Escándalo en la tv española: "algo bueno tendría el nazismo"

Las declaraciones de la abogada Teresa Bueyes durante un programa de la televisión pública causó indignación en la sociedad, que no tardó en mostrar su rechazo a través de las redes sociales. VIDEO

En el programa Amigas y conocidas de la cadena TVE, la columnista Teresa Bueyes aseguró que “alguna cosa buena tendría el nazismo”. Según el diario El Mundo, sus palabras hacían referencia a la medida del grupo neonazi Hogar Social Ramiro Ledesma, que con el lema “En Madrid se baila chotis no reggaetón”, decidió dar comida sólo a los indigentes de nacionalidad española.

Las demás panelistas que participaban en la discusión coincidieron en criticar la acción del grupo extremista por considerarla injusta y racista, reacción que contrastó con la actitud favorable de Bueyes: “Cada uno puede tener la ONG que le dé la gana”, argumentaba.

El debate fue subiendo de tono, hasta el punto que otra de las participantes declaró que “el nazismo empezó seleccionando”, a lo que la abogada contestó que la citada medida le “parecía muy bien” y que “Hitler tendría sus cosas buenas y sus cosas malas”.

Los polémicos comentarios forzaron la intervención de la presentadora del programa, Inés Ballester, quien le pidió a Bueyes que pidiera disculpas. Entonces la abogada rectificó y admitió que “no le parecía bien el racismo, pero que dentro de todo movimiento o religión hay personas buenas y personas malas”.

Sin embargo, la aclaración no convenció a los espectadores, que dejaron ver su profundo descontento en las redes sociales.

Fuente: El mundo

Pútin reveló el drama de sus padres ante la invasión nazi.

Conocido por su semblante duro, el presidente ruso compartió en una columna su costado más sensible. “Hubo dolor, infortunio y tragedia”, contó

Crédito: Reuters

Poco dado a las confesiones a corazón abierto, el presidente de Rusia Vladimir Putin relató el drama vivido por su familia durante la invasión nazi en un artículo donde alude por vez primera a la muerte de su hermano. “Por supuesto, hubo dolor, infortunio y tragedia. Pero ellos no sentían odio hacia sus enemigos. Eso sí es sorprendente. Aún ahora, sinceramente, no puedo entenderlo del todo”, escribió en la revista Russki Pioner.

En vísperas del 70 aniversario de la victoria del Ejército Rojo sobre la Alemania nazi, Putin se animó a contar en detalle las desventuras que vivieron sus padres, sucesos cuya veracidad fue corroborada por otras fuentes, según el artículo. El padre de Putin, Vladimir, sirvió como marinero en un submarino en el puerto de Sebastopol (1939), península de Crimea, y después trabajó en una factoría militar hasta el estallido de la guerra (1941).

Pese a que su puesto de trabajo le eximía de ser llamado a filas, Vladimir se apuntó como voluntario y fue destinado a una unidad de sabotaje creada por el NKVD (Comisariado Popular de Asuntos Interior), precursor del KGB, órgano donde acabaría trabajando su hijo. En una ocasión, “alguien los traicionó” y los alemanes les persiguieron hasta un bosque, donde el padre de Putin “salvó la vida al meterse en un pantano y respirar durante varias horas por una paja”.

“También recuerdo bien que me contó que a la cabeza del grupo estaba un alemán. Ciudadano soviético, pero alemán”, dijo. Putin lo confirmó al recibir hace dos años un detallado informe del Ministerio de Defensa sobre esa unidad, que incluía nombres, apellidos y datos sobre sus integrantes, entre los que figuraba como jefe del grupo un alemán. “Todo era igual que lo que me contó mi padre. De esos 28, del frente volvieron cuatro. En total, murieron 24”, destaca.

Seguidamente, Vladimir padre fue enviado a la “plaza del Neva” (a orillas del río homónimo), “seguramente el punto más caliente del sitio” de Leningrado, donde el Ejército soviético intentó romper el bloqueo nazi. “Mi padre me contó que allí lo hirieron. La herida fue grave. Toda la vida vivió con metralla en la pierna. Gracias a Dios, le conservaron la pierna. Se la podían haber amputado. Le tocó un buen médico“, relató.

Le salvó la vida un vecino de Petergof, cerca de San Petersburgo, quien, “sin dudarlo, le llevó hasta el hospital”, pese a que los alemanes martilleaban continuamente la orilla del río con su potente artillería. “El vecino esperó en el hospital hasta asegurarse de que le habían operado. Entonces, dijo: ‘Bueno, ahora tú vas a vivir y yo me marcho a morir’“, recordó.

