Netanyahu niega que hayan intentado asesinarlo en Kenia

El primer ministro, Biniamín Netanyahu, desmintió los reportes de que hayan intentado asesinarlo en Kenia, durante su gira en el continente africano.

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Netanyahu manifestó que se enteró del reporte sobre un presunto intento de asesinato por primera vez durante la conferencia de prensa conjunta con el primer ministro de Etiopía, Hailemariam Desalegn, en Adís Abeba.

“La respuesta es que no sé nada de eso; porque no hubo nada de eso”, apuntó Netanyahu.

Altos funcionarios de seguridad kenianos también desmintieron que hubo un intento de matar a Netanyahu.

El portavoz del Ministerio de Exteriores israelí, Emanuel Nahshon afirmó que el reporte de que el convoy de Netanyahu cambió su recorrido debido a una amenaza con explosivos “simplemente no es cierto”.

Citando una fuente anónima, el diario kuwaití Al Jarida había reportado que fuerzas de seguridad kenianas desbarataron un ataque contra el convoy de Netanyahu, durante su visita a Kenia.

Según el periódico kuwaití, un alto oficial de seguridad local le dijo que la policía de Kenia alteró la ruta de la caravana apenas antes de su partida desde el aeropuerto de Nairobi.

El rotativo añadió que el cambio fue tan repentino que desató una discusión entre los guardaespaldas de Netanyahu y las fuerzas de seguridad locales.

Al Jarida había reportado que los servicios de inteligencia kenianos descubrieron un complot para atacar el convoy del primer ministro, en el camino entre el aeropuerto y un hotel de Nairobi, y que dos sospechosos fueron detenidos en conexión con la planificación del ataque.

Sin embargo, funcionarios israelíes y kenianos desmintieron tajantemente el reporte del rotativo kuwaití.

 

 

Una semana antes de la visita del papa, Kenia desarmó una célula terrorista islámica iraní.

Los yihadistas Yassin Sambai Juma y Abubakar Sadiq Louw planeaban un atentado en Nairobi. La información se dio a conocer después de la partida de Francisco

El papa Francisco estuvo tres días Kenia
El papa Francisco estuvo tres días KeniaCrédito: AP

La Policía de Kenia ha detenido a dos hombres de nacionalidad iraní que formaban parte de una célula terrorista que planeaba atentar en Nairobi, informó este sábado el Ministerio de Interior keniano.

Los dos supuestos terroristas han sido identificados como Yassin Sambai Juma, de 25 años, yAbubakar Sadiq Louw, de 69 años y una de las figuras más representativas de la comunidad chií en Nairobi.

Ambos admitieron pertenecer a una red terrorista iraní que iba a atentar en la capital de Kenia, que sufrió uno de los peores ataques de su historia en septiembre de 2013, cuando al menos 67 personas murieron en el asalto al centro comercial Westgate perpetrado por el grupo yihadista somalí Al Shabab.

LOS DETENIDOS ADMITIERON PERTENECER A UNA RED TERRORISTA IRANÍ

Abubakar Sadiq Louw fue detenido el pasado 28 de octubre y Sambai Juma el 19 de noviembre, si bien la información de su arresto fue divulgada este sábado en rueda de prensa por el inspector general de la Policía, Joseph Boinnet, solo un día después de que el papa Franciscoconcluyera una visita de tres días a Kenia.

Ambos espiaban y reclutaban a jóvenes y viajaron a Irán el pasado mes para recibir instrucciones, desveló Boinnet.

La célula iraní, de la que todavía se investiga si tiene vínculos con Al Shabab u otro grupo yihadista, planeaba atacar misiones extranjeras establecidas en Nairobi y hoteles en la capital keniana frecuentados por turistas, empresarios y diplomáticos.

“Tras el interrogatorio, Abubakar Sadiq Louw admitió el reclutamiento de jóvenes kenianos para espiar y realizar ataques terroristas en Nairobi”, afirmó Boinnet, según el diario Daily Nation.

Estas detenciones se han hecho públicas poco después de que la Policía keniana alertara delrobo de varias matrículas diplomáticas, ante el riesgo de que pudieran utilizarse para cometer un atentado.

Kenia se encuentra bajo la amenaza del grupo radical islámico Al Shabab, que ha perpetrado numerosos atentados y matanzas en la capital y otros puntos del país, en represalia por el despliegue de sus tropas para combatir a los yihadistas en Somalia.

