preguntado personalmente en varias ocasiones.

Dentro de unos meses, Israel celebrará el 70º aniversario del histórico acuerdo de la ONU, pero los líderes de la Autoridad Palestina siguen negándose a aceptar el principio de esa resolución:dos Estados para dos pueblos.

En cuanto al presidente Trump, ha expresado su interés en lograr “el acuerdo definitivo” entre israelíes y palestinos. Esto ha vuelto a poner en el foco los debates sobre el letárgico proceso de paz. Poco antes de viajar a Oriente Medio –donde se reunió con el primer ministro Netanyahu en Israel y con el presidente Abás en Belén–, Trump invitó al líder palestino a la Casa Blanca. La última vez que Abás estuvo ahí fue en marzo de 2014, poco antes de que los esfuerzos de la diplomacia itinerante de la Administración Obama –dirigidos por el entonces secretario de Estado, John Kerry– se vinieran abajo.

En vísperas de su reunión con el presidente Trump en Washington, Abás declaró a una publicación alemana: “Estamos dispuestos a colaborar con él y a reunirnos con el primer ministro israelí bajo sus auspicios [de Trump] para construir la paz”. Y prosiguió proclamándose partidario de una solución de dos Estados: “Ya es hora de trabajar en los requisitos para ello”. Esto se interpretó como su voluntad de aceptar la idea de un Estado para el pueblo judío. En términos generales, la comunidad internacional defiende la idea de resolver el conflicto israelo-palestino con la solución de dos Estados para dos pueblos: un Estado para el pueblo judío y otro para los palestinos. Sin embargo, presentar a Mahmud Abás como partidario de la misma es negar la verdad. La idea general de una solución de dos Estados –que Abás ha apoyado teóricamente– no especifica que un Estado sería para el pueblo judío y el otro para los árabes. A lo largo de los años, el presidente Abás ha expresado su compromiso con una solución de dos Estados declarando que defiende un Estado árabe a lo largo de las fronteras de 1967 con Jerusalén Este como capital, pero hasta ahora se ha negado a aceptar la legitimidad de la existencia, a su lado, de un Estado-nación para los judíos.

Juzguemos al presidente Abás por sus propias palabras. En una entrevista de 2003 declaró: “Lo he dicho antes y lo volveré a decir: nunca reconoceré la judeidad del Estado, o un Estado judío”. Cuando se le preguntó si Israel es el Estado-nación del pueblo judío (en el contexto de la generosa propuesta de paz que hizo Ehud Olmert en 2008), el líder de la AP dijo: “Desde una perspectiva histórica, hay dos Estados: Israel y Palestina. En Israel viven judíos y otros. Estamos dispuestos a reconocer esto, nada más”. Y en una entrevista posterior con el periódico Al Quds, Abás reiteró su negativa a reconocer que Israel es el Estado-nación del pueblo judío:

No estamos hablando de un Estado judío y no lo vamos a hacer. Para nosotros está el Estado de Israel, y no lo reconoceremos como un Estado judío. Les dije que esto es lo más que pueden obtener, y que son libres de llamarse como quieran. Pero que no pueden esperar que nosotros lo aceptemos.

La lista de este tipo de declaraciones por parte del hombre que dirige la Autoridad Palestina es interminable. Abás no sólo se ha negado a aceptar la formulación Estado judío, también se niega rotundamente a aceptar la más descriptiva Estado-nación del pueblo judío.

Por supuesto, Abás está comprometido con que Palestina sea un Estado musulmán regido por la sharia, pese a que los cristianos constituyen un significativo (aunque forzadamente menguante) porcentaje de la población palestina. El artículo 4 de la Ley Básica Palestina estipula:

1. El islam es la religión oficial de Palestina. Se mantendrán el respeto y el carácter sagrado de todas las demás religiones celestiales.

2. Los principios de la sharia islámica serán la principal fuente de derecho.

En un artículo para The New York Times sobre la celebración del 50º aniversario de la Guerra de los Seis Días, el exembajador de Israel en Estados Unidos Michael Oren escribió: “El conflicto no es por el territorio que Israel capturó en 1967. Antes, es sobre si el Estado judío tiene derecho a existir en Oriente Medio. Como Abás ha declarado públicamente: ‘Jamás aceptaré un Estado judío’”.

Oren sostiene que hasta que Abás y otros líderes palestinos no puedan decir las palabras “dos Estados para dos pueblos” no se alcanzará ninguna solución razonable.