El padre de Putin, que murió en agosto de 1998, pensó que su salvador había muerto durante la guerra, “algo que le martirizó” por mucho tiempo. “Y entonces un día a principios de los años 60 vino de repente a casa, se sentó en la silla y rompió a llorar. Se había encontrado con su salvador. En la tienda. En Leningrado. Casualmente. Una oportunidad entre un millón”, apuntó.

“Y ENTONCES UN DÍA VINO A CASA, SE SENTÓ EN LA SILLA Y ROMPIÓ A LLORAR. SE HABÍA ENCONTRADO CON SU SALVADOR”

El líder ruso también mencionó la muerte de su hermano, que había sido separado de sus padres y trasladado a un orfanato por las autoridades soviéticas para salvarle de la hambruna que sacudió con especial virulencia a los habitantes de Leningrado. “Allí enfermó, según mi madre, de difteria, y no pudo sobrevivir. Ni siquiera le dijeron donde está enterrado. El año pasado una gente por propia iniciativa encontró el documento de mi hermano. Efectivamente, era mi hermano. Y ponía el lugar de enterramiento: el cementerio Piskarévskoye”.

En cuanto le dieron permiso, el padre de Putin cogió las muletas y abandonó el hospital para reunirse con su esposa, María. “Cuando llegó a casa, vio que los enfermeros sacaban cadáveres del portal. Y vio a mamá. Se acercó y le pareció que aún respiraba. Y le dijo a los enfermeros: ‘Aún está viva’. Contó cómo les obligó a que la subieran de nuevo a casa”, dijo.

Putin cuenta que tras la guerra su familia emigró a la región de Tver, patria chica de sus abuelos, después de que su padre perdiera a cinco de sus seis hermanos. “No había familia alguna donde no hubiera muerto alguien. Yo fui un niño tardío. Nací a los 41 años”, relató, quien nació el 7 de octubre de 1952.

Pese a que la madre de Putin también perdió a numerosos miembros de su familia durante la Gran Guerra Patria, como se conoce en este país al episodio soviético de la II Guerra Mundial (1941-45), no odiaba a los invasores alemanes. “Mi madre era una persona muy suave, buena… Solía decir: ‘¿Qué odio se puede tener contra esos soldados? Son gente sencilla y también perecieron en la guerra’. Recuerdo muy bien sus palabras: ‘Son igual de trabajadores que nosotros. Simplemente los echaron al frente'”.

Fuente: Infobae

Hitler escapó de Berlín y murió en Argentina, ¿realidad o fantasía?

Por: Nicolás Gilardi ngilardi@infobae.com

La historia oficial asegura que el dictador nazi se suicidó junto a su esposa hace 70 años en el bunker subterráneo de la cancillería de Berlín, cercado por el Ejército Rojo. Otros investigadores sostienen que huyó y pasó sus últimos días en el sur argentino. Cómo lo explican

“Hitler está vivo, escapó a España o Argentina”. La frase fue lanzada, sin dudar, por Stalin para responder a una pregunta de James Byrnes, secretario de Estado norteamericano, durante la conferencia de Potsdam, el 17 de julio de 1945. El dictador soviético acusaba a los aliados occidentales de ser cómplices de la huida del líder nazi. En el mes anterior, el general Gueorgui Zhúkov, uno de los más destacados generales del Ejército Rojo, se había pronunciado en el mismo sentido durante una rueda de prensa. Hitler posiblemente escapó en avión antes de que se cierre el cerco sobre Berlín, aseguró.