Fuente: Infobae

Tras la masacre en Kenia, Human Rights Watchs advierte que es muy posible que haya mas ataques.

Laetitia Bader, investigadora en Africa para esa ONG, analizó en InfobaeTV la situación de esa región africana luego del salvaje ataque de la agrupación islamista Al Shabaab que dejó 147 muertos

Las fotos dieron la vuelta al mundo y se viralizaron en las redes sociales. Cientos de cuerpos rejuntados en un patio, flotando en un charco de sangre. Hubo indignación colectiva e incluso se le recriminó a Occidente que un ataque de estas características no hubiese generado una mayor cobertura de los medios de comunicación, a pesar de que el número de víctimas fue mucho mayor al que dejaron los terroristas que fueron contra Charlie Hebdo.

No muchos reconocen el nombre Al Shabaab, pero si recordarán su anterior ataque en el centro comercial Westgate, en Nairobi, que en septiembre de 2013 dejó 67 víctimas fatales.

La organización extremista, originaria de Somalía, ha incrementado su nivel de violencia dentro de Kenia y parece no estar dispuesta a detenerse. Y si bien el grupo ejerce el control de las zonas rurales en el centro y sur de Somalía, los ataques contra Kenia se han vuelto más frecuentes, lo que a su vez ha llevado a que las fuerzas armadas kenianas adopten una dura postura contra los somalíes refugiados en el país, generando así una escalada entre ambos lado que parece no detenerse.

Laetitia Bader, investigadora en Africa para Human Rights Watch, explicó que esto genera una especie de círculo vicioso, ya que las fuerzas armadas de Kenia persiguen a los ciudadanos de ascendencia somalí, realizan arrestos en masa contra ellos, o incluso deportan ilegalmente y devuelven a su país a aquellos que poseen estatus de refugiados.

“Hay operaciones de seguridad muy abusivas,” comentó Bader. “El año pasado la policía allanó casas durante semanas y se arrestaron hasta 4000 refugiados de origen keniata-somalí. Fueron retenidos por mucho tiempo en condiciones deplorables. Visitamos algunos centros de detención y vimos cómo los detenidos eran abusados,” agregó.

LAS FUERZAS ARMADAS DE KENIA PERSIGUEN A LOS CIUDADANOS DE ASCENDENCIA SOMALÍ

Somalía, en guerra civil desde 2009, se ha convertido en una zona de conflicto tal que muchos deciden escapar hacia el sur y cruzar la frontera hacia Kenia.

El gobierno de Nairobi “debe estar en comunicación con la comunidad sin importar si son somalíes, keniata-somalíes, musulmanes o extranjeros,” explican desde HRW. “El problema es que cuando se tiene una policía que constantemente extorsiona y abusa de estas comunidades no se crea un contexto que lleve a buenas operaciones de seguridad”.

Fuente: Infobae

Kenia bombardea bases de Al Shabab en Somalia tras el ataque a la universidad.

La Fuerza Aérea de Kenia ha bombardeadodos bases del grupo yihadista Al Shabab en el sur de Somalia en respuesta al ataque perpetrado el pasado jueves contra una universidad keniana, en la que los terroristas mataron a 148 personas, informaron fuentes militares.

El Ejército keniano ha lanzado su ataque contra las bases de los terroristas en Gondodowe e Ismail, en Gedo, una región en el sur de Somalia y fronteriza con Kenia, confirmaron estas fuentes al diario keniano ‘The Standard’.

Se trata del primer ataque de las Fuerzas de Defensa de Kenia (KDF, en inglés) tras la matanza de la Universidad de Garissa, reivindicada por Al Shabab en esta ciudad del noreste de Kenia y muy próxima también a Somalia.

“Nos hemos centrado en estas dos áreas porque, de acuerdo con la información de que disponemos, los milicianos (de Al Shabab) vienen de allí para atacar Kenia“, indicaron las mismas fuentes, que sin embargo no precisaron si se han producido víctimas.

Kenia ha tenido dificultades para detener el flujo de yihadistas y armas de Al Shabab a través de la porosa frontera de 700 kilómetros que comparte con Somalia.

Esto ha permitido que, en el último año, hayan incrementado los ataques contra ciudades fronterizas, como Mandera o la propia Garissa.

El ataque contra la Universidad de Garissa es el peor desde el atentado contra la embajada de Estados Unidos en Nairobi en 1998, que causó 213 muertos.

