El Mossad descubrió que judíos iraníes fueron asesinados intentando huir hacia Israel

– La agencia de inteligencia de Israel, Mossad, ha descubierto que Irán asesinó a tres judíos iraníes que desaparecieron en 1997 cuando intentaban huir al Estado Judío a través de Pakistán.

Nourollah Rabizadeh y los hermanos Cyrus y Avraham Ghahremani huyeron de Teherán en febrero de 1997. Iban a encontrarse con un contrabandista en la frontera pakistaní pero desaparecieron en el camino.  Nueva información descubierta llevó a la agencia de inteligencia a concluir que fueron capturados mientras escapaban y luego asesinados. Sus familias, que habían escapado a Israel a través de Turquía, fueron recientemente informadas sobre esto.
Sobre la base de este descubrimiento, una corte rabínica de Jerusalem decidió que las mujeres de los esposos desaparecidos son ahora viudas y pueden volver a casarse. Las familias pidieron reunirse con el presidente israelí, Reuven Rivlin, y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.
Un judío iraní que vive afuera de la República Islámica, y que no quiso ser identificado, expresó al medio israelí The Jerusalem Post en una entrevista telefónica que todavía hay entre 15.000 y 18.000 judíos en Irán. La fuente, que está actualizada sobre la situación actual a la que se enfrenta esta minoría del país, remarcó que la población judía se ha achicado dese la revolución y que muchos de los que quedan lo hacen “por elección”.
“La gente ha estado intentando sacarlos, pero ellos se quedan. No es una situación simple. De muchas maneras estas personas están culturalmente asimiladas. Es una pequeña fracción de lo que solía ser la comunidad”, remarcó, y agregó que los judíos iraníes salen usualmente del país.
Harold Rhode, importante miembro del Instituto Gatestone con base en Nueva York y ex consejero de asuntos islámicos de la oficina de secretaría de defensa americana, dijo que las estadísticas del gobierno iraní sobre el número de judíos del país no pueden ser confiadas ya que están intentando establecer un panorama bueno de la situación. “Algunos fueron a Israel, otros a América y los que se quedaron en Irán se sienten muy iraníes”, remarcó.
Fuente: Itongadol

Eli Cohen, el superespía

Eli Cohen.

Por Eli Cohen

En la reseña del libro Mossad: la historia secreta de Gordon Thomas recordé que en incontables ocasiones me han preguntado si mis padres me llamaron así en homenaje al famoso espía israelí. A pesar de que lo único que utilizaron mis padres como referencia fue el nombre de mi abuelo paterno, y dejando de lado las conexiones personales y profesionales con su figura, ahora que se han cumplido 50 años de su muerte quisiera recordar la historia de mi tocayo Eli Cohen, que es apasionante y además refleja la trágica formación del Oriente Medio contemporáneo.

Los padres de Eli Cohen eran sirios, de la milenaria comunidad judía de Alepo, ahora totalmente desaparecida. Emigrados a Alejandría en 1914, diez años más tarde nace su hijo Eli. Según rezan todas las biografías, los fuertes valores sionistas de la familia influyeron mucho en el futuro espía. Tanto es así que cuando sus padres y sus tres hermanos se trasladan a Israel, en 1949, Eli se queda para continuar con la coordinación de actividades sionistas en Egipto. Intentó unirse al Ejército egipcio el mismo año, todo indica que con la intención de obtener información. Por otro lado, se dice que prestó cobertura al fiasco de la operación Susana (1953).

Durante la campaña de Suez, en la que británicos, franceses e israelíes expulsaron a las tropas egipcias del Canal, el Gobierno de Naser inició una oleada de detenciones y expulsiones de judíos, de la que fueron víctimas todos los que vivían en Alejandría, entre ellos Eli Cohen, que tras su deportación se dirigió a Israel. Una vez en su nuevo hogar, se alistó en el Ejército yfue rechazado dos veces por el servicio de inteligencia. Aman, la unidad de inteligencia militar, redactó la siguiente evaluación:

Cohen tiene un alto coeficiente intelectual, gran valentía, una memoria fenomenal y la capacidad de mantener un secreto, pero las pruebas también muestran que, a pesar de su modesta apariencia, tiene un sentido exagerado de la propia importancia, y mucha tensión interna (…) no siempre evalúa el peligro correctamente, y es responsable de asumir riesgos más allá de lo necesario.