El apoyo condicional del líder palestino a una resolución pacífica también ha quedado en entredicho por sus propios actos. Durante años, la Autoridad Palestina –primero bajo el liderazgo de Yaser Arafat y después bajo el del propio Abás, de 82 años– ha perpetuado la miserable política de retribuir a los terroristas y a sus familias.

Según su presupuesto oficial, en 2016 la Autoridad Palestina destinó 174 millones de dólares a pagar a las familias de los llamados “mártires”, y otros 128 a mantener a los terroristas presos en las cárceles israelíes.

Abás dice ser un hombre de paz, pero en realidad incentiva, recompensa e incita al terrorismo.

También debe recordarse que Israel ofreció acabar con la ocupación y los asentamientos en 2000-2001. Estas generosas iniciativas para la paz habrían creado un Estado palestino desmilitarizado. En 2008, el primer ministro Ehud Olmert hizo una propuesta aún más generosa ofreciendo a los palestinos el 97% de la Margen Occidental, pero Mahmud Abás no respondió. Durante los últimos años, el Gobierno israelí ha ofrecido sentarse a negociar una solución de dos Estados sin condiciones preestablecidas, ni siquiera el previo reconocimiento de Israel como Estado-nación del pueblo judío. Sin embargo, no se ha llevado a cabo ninguna negociación relevante.

Parte de la culpa recae sobre Barack Obama. Al aplicar presión sólo sobre la parte israelí, y no sobre los palestinos, Obama desincentivó constantemente a Abás para que adoptara un paradigma de dos Estados para dos pueblos. Esto alcanzó un punto crítico en diciembre, cuando Obama permitió que EEUU no vetara la necia resolución de la ONU según la cual el Muro Occidental y otros lugares históricamente judíos no son reconocidos como parte de Israel. (Recordemos que la Resolución 181 de la ONU obligaba a “un régimen especial internacional para la ciudad de Jerusalén”, y que Jordania la capturó ilegalmente. Israel liberó Jerusalén en 1967, y permitió a todo el mundo ir al Muro de Occidental).

Es una tragedia que la comunidad internacional –encabezada por la ONU– fomente el rechazo permanente de la Autoridad Palestina, en vez de presionarla para que haga las difíciles concesiones necesarias para que ambas partes lleguen a una solución negociada de dos Estados. De hecho, hace unos días la ONU volvió a demostrar que es un obstáculo para el proceso de paz. En su discurso ante la Asamblea General en conmemoración del 50º aniversario de la Guerra de los Seis Días y la “ocupación” de la Margen Occidental, el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, dijo:

Sobre la base de la Resolución 181 de la Asamblea General de Naciones Unidas, en 1947 el mundo reconoció la solución de dos Estados y pidió la creación de “Estados árabes y judíos independientes”. El 14 de mayo de 1948 nació el Estado de Israel. Casi siete décadas después, el mundo sigue esperando el nacimiento de un Estado palestino independiente.

Gueterres olvidó identificar que la razón por la que “el mundo sigue esperando el nacimiento de un Estado palestino” es que los árabes rechazaron el plan de partición de la ONU, lo que les habría dado su propio Estado; en vez de ello, llevan siete décadas socavando la legitimidad de Israel.

Cuando los líderes y el pueblo palestinos quieran tener su propio Estado más de lo que rechazan que haya un Estado para el pueblo judío, el objetivo de la resolución de la ONU de 1947 –dos Estados para dos pueblos– se cumplirá. Un buen comienzo sería que Abás aceptara por fin la referida resolución y pronunciara las siguientes palabras: “Acepto la resolución de la ONU de 1947 que pide dos Estados para dos pueblos”. No es pedirle demasiado a un líder que pretende crear un Estado musulmán palestino.

© Versión original (en inglés): Gatestone Institute
© Versión en español: Revista El Medio

Israel, 1967: del trauma al triunfalismo

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Por Julián Schvindlerman 

Como era de prever, buena parte de la cobertura de prensa del 50º aniversario de la Guerra de los Seis Días fue sesgada, centrándose en una de sus consecuencias más perdurables, “la ocupación de tierras palestinas”, para ponerlo en la jerga mediática. Los medios podían haber puesto el foco en la génesis de la contienda, y hablar de las amenazas árabes de echar a los judíos al mar; de los programas de radio, incluso en hebreo, que desde Egipto instaban a los israelíes a abandonar el país; de los diarios sirios, jordanos y egipcios que con euforia vaticinaban la aniquilación de la entidad sionista; de la traición a Israel por parte de Francia, que impuso un embargo militar en las vísperas de una guerra de exterminio dos décadas después del Holocausto; de la complicidad con los árabes de la ONU, que retiró a las tropas que debían resguardar la frontera en el Sinaí; de la soledad internacional de Israel y de la angustia de sus ciudadanos; de las fosas comunes que se cavaron en los parques israelíes, de la movilización de miles de reservistas israelíes, del colapso nervioso del jefe del Ejército israelí, Isaac Rabín, por el estrés que le generó el dramático momento. Por ejemplo.