¿Pero no eran los rusos los que habían encontrado los restos de Hitler y de su esposa Eva Braun? ¿Se trataba solo de acusaciones del astuto Stalin para sembrar discordia en la antesala de la Guerra Fría? Rápidos de reflejos, los ingleses encomendaron su propia investigación a Hugh Trevor Roper, que servía como oficial de inteligencia. A través de varias entrevistas con miembros del séquito de Hitler llegó a la conclusión “terminante” del suicidio. Concluyó que Hitler se casó con Eva Braun el 29 de abril de 1945 y al otro día ambos se quitaron la vida en el bunker subterráneo de la Cancillería, rodeados de tropas rusas. Luego, sus cuerpos fueron quemados en los jardines del edificio por sus acólitos, dentro del cráter provocado por una bomba.
Trevor Roper publicó su trabajo en 1947 en formato de libro (Los últimos días de Hitler) y este fue fundacional para la teoría del suicidio. La mayor parte de los investigadores que lo sucedieron lo citaron de una y otra manera, sin poner en duda sus conclusiones. A Trevor Roper se sumó Michael Musmanno, uno de los jueces norteamericanos del proceso de Núremberg. Musmanno hizo su propio libro con entrevistas a funcionarios nazis (Los últimos testigos de Hitler). El magistrado norteamericano llegó a conclusiones similares a las de Trevor Roper.
Trevor Roper y Musmanno instalaron la teoría del suicidio en base a testimonios orales
Pero, más allá de los testimonios de los que “vieron morir a Hitler”, ¿había otras pruebas? ¿Dónde estaba el cuerpo? Tras la muerte de Stalin, en 1953, los rusos informaron que sí tenían restos del Führer y que habían sido debidamente identificados. Los puentes dentales habían sido la prueba clave para concluir que era Hitler.
Luego, los cadáveres de Hitler, su esposa y los de la familia Goebbels fueron enterrados bajo un cuartel de Magdeburgo. En 1970 todos los cuerpos fueron exhumados y -salvo un pedazo de cráneo de Hitler- fueron incinerados y las cenizas arrojadas al mar. En los 90, los rusos exhibieron por primera vez lo que se suponía era el último vestigio del esqueleto de Hitler. Decían que era una prueba concluyente, que acallaría los rumores. Pero…expertos convocados para una investigación de History Channel revelaron que se trataba del trozo de cráneo de una mujer de entre 20 y 40 años.
En los 90, los rusos dieron a conocer un cráneo de Hitler…pero era de una mujer
Hasta aquí, la historia oficial. Las contradicciones, las versiones cruzadas, la falta de pruebas tangibles abonaron el terreno para que se generara una línea de investigación paralela, que rechazó la versión oficial y buscó saber qué había realmente detrás de la muerte de Hitler. El húngaro-argentino Ladislao Szabo lanzó la primera piedra en 1947, con su libro Hitler está vivo, que sostenía que el líder del Tercer Reich había logrado escapar de Europa en submarino. Varios recogieron el guante y siguieron las pistas con el correr de los años. Jeff Kristenssen (seudónimo del capitán Manuel Monasterio) o el italiano Patrick Burnside fueron algunos de ellos. En los últimos años, profundizaron la investigación dos británicos, Simon Dunstan y Gerrard Williams, con Lobo Gris y un argentino, Abel Basti, con El exilio de Hitler y otras publicaciones.
Ellos continuaron la zaga, aportaron datos y dieron por hecho que el dictador nazi huyó y vivió tranquilamente en la Argentina. Hasta dicen el día exacto en que murió. Hablaron con Infobae sobre las pistas que los llevaron a afirmarlo. Revelaron que otros dos “muertos” en 1945, Martín Bormann -mano derecha de Hitler- y Heinrich Müller, jefe de la Gestapo, habrían sido los que hurgaron el plan de escape.