Fue el mítico director del Mosad Meir Amit quien, en 1960, decidió admitirle, entrenarle y encomendarle la más difícil de las misiones para un espía: infiltrarse más allá de las líneas del más acérrimo enemigo en aquel entonces, Siria, y conseguir información militar ultrasecreta.

Su árabe de acento egipcio necesitó de un periodo de reciclaje para adaptarse al acento sirio, el que hablaban sus padres en casa. Solventado el problema del idioma, había que crear una tapadera.

Eli Cohen se convirtió así en el exportador textil sirio Kemal Amin Taabet. Viajó primero a Buenos Aires, donde frecuento los ambientes de la comunidad siria. Pronto fue conocido como un hombre de negocios potentado y generoso, amante de la vida nocturna, e hizo contactos con políticos, diplomáticos y militares que trabajan en la embajada de Siria; uno de ellos era el coronel Amín al Hafez, miembro del Baaz que sería presidente de Siria desde 1963 hasta 1966, cuando fue derrocado por el ala más radical del partido. La leyenda cuenta que Hafez tenía pensado nombrar a Eli viceministro de Defensa. Aunque Hafez siempre negó que llegaran a ser amigos, fue él mismo quien interrogó a Cohen una vez fue detenido por los servicios secretos sirios.

En 1961 se establece en Damasco, una vez consolidada su historia de exportador de origen sirio. Taabet/Cohen organizó fiestas y orgías para políticos y poderosos hombres de negocios, que una vez borrachos y desinhibidos hablaban de sus planes militares y de sus trabajos al sobrio Cohen. En un corto espacio de tiempo, el espía israelí accedió a las altas esferas del poder sirio, al punto de que se convirtió en confidente de George Saif, alto cargo del Ministerio de Información.

En una ocasión estaba sentado en la oficina de Saif y, mientras éste hablaba por teléfono, Cohen se puso a leer un documento altamente clasificado. En ese preciso momento, uno de los altos cargos del Ministerio entró en la habitación sin avisar: “¿Cómo te atreves a permitir que un extraño lea un documento clasificado?”, dijo. A lo que Saif respondió con calma: “No hay nada de que preocuparse. Es un amigo de confianza”.

Esa habilidad para ganarse la confianza de los altos cargos sirios fue lo que permitió a Eli Cohen obtener información militar que permitiría a los israelíes ganar la Guerra de los Seis Días en el frente sirio: obtuvo y transmitió a Israel la situación de cada trinchera y nido de ametralladoras en cada posición siria de los Altos del Golán, así como dónde estaban las trampas para tanques, diseñadas para impedir cualquier ataque israelí.

Una de sus acciones más legendarias tuvo también por escenario los Altos del Golán. De visita junto a militares del alto rango, que le mostraron las fortificaciones que el Ejército sirio había construido, Eli sugirió que plantaran allí eucaliptos para engañar a los israelíes con la idea de que, habiendo árboles, nadie pensaría que allí había fortificación alguna. Además, los eucaliptos proporcionarían sombra a los soldados estacionados allí, con el consiguiente alivio para ellos, añadió. Una vez aceptaron el consejo de Cohen, el espía indicó a los israelíes cómo y dónde atacar en caso de guerra con Siria. La información no tenía precio.

Aunque su biografía es digna de todas esas novelas de espionaje de la Guerra Fría con las que nos criamos, el final de Eli Cohen superó todas las ficciones: su dramática muerte le convirtió en un mártir para los israelíes, y la recuperación de sus restos sigue siendo una cuestión de Estado.