Al Shabab han matado a más de 400 personas en Kenia desde abril de 2013 en represalia por la presencia de tropas kenianas en Somalia para combatir a los yihadistas, que pretenden instaurar un estado de corte wahabí en su país.

Fuente: El Mundo

 

Los aterradores relatos de los sobrevivientes de la masacre en la universidad de kenia.

Encerrados en un armario, bajo una pila de cadáveres o huyendo por las ventanas del campus de Garissa, los testigos del horror reconstruyeron el atentado perpetrado por la milicia terrorista Al Shabaab

A sólo tres días del ataque terrorista contra la universidad keniana de Garissa, cuando un grupo de atacantes ingresaron al campus y masacraron a los estudiantes, los primeros testimonios de los sobrevivientes empiezan a delinear los detalles del horror.

Se trata del peor atentado del país desde que Al Qaeda bombardeó la embajada de Estados Unidos en Nairobi, en 1998, fue protagonizado por el grupo islamista radical Al Shabaab y se cobró la vida de al menos 148 personas.

Después del ataque, las autoridades llevaron a cabo una búsqueda en el edificio de la universidad, en la que tres personas fueron encontradas con vida. Una estudiante estaba bajo una pila de cadáveres; otra estaba en un armario. Unestudiante estaba escondido en un baño, dijeron las fuentes.

Cynthia Cheroitich se escondió en un armario, cubriéndose con ropa. La estudiante de 19 años relató a CNN que “estaban disparando para todos lados”. “Yo no quería abrir los ojos”, contó.

“NO SABÍAMOS HACIA DÓNDE IR PORQUE SILBABAN BALAS POR TODAS PARTES”

Durante dos días, Cheroitich no se movió. Sin poder buscar agua, se mantuvo hidratada tomando crema para el cuerpo. Cuando la policía entró a su habitación, ella no les creyó. Solo cuando acudió el director de la universidad se convenció de que era seguro salir.

“No sabíamos hacia dónde ir porque silbaban balas por todas partes”, confesó Julia Gichuki, otra de las sobrevivientes. Gichuki se levantó sobresaltada de su cama en la residencia femenina al oír los primeros disparos en el campus universitario y tuvo tiempo de huir gracias a que “los atacantes tenían como objetivo la residencia de los hombres”, dijo a un periodista de The Guardian.

Algunas de las estudiantes corrían desnudas, agregó la testigo. “Se oían muchos gritos y nadie sabía si sobreviviríamos”.

“Las chicas de la residencia aledaña empezaron a gritar y a correr y en medio del alboroto pude escapar”, relató John Ongamo, otro de los testigos, estudiante de magisterio. “Fue horrible. Nunca en mi vida había pasado tanto miedo. Ametrallaban todo cuanto estaba a su alrededor”.

“FUE HORRIBLE. NUNCA EN MI VIDA HABÍA PASADO TANTO MIEDO. AMETRALLABAN TODO CUANTO ESTABA A SU ALREDEDOR”

Según indicó Ongamo, los terroristas irrumpieron en el hostal y dijeron “que querían saber si había infieles”. En la masacre que empezó acto seguido mataron ahí mismo a todos aquellos que identificaron como cristianos.

Otros testigos relataron al periódico local Standard que los terroristas disparaban contra cualquier persona que se atreviera a mirarles directamente a los ojos. Además, confirmó el testimonio de Ingamo: “Tomaron como rehenes a los cristianos de una de las cuatro residencias del campus y los decapitaron”.

En su mayoría, los entrevistados por los medios internacionales confesaron que habían salvado la vida saltando por las ventanas y escalando el muro del perímetro de la universidad.

Minetras tanto, otra pesadilla se desarrollaba para los familiares de las víctimas. Es que tres días después, algunas personas aún no sabían si sus seres queridos estaban vivos o muertos.

Zeddy Godwano no ha dormido durante horas; su hermano aún está desaparecido. Godwano lo ha buscado en los principales hospitales de Nairobi hacia donde la mayoría de los heridos fueron transportados.

“Desde que escuchamos las noticias en la radio y la televisión, me preocupé y corrí hasta aquí en Nairobi para buscarlo”, dijo.

Los militantes de Al Shabaab asesinaron a 142 estudiantes, tres oficiales de seguridad y dos trabajadores de seguridad de la universidad. El ataque dejó 104 heridos, algunos de ellos en estado crítico, dijeron las autoridades.