Hitler en la Argentina. ¿Fantasía o realidad?
Luego de recordar la falta de evidencia forense sobre la muerte de Hitler y su esposa, tanto Dunstan y Williams como Basti se preguntan por qué los servicios de inteligencia de los Estados Unidos continuaron buscando a Hitler y recibiendo informes de sus agentes desde Sudamérica, donde varias personas aseguraban haber visto a Hitler. Cables desclasificados en los últimos años así lo indican.
“Si uno accede a los medios de época, diarios, agencias de noticias, emisiones radiales y demás, la noticia es que Hitler escapó. Que luego haya cambiado, es otra cosa”, señaló Basti, recordando la historia de Stalin con Byrnes, citada al principio de la nota.
¿Pero cómo era posible que Hitler haya burlado el cerco? ¿De quién era el cuerpo encontrado? La respuesta a la primera pregunta: con complicidad de los aliados occidentales. La segunda: con un doble. De hecho Dunstan y Williams afirman que el que aparece en la última filmación conocida de Hitler no es él, sino Gustav Weber, uno de sus dobles. La cinta fue grabada el 20 de marzo de 1945 y se ve a Hitler -o a su doble- junto a Artur Axmann, líder de las juventudes hitlerianas, entregando medallas a los niños-soldados que defendían las ruinas del Tercer Reich. Para llegar a esta conclusión, los autores de Lobo Gris recurrieron a análisis faciales de un destacado experto británico que trabaja con la policía científica. Luego del escape de Hitler del bunker, el desafortunado Weber recibió un disparo y fue “plantado” como el cadáver de Hitler.
Clic en el siguiente enlace para ver video:
El último video conocido de Hitler. Es del 20 de marzo de 1945. Dunstan y Williams aseguran que es un doble del Führer
El pacto con los aliados
El año 1943 marcó un quiebre en la guerra. El Eje estaba en retirada y ya quedaba claro que los Aliados avanzaban hacia una clara victoria. Consciente de esto, Bormann planificó la Aktion Feuerland (Proyecto Tierra del Fuego) con la intención de pactar con Occidente el escape de Hitler, de él mismo y la evacuación del tesoro nazi, proveniente de años de rapiña en los países ocupados y que incluía innumerables obras de artes saqueadas. A cambio, el secretario del Führer ofrecía información sensible sobre las avanzadas armas secretas nazis y la ubicación de los investigadores y técnicos, para que Estados Unidos pueda reclutarlos. Además, ofertaba la rendición del millón de hombres de la Wehrmacht que todavía combatían en Italia.
Pero no todo eran promesas, también había amenazas. Una, volar por los aires las minas en donde estaban escondidas miles de obras de arte robadas por los nazis y que representaban lo mejor de la cultura europea de siglos. Además, estaba el rumor de que el Reich tenía misiles de largo alcance -similares a la V2- con capacidad de atacar la costa este de los Estados Unidos. Prometía desactivarlos como parte de la negociación.
El interlocutor de Bormann -que negociaba a través de “Gestapo” Müller y de Ernst Kaltenbrunner- era nada menos que Allen Dulles. ¿Quién era? Dulles dirigía en Suiza el principal centro europeo de la OSS, la Oficina de Servicios Estratégicos, el servicio de inteligencia de los Estados Unidos durante la guerra. Dulles venía haciendo su trabajo con habilidad, reclutando agentes a lo largo y ancho del viejo continente, muchos de ellos diplomáticos nazis. Ante el inminente choque con el bloque comunista, Dulles creyó más importante negociar con Bormann para sumar la tecnología alemana a la causa anticomunista que el destino de Hitler, ya derrotado. Más tarde, Dulles fue el primer director civil de la CIA. Esa central casi no tuvo actividad en relación a la búsqueda de Hitler en Sudamérica, al contrario que el FBI. ¿Casualidad?
La falta de pruebas contundentes permiten desatar las especulaciones sobre el fin de Hitler
¿Por qué Argentina? El rol de Perón
Con algunas mínimas diferencias, Dunstan-Williams y Basti coincidieron en que Hitler dejó el bunker a pie por una conexión con el metro de Berlín, de allí voló en avión a Dinamarca, luego a España, para embarcar en un submarino en las Islas Canarias. Destino final: las costas patagónicas. En el sur argentino lo esperaba Hermann Fegelein, casado con Gretl Braun, la hermana de Eva. Fegelein había escapado poco antes y también se había montado una puesta en escena en Berlín para fingir su muerte. Uno de los pilotos que trasladó a Hitler, el capitán Baumgart, habló del tema en 1947. Así lo reflejan los diarios de la época. Incluso lo declaró en la corte de Varsovia. Pero nadie lo escuchó y se perdió en el olvido.
Argentina fue uno de los últimos países en declararle la guerra al Eje y permitió el accionar de espías nazis casi sin molestarlos. En los dos últimos años del mayor conflicto bélico de la historia, Bormann transfirió activos a la región -sobre todo a la Argentina- por más de 6 mil millones de dólares. Uno de los principales contactos en Buenos Aires era el empresario Ludwig Freude, cercano a Juan Domingo Perón, y cuyo hijo, Rodolfo Freude, fue secretario del líder justicialista durante sus primeras presidencias. El ingreso de científicos alemanes al país -y también muchos criminales de guerra nazis- era parte de la contraprestación.
La cifra millonaria sirvió para abrir cuentas bancarias, comprar patentes industriales, montar empresas y comprar el silencio de varios. La colectividad alemana, de fuerte presencia en el sur argentino, tuvo su rol en preparar el terreno para la llegada de Hitler a un paraíso montañoso similar al que el dictador tanto amaba en su Baviera. Los autores de Lobo Gris le dan un rol preponderante a Eva Perón, y aseguran que durante su recordado viaje a Europa, en 1947, mantuvo un encuentro con Bormann, que se había quedado un tiempo más allí. Aseguran que la esposa de Perón facilitó la llegada de Bormann a Buenos Aires, pero rompió el pacto y solo “devolvió” el 25% del dinero transferido.
En esa época, los diputados Silvano Santander y Raúl Damonte Taborda denunciaron la actividad nazi en la Argentina y sus presuntos vínculos con el cada vez más poderoso Perón. Pero -producto de esta actividad- tuvieron que partir al exilio en Uruguay luego del golpe del 4 de junio de 1943.
Arriba, el Berghof, en los Alpes Bávaros. Abajo, la residencia Inalco, en el sur argentino. Notables similitudes
Hitler en Argentina
Hitler habría pasado su primera noche argentina en Necochea. Luego habría volado a Neuquén y de allí al aeropuerto de Bariloche, que en esa época estaba en terrenos de la estancia San Ramón. “Un lugar cerrado y controlado totalmente por alemanes”. Ex marinos del Graf Spee, hundido frente a las costas de Montevideo tras la batalla del Río de la Plata, oficiaron de custodios de Hitler.
San Ramón cobijó durante nueve meses al matrimonio Hitler y a su perra Blondi, que también había hecho la travesía en el submarino U-518, que los trajo de Europa. Luego de ese tiempo, se mudaron al refugio que el dinero de Bormann había permitido construir a unos 100 kilómetros de allí. El lugar era Inalco, sobre la frontera chilena, cerca de Villa La Angostura. La nueva casa de Hitler tenía una construcción similar al Berghof, el lugar de descanso que el dictador tenía en Obersalzberg, en los Alpes Bávaros.
Dunstan y Wiliams aseguraron que Hitler hizo viajes a Laguna Mar Chiquita, en Córdoba, donde fue sometido a una operación para sacarle astillas de una vieja herida producida por la bomba del atentado del 20 de julio de 1944. También habría pasado por La Falda, para visitar al matrimonio Eichhorn, una pareja alemana que había aportado dinero a la causa nazi desde el principio. La impunidad era tal que un informe del FBI, publicado en Lobo Gris, da cuenta de un agente que vio a Hitler “de vacaciones” en Casino, Brasil, en 1947. Los supuestos pasos de Hitler por Argentina fueron presenciados por innumerables testigos, entrevistados por los autores. Incluso un ex custodio de Perón les contó que el tres veces presidente se reunía con toda naturalidad con Bormann.
Los hijos de Hitler. Su muerte
Los investigadores afirmaron que Hitler y Eva Braun tuvieron al menos una hija. Ursula o “Uschi”, nacida antes de la guerra, en 1938, y ocultada a la opinión pública alemana. También se había ocultado durante años su relación con Eva. Otra versión habla de otra hija o un hijo nacidos en Argentina. En donde difirieron Dunstan y Williams con Basti es en la fecha y el lugar de muerte de Hitler. Para los primeros, el “cabo austríaco” expiró el 13 de febrero de 1962 en La Clara, lugar adonde se había mudado tras el golpe de Estado que derrocó a Perón en 1955. Abandonado por Eva, que se había ido a Neuquén, Hitler habría muerto rodeado de su último custodio, Heinrich Bethe, y de su médico, Otto Lehmann.
Para Basti, el deceso de Hitler se produjo en Paraguay, el 3 de febrero de 1971. A tierras guaraníes habría viajado el ex dictador nazi, temiendo que la caída de Perón pudiese derivar en el retiro de la protección. Según Basti, Stroessner dio asilo a Hitler en sus últimos días. ¿Aparecerá alguna vez el cadáver de Hitler? Basti dice que sí. “En este tipo de historias ocultas y secretas, se van revelando más datos con el transcurso de los años. Toda la información termina saliendo a la luz, incluso la ubicación exacta de los restos”, concluyó.
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Alemania juzgará al "contador" de Auschwitz