Una noche de enero de 1965, con una unidad de intercepción rusa móvil, de las más sofisticadas del momento, los sirios interceptaron al espía israelí mientras transmitía por radio desde su habitación. Pillado in fraganti, le obligaron a enviar mensajes falsos a Israel, pero su interlocutor notó que el comportamiento de Cohen había cambiado y que las cosas no iban bien. Tres días después, Siria anunció públicamente su detención, y que sería juzgado por un tribunal militar.

Le condenaron a morir en la horca.

El 15 de mayo escribió su última carta, dirigida a su esposa Nadia, una judía iraquí que conoció en Israel y con la que se casó en 1959:

Te lo ruego, mi querida Nadia, no gastes tu tiempo en llorar por algo que ya pasó. Concéntrate en ti misma, y mira hacia adelante, hacia un futuro mejor.

Pese a los esfuerzos diplomáticos –hasta el papa Pablo VI pidió que se le conmutara la pena–, el 18 de mayo de 1965, después de ser torturado e interrogado durante cuatro meses –en los que, a pesar de los terribles métodos que emplearon los sirios, no dijo palabra alguna sobre su misión o sobre secretos israelíes–, fue llevado a la plaza Marjeh de Damasco, donde fue ahorcado. Lo retransmitieron las televisiones del mundo entero. Su mujer, Nadia, intentó suicidarse, pero le salvaron la vida de camino al hospital.

El cuerpo de Eli Cohen quedó colgado en el cadalso durante un día. Le pusieron una pancarta con soflamas antijudías y antisionistas. Sus restos siguen en Siria, sin que los esfuerzos de Israel por recuperarlos hayan surtido efecto alguno.

Meir Amit, su descubridor, definió la gesta de Eli Cohen de la siguiente manera: “Tuvo éxito más allá de las capacidades de la mayoría de los hombres”. Ciertamente, era conocido por serdesinteresado y valiente, y sus condiciones y voluntad le llevaron a ser uno de los nombres más legendarios en la historia del espionaje y del moderno Estado de Israel.

Fuente: Revista elmedio

Ex jefe del Mossad: La orden de Netanyahu de atacar a Irán era “ilegal”

El ex director del Mossad, Meir Dagan, y el ex Jefe de Estado Mayor, Gabi Ashkenazi, negaron que hayan rechazado las órdenes del primer ministro Biniamín Netanyahu, de atacar Irán en 2010. Dagan calificó la orden “ilegal”, pero al mismo tiempo dijo que nunca fue emitida.

Las afirmaciones un tanto contradictorias se hicieron durante un acalorado debate en la Conferencia Anual del Jerusalem Post en Nueva York con la columnista del periódico, Caroline Glick, quien denunció que bajo el liderazgo de Dagan y Ashkenazi, el aparato de defensa de Israel se negó a atacar a Irán, cuando había una ventana de oportunidad para hacerlo.

“Siempre estuvimos dispuestos a obedecer cualquier orden legal por parte del primer ministro. Nunca rechazamos una orden”, afirmó Dagan.

“Nunca hubo una decisión al respecto”, añadió Ashkenazi.

Glick denunció airadamente de que el impedimento impuesto por Dagan y Ashkenazi de la opción militar en 2010 ha conducido a la grave situación actual, en la que Irán está a punto de fabricar una bomba nuclear.

“En 2010, de acuerdo con un informe del programa de noticias israelí Uvdá del 2012, nos enteramos de que a dos de los señores de este panel se les dio una orden para preparar al ejército para un ataque inminente contra las instalaciones militares de Irán y ellos se negaron”, manifestó Glick .

“Debido a que era una orden ilegal”, intervino Dagan.

“Usted recibió la orden del Gabinete de Seguridad de prepararse…”, expuso Glick.

“Tú no estabas allí; no sabemos lo que pasó allí”, respondió Dagan. “El primer ministro, sin la autoridad del gobierno…”

Glick continuó, con sarcasmo,: “Si usted no hubiera expuesto su opinión de experto jurídico para determinar si el primer ministro de Israel, y el ministro de Defensa de Israel tienen derecho o no a pedir a Israel que tome acciones para la defensa nacional; entonces no estaríamos donde estamos hoy. No estaríamos ante una situación en la que se no construirá ninguna coalición internacional. Donde ahora estamos viendo a Estados Unidos avanzando este fin de mes para concluir un acuerdo nuclear con Teherán que les permitirá a ellos adquirir la bomba”, puntualizó Glick, que fue aplaudida por el público con una larga ovación.