Fuente: Infobae

 

Kenia: todavía hay mas de 500 estudiantes desaparecidos tras el ataque a la universidad.

Un total de 533 alumnos siguen con paradero desconocido luego del sangriento atentado cometido por el grupo terrorista islámico Al Shabaab, filial de Al Qaeda en el país africano, y en el que murieron otras 148 personas

La Universidad de Garissa es la única casa de altos estudios que existe en todo el sector oriental de Kenia, país ubicado en el este de África. El centro académico tiene una población de 815 estudiantes, y ha sido hostigada en 11 ocasiones.

Un total de 533 estudiantes de la mencionada universidad han sido reportados como desaparecidos, luego del brutal ataque concretado el jueves pasado por la organización terrorista islámica Al Shabaab, el cual dejó un saldo de 148 muertes.

Durante el atentado del 2 de abril, una decena de hombres armados ingresó en el campus universitario y comenzó a disparar en forma indiscriminada, y al mismo tiempo que detonaron varios artefactos explosivos. Al Shabaab reivindicó la autoría del ataque, y por el caso ya hay cinco detenidos.

Kenia inició este domingo tres días de duelo nacional en memoria de las 148 víctimas, esencialmente estudiantes, del ataque en la casa de altos estudios.

La nación africana, cristiana en un 80%, celebrará la Pascua sumida en el dolor: las misas a través del país estarán dedicadas a las personas asesinadas el jueves dentro de las instalaciones de la universidad.

El presidente keniano, Uhuru Kenyatta, anunció tres días de duelo con banderas a media asta y prometió que su país responderá con la mayor severidad. “A pesar de la adversidad, no nos hemos plegado nunca, y jamás nos plegaremos a este tipo de actos, y continuaremos construyendo una nación próspera y segura”, declaró el mandatario en su primera intervención pública desde el atentado.

Horas antes, los shabaab amenazaron a Kenia con una “guerra larga y espantosa” si Nairobi no retira sus tropas deSomalia. Kenia se enfrentará a un “nuevo baño de sangre” si no pone fin a “la opresión”, “las políticas represivas” y “la persecución sistemática de los musulmanes” en Kenia, así como “la ocupación de las tierras musulmanas”, en alusión a Somalia, afirmaron los yihadistas mediante un comunicado.

Clic en el enlace para ver video:

“Desfile” con piedrazos

La policía de Garissa paseó el sábado los cadáveres de los cuatro asaltantes de la universidad, apilados en la parte trasera de un pick-up seguido por una muchedumbre.

Las autoridades insistieron en que con el macabro desfile pretendían averiguar si alguien podía identificar a los autores de la masacre, pero algunos personas que pasaron por el lugar le lanzaron piedras a los cuerpos sin vida.

En el barrio somalí de Nairobi, capital de Kenia, unos manifestantes salieron a la calle para recordar que “los musulmanes también son víctimas del terrorismo” o que ser “musulmán no quiere decir ser shabaab.

Una de las instituciones más prestigiosas del islam sunita basada en Egipto, Al Azhar, condenó la matanza el sábado.

En Garissa, más de 50 horas después del inicio del ataque, una sobreviviente de 19 años de edad, que se hallaba escondida desde hacía dos días en un ropero, fue hallada el sábado por la mañana. Y en la víspera, cuatro sobrevivientes habían sido rescatados.

En total, 663 estudiantes que sobrevivieron al brutal ataque abandonaron la ciudad con destino a Nairobi a bordo de una autobús fletado por el Gobierno. La universidad, que acogía a más de 800 alumnos de todo el país, ha sido cerrada hasta nueva orden.

 

Terroristas islamistas somalíes de Al Shabaab amenazan a Kenia con una guerra larga y espantosa.

Después del feroz ataque contra la universidad Garissa, en el que murieron 148 personas, el grupo terrorista prometió un nuevo “baño de sangre” si el Ejército de Nairobi no se retira de tierras musulmanas

Crédito: AFP

El grupo Al Shabaab amenazó el sábado a Kenia con una “guerra larga y espantosa”, dos días después del feroz atentado que terminó con la vida de 148 personas en la universidad de Garissa.

El gobierno keniano prometió el viernes que no se dejará “intimidar” por el ataque de Garissa, el más sangriento en su territorio desde el atentado contra la embajada de Estados Unidos en Nairobi en 1998, reivindicado por Al Qaeda, a la que Al Shabaab se afilió en 2012.