La justicia alemana abre el proceso contra Oskar Gröning, de 93 años y apodado el “contador” del campo de exterminio de Auschwitz, acusado de complicidad en el asesinato de 300 mil presos, en lo que se considera exponente de juicio tardío por los crímenes del nazismo.

A punto de cumplirse el 70 aniversario de la Capitulación del III Reich -el 8 de mayo de 1945-, la Audiencia de Lüneburg (centro) procesará a este nonagenario, cuyo cometido consistió en incautar y etiquetar las pertenencias de los deportados llegados a Auschwitz.

Se trata, tal vez, de uno de los últimos grandes procesos por crímenes nazis, por la avanzada edad tanto del acusado como de los supervivientes capacitados para testimoniar en su contra, en este caso procedentes de EEUU, Canadá, Israel, Hungría y Reino Unido.

Su precedente inmediato fue el juicio instruido en Múnich contra el ucraniano John Demjanjuk, condenado en 2011 a cinco años de cárcel por su complicidad en la muerte de más de 29.000 judíos en el campo nazi de Sobibor, donde sirvió como guardia voluntario.

Fue un proceso tortuoso, al que Demjanjuk asistió en silla de ruedas o camilla y que acabó sin que pronunciase ni una palabra, para morir unos meses después de escuchar sentencia en el asilo de ancianos donde había sido trasladado por razones de salud.

A diferencia de ese precedente, Gröning está dispuesto a declarar sobre su papel en Auschwitz, el más mortífero campo nazi, donde fueron asesinadas 1,5 millones de personas, en su mayoría judíos.

También a diferencia de Demjanjuk, quien tras la guerra se había exiliado a EEUU y agotó luego todos los recursos legales contra su extradición, Gröning llevó durante décadas una existencia tranquila en Lüneburg y incluso dio en el pasado alguna entrevista.

La fiscalía de Lüneburg logró hacer prosperar su acusación en su contra porque la condena a Demjanjuk sentó precedente acerca de la posibilidad de llevar adelante condenas por complicidad -y no directa participación- en los asesinatos del nazismo.