Según el diario Jerusalem Post, Ashkenazi expresó que lo que Glick estaba diciendo era “estúpido”; pero más tarde se disculpó y aclaró que quiso decir “insultante”.

En una entrevista posterior al debate, ofrecida al Canal 10 de la televisión, Dagan describió la reunión en la que él y Ashkenazi supuestamente rechazaron las órdenes de Netanyahu.

“El primer ministro pidió que el Ejército de Defensa de Israel (Tzáhal) y todas las fuerzas se preparasen [la palabra hebrea usada por Dagan fue “lidroch”, se refiere amartillar una pistola o tensar el resorte antes de soltarlo] lo que se conoce como P + 30 [según el Canal 10, el código para llamar a los reservistas]”.

“Le explicamos que uno de los significados que esto podría acarrear, es que el enemigo va a notar que el Estado de Israel está entrando en un alto estado de alerta. Ellos, también, ingresarían en un estado de alerta, los iraníes entrarían en un estado de alerta. A partir de ese momento, incluso si no quisiésemos un ataque, incluso si no quisiésemos nada, entraríamos en una realidad en la que la bola de nieve está rodando y nadie sabe donde terminará. La forma en la que terminó la reunión fue que después de que aclaramos las ramificaciones, la exigencia del primer ministro ya no estaba en esa esfera”, afirmó Dagan. Foto Portavoz MIlitar.

Fuente: Aurora.

Revelación: "Irán le pidió al Mossad que matara a Khomeini"

ayatola

Durante la presentación de su nuevo libro en el Instituto de Estudios de Seguridad Nacional (INSS) en Tel Aviv, Yossi Alpher, reveló que el mandatario iraní, Shapour Bakhtiar, el último primer ministro que gobernó antes de la Revolución Islámica, le pidió al servicio secreto israelí Mossad, que elimine al  Ruhollah ayatollahKhomeini, señala en un reporte el corresponsal de inteligencia del diario Yediot Aharonot, Ronen Bergeman.

Alpher, un ex oficial de inteligencia del Ejército de Defensa de Israel (Tzáhal), que sirvió luego durante doce años en el Mossad, apunta que Eliezer Tzafrir, un alto funcionario del servicio secreto, recibió el pedido de Bakhtiar, en enero de 1979, de matar a Khomeini, que estaba viviendo en París, tras haber sido deportado de Irak.

Irak ofreció entregar a Khomeini al Shah de Irán, para que sea ejecutado; pero el mandatario rechazó el ofrecimiento y el líder extremista islámico encontró asilo en Francia.

Israel mantuvo una relación altamente secreta con el Shah de Irán. El vínculo incluía la venta extensiva de armas fabricadas en Israel y una relación íntima en el ámbito de la inteligencia.

Tras haber recibido el pedido, el mensaje fue transmitido a los oficiales del Mossad, en Tel Aviv, que discutieron las opciones.

“El director del Mossad, Yitzhak Hofi, anunció al comienzo de la reunión que no era propenso a apoyar el pedido por cuestiones morales pero quería escuchar la opinión de aquellos que estaban presentes”, dice Alpher. “Le dije que a los jefes del Mossad que tenía dificultad para apoyar esa solucitud porque no sabíamos suficientemente quién y qué era Khomeini. Realmente lamento no haber apoyado aquel pedido”.

Fuente: Aurora

El lider de Hezbolá asesinado el martes es solo uno de una larga lista de objetivos del Mossad

Hasan al Laqis, el líder de Hezbolá que perdió la vida el pasado 3 de diciembre en la capital libanesa, es solo uno de los muchos blancos que componen la secreta Lista de objetivos del Mossad, según el periodista y escritor Ronen Bergman. Sigue leyendo “El lider de Hezbolá asesinado el martes es solo uno de una larga lista de objetivos del Mossad”