Pero eso hubiera dinamitado la imagen de un Israel poderoso y ocupante, la favorita de los periodistas. Era más cómodo preservar inalteradas las propias nociones, y así se hizo. En consecuencia, el foco estuvo en la narrativa de victimización palestina y en los estragos de la ocupación. En un interesante caso de incontinencia editorial, el diario español El País se arrancó ya el año pasado con una serie de notas encomendadas a ese gran amigo de Israel que es Mario Vargas Llosa sobre las diversas facetas de la contienda; al menos, todas las que mostraran el rostro malvado del Estado judío.

Uno de los escasos análisis profundos lo ofreció un israelí en el New York Times, diario que, a diferencia de otros muchos, brindó perspectivas divergentes sobre el conflicto, lo que permitió a sus lectores recibir una pluralidad de ideas y enfoques. En una nota titulada “Aún atrapados entre mayo y junio de 1967”, Yossi Klein Halevy analizó el impacto psicológico en la sociedad israelí, y cómo sigue afectando los planteamientos de sus compatriotas. El articulista argumentó que el paso del trauma al triunfalismo que experimentaron los israelíes en cuestión de semanas sigue influyendo en sus posiciones ideológicas. En muy poco tiempo, Israel pasó de creer que sería arrasada a verse victoriosa ante enemigos más grandes y a expandir sus fronteras. Liberar Jerusalem, Gaza y Cisjordania, así como el Sinaí y el Golán, de manos árabes y acceder al Muro de los Lamentos, hasta entonces vedado a los judíos, pocas semanas después de sentir que el sionismo estaba por llegar a su fin dejó una marca en el inconsciente colectivo israelí. Halevy postula que los israelíes ven su situación actual bajo el prisma de una simple pregunta: “¿Estamos en un momento tipo mayo o tipo junio de 1967?”. Vale decir, “¿somos vulnerables o fuertes?”. Dependiendo de cómo respondan a ese interrogante se comportarán de una u otra forma.

Halevy ofrece algunos ejemplos ilustrativos. Un momento mayo de 1967 ocurrió cuando la Asamblea General de la ONU votó a favor de equiparar el sionismo con el racismo, en 1975. Los israelíes se sintieron maltratados e incomprendidos. Miles de ellos marcharon bajo la lluvia hacia una vieja estación de tren de la era otomana próxima a Nablus y clavaron un cartel que decía “Avenida del Sionismo”. El movimiento colono ya había nacido y crecido, no obstante, era limitado. A partir de entonces recibió un empujón. En contraste, un momento junio de 1967tuvo lugar cuando Anwar Sadat visitó Jerusalem en 1977. Los israelíes se sintieron aceptados. Miles de ellos lo recibieron con entusiasmo. Tras el acuerdo de paz, el Gobierno de Menájem Beguin levantó los asentamientos que el laborismo había construido en el desierto del Sinaí en los años previos.

La dicotomía mayo-junio está inserta en la realidad del país. El Israel de 2017 se diferencia en mucho del de 1967: su economía es desarrollada, es un Estado high-tech, tiene relaciones diplomáticas con casi todos los países del mundo. A la vez, y esencialmente, no es mucho lo que ha cambiado. El odio antisionista persiste en la región, Hamás y Hezbolá tienen miles de misiles apuntando a Israel, Irán busca la destrucción del Estado judío y son continuas las campañas de boicot y desprestigio antiisraelíes orquestadas desde Occidente.

Entonces, ¿está Israel en una posición de fortaleza o en una de vulnerabilidad? ¿Puede ser concesivo porque está bien asentado, o debe asegurar sus posiciones porque está amenazado?

En las cinco décadas transcurridas desde aquella histórica contienda, muchas cosas han cambiado en el Medio Oriente. Otras, tercamente, no lo han hecho. Esperemos que el aniversario número cien regale una más diáfana realidad.

Fuente: Revista El Medio