A los cargos de la fiscalía se le suman las acusaciones particulares de unos 60 sobrevivientes y familiares de las víctimas.

A Gröning se le acusa de “participación” en la maquinaria de la muerte de Auschwitz, ya que según la fiscalía era consciente que esos deportados, cuyas pertenencias anotaba con precisión contable, iban directamente a las cámaras de gas.

Auschwitz, en la Polonia ocupada, tenía una doble función: de concentración, para quienes se consideraba apto para el trabajo, y de exterminio, para el resto. Gröning conocía el sistema y sabía que quien era seleccionado como no apto era asesinado horas después.

Nacido en 1921, Oskar Gröning se alistó en 1941 en las Waffen SS y entre septiembre de 1943 y octubre de 1944 sirvió en Auschwitz.

La fiscalía limita sus cargos a unos meses de 1944, en la llamada “operación Hungría”, cuando llegaron a Auschwitz 137 transportes procedentes de ese país, con 425 mil deportados, de los cuales unos 300 mil murieron en las cámaras de gas.

Contra Gröning se había abierto sumario en 1977, pero fue sobreseído en 1985, como los de tantos otros ex colaboradores del nazismo que tras la posguerra reanudaron los estudios o recuperaron sus antiguas profesiones para hacer vida normal.

Muchos de ellos habían pasado, inmediatamente después de la Segunda Guerra Mundial, por el programa de desnazificación aliado, al que debían someterse todos los mayores de 18 años para esclarecer su vinculación al aparato del Tercer Reich.

Tras el precedente de Demjanjuk, la Oficina Central Investigadora de los Crímenes del Nacionalsocialismo decidió la reapertura de 30 procedimientos, de los cuales varios han sido desestimados por incapacidad de los acusados o porque entre tanto fallecieron.

La semana pasada, la fiscalía de Hamburgo abrió formalmente una investigación a una ex guardiana de un campo nazi, de 93 años, por haber supervisado un traslado de prisioneras en el que murieron entre 1.400 y 2.000 mujeres.

Fuente: Aurora

Netanyahu comparó a Irán con la Alemania Nazi: "busca controlar la región y destruir a Israel.

“Teherán busca dominar Medio Oriente”, dijo durante los actos conmemorativos por los 72 años del levantamiento del gueto de Varsovia. Días atrás calificó a la nación persa como “el Estado terrorista más peligroso del mundo”

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, comparó este miércoles a Irán con la Alemania nazi. “Al igual que los nazis quisieron dominar el mundo aniquilando al pueblo judío, Irán busca controlar la región [de Oriente Medio] y destruir el Estado judío“, indicó en Jerusalén.

Al evocar el acuerdo marco firmado recientemente entre las grandes potencias del 5+1 (Estados Unidos, China, Reino Unido, Rusia, Francia y Alemania) e Irán sobre el programa nuclear iraní, el jefe de gobierno israelí sugirió que se perdieron de vista las lecciones de la Segunda Guerra Mundial.

“Los gobiernos democráticos cometieron un error capital antes de la Segunda Guerra Mundial y nosotros, como muchos de nuestros vecinos, estamos convencidos de que se acaba de cometer un amargo error”, afirmó el líder israelí, que acusa a Irán de querer fabricar la bomba atómica.

Estas declaraciones de Netanyahu, cuyo partido se impuso en las elecciones legislativas del 17 de marzo sin mayoría absoluta, llegan una semana después de que calificara a Irán como “el Estado terrorista más peligroso del mundo”.

Israel recuerda a sus víctimas del Holocausto

Israelíes guardaron el jueves en dos minutos de silencio y duelo mientras el sonido de las sirenas recordaba a los seis millones de judíos asesinados en el Holocausto nazi durante la II Guerra Mundial.

El Día de Recuerdo del Holocausto es uno de los feriados más solemnes del calendario nacional.

Con el sonido de las sirenas, autos y autobuses estacionaron en el arcén de autovías y carretas. Los conductores salieron de sus coches y peatones pararon, inclinando la cabeza en recuerdo de los fallecidos.

Canciones melancólicas y entrevistas con sobrevivientes del Holocausto llevan la programación de las radios mientras que las televisoras emiten documentales sobre el genocidio.

Israel comenzó este miércoles los actos conmemorativos de la jornada nacional en recuerdo de las víctimas del Holocausto. Los actos comenzaron en la Plaza del Gueto de Varsovia del Yed Vashem (Museo del Holocausto) de Jerusalén.

“Israel fue establecido por derecho, y por el amor a una antigua patria y el poder de soñar un sueño que se hizo realidad. No fue establecido por la amenaza de destrucción o el odio al otro”, dijo el presidente israelí, Reuven Rivlin, durante la apertura de la ceremonia.