El presidente keniano, Uhuru Kenyatta, se comprometió este sábado a responder “con la mayor severidad posible” al ataque, asegurando que su país no se plegará ante la amenaza de los islamistas somalíes.

Mi gobierno responderá con la mayor severidad posible al ataque y a cualquier otro ataque“, declaró en su primera intervención pública desde el final del atentado, que dejó 148 muertos.

“A pesar de la adversidad, no nos hemos plegado nunca, y jamás nos plegaremos, y continuaremos construyendo una nación próspera y segura”, añadió Kenyatta, quien declaró el sábado tres días de duelo nacional.

“MI GOBIERNO RESPONDERÁ CON LA MAYOR SEVERIDAD POSIBLE AL ATAQUE Y A CUALQUIER OTRO ATAQUE”

Al Shabab prometió un nuevo baño de sangre si el ejército no se retiraba de las “tierras musulmanas”. En efecto, a través de un comunicado, denunciaron “la opresión”, “las políticas represivas” y “la persecución sistemática de los musulmanes” en Kenia y “la ocupación de las tierras musulmanas” por parte de Nairobi.

Se refiere a Somalia, donde el ejército keniano combate a los islamistas desde 2011, y a las regiones kenianas de mayoría musulmana del nordeste y del este, fronterizas con Somalia, y las del litoral.

“Si Dios lo quiere, nada nos impedirá vengar la muerte de nuestros hermanos musulmanes hasta que vuestro gobierno cese su opresión y hasta que todas las tierras musulmanas sean liberadas de la ocupación keniana“, afirmaron en este comunicado publicado en inglés.

“La sangre correrá a mares en las ciudades de Kenia, será una guerra larga, espantosa”, añade.

Los islamistas amenazan con atentar contra “escuelas, universidades, lugares de trabajo e incluso casas”.

Al Shabaab, debilitado militarmente en Somalia, eligió Kenia, un país fronterizo, para demostrar, según los analistas, que siguen teniendo capacidad para cometer ataques de envergadura.

“SI DIOS LO QUIERE, NADA NOS IMPEDIRÁ VENGAR LA MUERTE DE NUESTROS HERMANOS MUSULMANES”

Desde el jueves, día del atentado, “cinco personas fueron detenidas”, declaró a la AFP el portavoz del ministerio del Interior, Mwenda Njoka.

“Sospechamos que son cómplices de los atacantes, intentamos establecer los vínculos“, dijo. Dos de ellos fueron detenidos en el campus, añadió.

“Uno es un tanzano llamado Rashid Charles Mberesero, que estaba escondido en el techo de la universidad en posesión de granadas. El segundo es un vigilante (sospechoso de haber) ayudado a los atacantes a entrar (…) su nombre es Osman Ali Dagan, es un keniano de etnia somalí”, detalló.

El jueves, el ministro del Interior, Joseph Nkaissery, anunció la detención de un “presunto atacante”. Njoka confirmó que formaba parte de los cinco detenidos.

Más de 50 horas después del inicio del ataque, una superviviente, escondida desde hace dos días en un ropero, fue hallada el sábado por la mañana. La víspera, cuatro sobrevivientes habían sido rescatados.

En total, 663 estudiantes supervivientes abandonaron el sábado Garissa con destino a Nairobi a bordo de una autobús fletado por el gobierno. La universidad, que acogía a más de 800 estudiantes de todo el país, ha sido cerrada hasta nueva orden.

Los cuerpos de “cuatro terroristas” muertos en el asalto de las fuerzas de seguridad fueron encontrados en la universidad, donde el jueves abrieron fuego indiscriminadamente, antes de entrar en la residencia universitaria y separar a los musulmanes de los demás. A los primeros los dejaron marcharse y a los no musulmanes los secuestraron.

La entrada de vehículos con matrícula estadounidense en el campus hace pensar que el FBI podría estar participando en la investigación, como fue el caso en el asalto al centro comercial Westgate por un comando shebab en 2013 (al menos 67 muertos).

Las autoridades kenianas buscan desde el jueves al que consideran el cerebro del ataque, Mohamed Mohamud, por el que ofrecen unos 200.000 euros. Este antiguo profesor keniano de una escuela coránica de Garissa se unió primero al movimiento de los Tribunales Islámicos que se adueñó de Mogadiscio en 2006, antes de pasarse a una milicia islamista y acabar en los shebab.

Fuente: Infobae