Según el presidente israelí, “el Holocausto fue un punto de terror en la humanidad, pero el viaje judío no empieza allí ni acaba allí. El viaje judío comienza en Israel”.

Netanyahu asistió junto al presidente al solemne acto en el que no quiso perder la ocasión de denunciar, una vez más, una de las principales amenazas que a su juicio afronta Israel en la actualidad.

“Este mal acuerdo con Irán nos enseña que la lección de historia no ha sido interiorizada de cara a las agresivas actividades de Irán”, señaló Netanyahu en referencia a las negociaciones que llevan a cabo el G5+1 (EEUU, Rusia, Reino Unido, Francia y China, más Alemania) para un acuerdo sobre el programa nuclear iraní, cuyo cierre definitivo está previsto para el próximo 30 de junio.

Según Netanyahu, “Occidente se está rindiendo en lugar de pedir un desmantelamiento significativo de la capacidad nuclear de Irán”.

El presidente israelí, Reuven Rivlin

“Pero incluso si somos forzados a permanecer solos, no tendremos miedo. En cualquier escenario, en cualquier situación, preservaremos nuestro derecho, preservaremos nuestra capacidad y determinación a defendernos”, insistió, asegurando que tras 70 años, “no permitiremos que el Estado de Israel se convierta en un episodio fugaz de la historia de nuestro pueblo”.

Tras estas intervenciones, se procedió al encendido de seis velas en memoria de los seis millones de judíos muertos, realizado por seis supervivientes que fueron elogiados por Rivlin por saber encontrar la “fuerza para elevarse por encima de las cenizas de los crematorios, enseñándonos a elegir la vida”.

Así lo sentía momentos antes del comienzo del homenaje Avraham Harshalom, de 90 años, encargado de encender la primera antorcha en el Museo por el derecho obtenido con su estatus de superviviente 71 años atrás.

NETANYAHU: “OCCIDENTE SE ESTÁ RINDIENDO EN LUGAR DE PEDIR UN DESMANTELAMIENTO DE LA CAPACIDAD NUCLEAR DE IRÁN”

Entonces logró escapar de Auschwitz, a donde había sido deportado junto a su hermano, que murió al poco tiempo.

Tras ser capturado de nuevo, inició un peregrinaje de campo en campo hasta que en una de las transferencias de reclusos se hizo con su libertad en Praga, desde donde partió a Israel para convertirse en piloto en las fuerzas aéreas.

Nervioso, Harshalom confesó a la agencia Efe que es difícil describir qué significa recordar el Holocausto después de tanto tiempo y aseguró no sentirse protagonista de un evento que “es importante para no olvidar, que las nuevas generaciones sepan qué ocurrió porque durante mucho tiempo nadie miró sobre ello y muchos negaron lo que pasó”.

“Pero el Holocausto es historia, es parte de la historia. Y yo no me quedé mirando atrás sino hacia adelante, al futuro“, argumenta Harshalom, uno de los 189.000 supervivientes que residen en Israel.

A diferencia de la comunidad internacional, que lo hace el 27 de enero, día de la liberación del campo de exterminio de Auschwitz, en Israel se conmemora el Holocausto según el calendario hebreo una semana antes del día de su independencia.

 

Fuente: Infobae

 

 

Israel recuerda a las víctimas del Holocausto 70 años después

Israel conmemora desde su jornada nacional en recuerdo a las víctimas del Holocausto cuando se cumplen 70 años desde el final de la Segunda Guerra Mundial (1939-45).

En la Plaza del Gueto de Varsovia del Yad Vashem (Museo del Holocausto) de Jerusalén dieron comienzo los actos de recuerdo de uno de los episodios más oscuros de la Historia, en el que fueron asesinados seis millones de judíos.

“Israel nació por derecho y por el amor a una antigua patria y el poder de soñar un sueño que se hizo realidad. No fue establecido por la amenaza de destrucción o el odio al otro”, apuntó el presidente, Reuven Rivlin, durante la ceremonia de apertura de un recuerdo que marca la identidad nacional.

“El Holocausto fue un punto de terror en la humanidad, pero el viaje judío no empieza ni acaba allí. El viaje judío comienza en Israel”, dijo en su discurso.

En el acto, el primer ministro del país, Biniamín Netanyahu, volvió a denunciar las “agresivas actividades” de Irán como una de las principales amenazas para el país.

“Este mal acuerdo con Irán nos enseña que la lección de historia no ha sido interiorizada”, opinó en referencia al acuerdo preliminar sobre el programa nuclear iraní con el Grupo 5+1 (EEUU, Rusia, Reino Unido, Francia y China más Alemania).

“Pero incluso si somos forzados a permanecer solos, no tendremos miedo. En cualquier escenario, en cualquier situación, preservaremos nuestro derecho, preservaremos nuestra capacidad y determinación a defendernos”, insistió.

Tras las intervenciones de las principales autoridades del país se dio paso al encendido de seis velas en recuerdo de los seis millones de caídos, a manos de seis supervivientes.

Avraham Harshalom, de 90 años y encargado de encender la primera antorcha en el Museo, logró escapar de Auschwitz, donde había sido deportado junto a su hermano, que murió al poco tiempo.

Tras ser capturado de nuevo, inició un peregrinaje de campo en campo hasta que en una de las transferencias de reclusos logró la libertad en Praga, desde donde partió a Israel para convertirse en piloto en la Fuerza Aérea.

Nervioso, aseguró que no se siente protagonista de un evento “importante para no olvidar, que las nuevas generaciones sepan qué ocurrió porque durante mucho tiempo nadie miró sobre ello y muchos negaron lo que pasó”.

“El Holocausto es historia, es parte de la historia. Y yo no me quedé mirando atrás sino hacia delante, al futuro. El pasado está acabado”, argumenta Harshalom, uno de los 189 mil supervivientes que residen en Israel.

Israel guardará un luto de 24 horas en el que los establecimientos y centros de ocio permanecerán cerrados mientras se desarrollan actividades especiales de estudio en centros educativos y los medios de comunicación se vuelcan en rememorar y divulgar episodios relacionados con el Holocausto.

Mañana, a las 10.00 horas y durante dos minutos las sirenas antiaéreas sonarán en memoria de las víctimas del nazismo, acto al que sucederán otros institucionales tanto en Yad Vashem, como en el Parlamento (Kneset), donde se leerán los nombres de las víctimas.

A diferencia de la comunidad internacional, que lo hace el 27 de enero, día de la liberación del campo de exterminio de Auschwitz, en Israel se conmemora el Holocausto según el calendario hebreo, una semana antes del día de su independencia, el 14 de mayo de 1948.

Fuente: Aurora

El Nazi Erdogan reedita la persecución a los armenios: amenaza con expulsar a 100 de Turquía.

El presidente turco hizo estas declaraciones al día siguiente de criticar las palabras del papa Francisco sobre el genocidio armenio de 1915-16. “Cuando los religiosos asumen el trabajo de historiadores, dicen estupideces”, había afirmado

Crédito: AP

“Los más de 100.000 armenios que trabajan en Turquía no son ciudadanos turcos, los podemos expulsar, pero aún no lo hemos hecho”, dijo el presidente turco, Recep Tayyp Erdogan, citado por los diarios locales Today Zaman y Hurriyet.

La amenaza no es nueva, Erdogan había dicho algo similar en 2010. Hablando en el aeropuerto de Ankara, antes de partir para una misión a Kazajistán, el mandatario dijo que el Estado “nunca discriminó al pueblo armenio”.

Turquía “se comporta generosamente” al no expulsar a los 100.000 trabajadores armenios, prosiguió, aunque “podría hacerlo” si quisiera, añadió. Las posiciones de la comunidad internacional con Turquía respecto del genocidio de los armenios “no son aceptables”, afirmó Erdogan.

La provocación llega después de que el domingo pasado el Papa hablara del “primer genocidio del siglo XX” en una misa en conmemoración del martirio armenio ocurrido hace 100 años. Ankara mandó a llamar a su embajador ante la Santa Sede y convocó al nuncio apostólico.

Erdogan expresó sus condolencias por “la tragedia armenia”, pero subrayó que esta misma postura debe adoptarse respecto a lo que sucedió con los tártaros de Crimea, de etnia turca, o a los circasianos en el Cáucaso. “Ya dije entonces que mientras los armenios morían en nuestro país, a los otomanos los mataban en otros países, entre otros, por parte de armenios”, aseguró.

“Lamento enormemente que el Papa defina como genocidio el sufrimiento de los armenios, junto al de todos los pueblos de nuestra geografía, con los musulmanes en primer lugar. Quiero subrayar que no permitiremos que los hechos históricos se saquen de contexto y se conviertan en una campaña contra nuestro país”, prometió.

La polémica, iniciada el domingo tras el sermón del Sumo Pontífice, se produce a menos de 10 días de la conmemoración internacional del centenario del genocidio armenio, el próximo 24 de abril, y a menos de dos meses de las elecciones generales turcas.

Algunos historiadores calculan que entre 1915 y 1923 un millón y medio de armenios murieron directamente por las masacres y las deportaciones, mientras que otro medio millón se vio forzado a huir al extranjero.

Turquía no reconoce estos hechos como “genocidio”, sino que los considera “lamentables excesos”cometidos durante una guerra entre las fuerzas del orden y las milicias armenias, aliadas de Rusia en la Primera Guerra Mundial.

Fuente: Infobae