Archivo de la categoría: HERMANOS MUSULMANES

Ultimátum saudita a Qatar: cortar los lazos con Irán y cerrar Al Jazeera

Los países árabes que encabezaron la crisis con Qatar han enviado una lista de demandas, a través Kuwait, al emirato árabe con la intención de negociar la solución del conflicto diplomático iniciado el pasado 5 de junio, informó la cadena saudita Al Arabiya.

Arabia Saudita, Egipto, Bahréin y Emiratos Árabes Unidos (EAU) han redactado una serie de puntos para iniciar la negociación para solventar la crisis con el pequeño país, al que acusan de financiar el terrorismo y socavar la estabilidad de Oriente Medio.

Según el canal, estos Estados pidieron, a través de Kuwait, que actúa como mediador en el conflicto, cortar las relaciones diplomáticas con Irán, país al que acusan también de apoyar el extremismo.

Guardia Revolucionaria de Iran
Guardia Revolucionaria de Iran

Asimismo, exigieron a Doha el cierre del canal qatarí Al Jazeera, cuyas oficinas en esos tres países están siendo clausuradas, medida a la que se ha sumado también Jordania, mientras que en Egipto el canal fue cerrado en 2013.

Otro de los puntos solicitados fue el cierre de la base militar turca en el emirato.

Turquía apoya a Qatar desde el comienzo de la crisis, y ha enviado alimentos y agua para compensar el veto comercial impuesto por Arabia Saudita.

Asimismo, ha reforzado su presencia militar en el país árabe, pues dos días después de que Arabia Saudita cortara las relaciones con Qatar, el Parlamento turco ratificó un acuerdo cerrado el pasado abril que preveía el envío de fuerzas a Qatar, que comenzaron a desplegarse.

Los Estados árabes dieron un plazo de diez días a Qatar para que se cumplan estas demandas.

Qatar ha negado todas las acusaciones, pero las autoridades del país han afirmado que están abiertas a negociar y no han tomado represalias contra los ciudadanos de los países árabes.

En un intento de normalizar las relaciones, el Gobierno de Qatar felicitó al nuevo heredero de Arabia Saudita, Mohamed bin Salman. 

Aurora

Wikileaks revela la trama oculta que hizo estallar la guerra de Siria y el objetivo de atraer a millones de refugiados a Europa

Recientemente, Wikileaks ha hecho público un extenso archivo de 57.934 correos electrónicos de la dirección personal de email de Berat Albayrak, yerno del presidente turco Recep Tayyip Erdogan y Ministro de Energía de este país.

Los mensajes filtrados demuestran que el Gobierno turco contrabandeó con el petróleo controlado por los terroristas islamistas del Estado Islámico en Irak y revelan cómo el Ejecutivo de Erdogan trata de acabar con la libertad de prensa en su país, castigando a los medios de comunicación críticos y tratando de manipular las redes sociales. Pero, sobre todo, analizando con detenimiento los miles de correos electrónicos de Berat Albayrak pueden extraerse informaciones cruciales para entender el origen de la guerra en Siria y para comprender las razones por las que los dirigentes de los principales países europeos se han convertido en los principales impulsores de las políticas a favor de la llegada de millones de inmigrantes y refugiados al viejo continente.

Orígenes de la guerra de Siria

Berat Albayrak, ministro turco de Energía y yerno de Tayyip Erdogan

Berat Albayrak, ministro turco de Energía y yerno de Tayyip Erdogan

En uno de los correos filtrados por Wikileaks, el analista turco Mehmet Ozhan envía a Berat un email en el que se recoge una extensa información de oil-price.com que explica cómo, en 2012, Catar se había empeñado en construir un gasoducto desde su territorio hasta Turquía a través de Siria, ya que los cataríes, que se encuentran entre los principales productores de gas del mundo, no querían dejar de perder la oportunidad de vender su preciada producción a Europa, siempre excesivamente dependiente de los suministros rusos. El presidente sirio, Bashar al Assad, entendió rápidamente que se encontraba en una posición de fuerza y decidió subir la apuesta creando un diferente diseño geoestratégico y una fuente alternativa de combustible para el oleoducto que habría de acercarse a Europa a través de Siria.

En este punto, hay que recordar que la mayoría de los países de Oriente Medio, incluyendo Siria, son musulmanes sunitas. Por el contrario, el régimen post-Hussein en Irak, diseñado por Estados Unidos, fue dominado por los musulmanes chiítas. Bashar al Assad es un musulmán alauí -un credo también chií que los sunitas de Catar y Arabia Saudí quisieran ver borrado de la faz de la Tierra-. Por este motivo, y en lugar de dar alas a un posible oleoducto Catar-Turquía, el presidente sirio firmó un acuerdo con el gobierno chiíta de Irak y otro con su vecino Irán, la mayor nación chiíta del mundo. Así nació el proyecto de oleoducto Irán-Iraq-Siria.

En un momento en el que la economía siria se encontraba absolutamente estancada, Assad ideó un plan de gasoducto alternativo que llevaría el gas iraquí a Irán y al resto de Europa. Este proyecto, además, complació a Vladimir Putin, ya que éste tenía firmado acuerdos de larga duración con Irán, un país con el que Rusia siempre se había mantenido cómodo a la hora de establecer precios para el gas. Además, es muy importante tener en cuenta que la única base militar de Rusia en el Mediterráneo se encuentra en la costa de Siria, lo que estratégicamente permitiría a Putin controlar un segundo gasoducto a Europa. Por ello, el oleoducto iraní hacia Siria rápidamente se convirtió en una prioridad para Moscú y, consecuentemente, Assad y los rusos comenzaron a moverse para paralizar el proyecto de gasoducto de Catar y para promover el plan iraní. Pero, en el camino, Bashar al Assad se había ganado unos enemigos muy poderosos…

Un correo fechado en el mes de octubre de 2015 que, según Wikileaks, fue hallado en el ordenador personal del Ministro de Energía turco, explica cómo la decisión de Assad indignó a las monarquías sunitas de Arabia Saudí y Catar que, gracias a sus compras masivas de armamento norteamericano y británico, se jactaban de tener a las potencias occidentales en un puño “para que lucharan por ellas”. Por este motivo, según este email, “el presidente Obama y el primer ministro de Gran Bretaña, David Cameron, no tardaron en programar ataques aéreos contra Siria en un esfuerzo por derrocar a Assad. Pero, a finales de agosto de 2013, el parlamento británico votó en contra de esta acción, lo que, a su vez, ejerció una fuerte presión sobre el presidente estadounidense, quien calculó que el Congreso de Washington seguiría el ejemplo de Londres y bloquearía cualquier ataque contra Siria. Paralelamente, Rusia incrementó la apuesta moviendo sus barcos de guerra al Mediterráneo, listos para defender Siria. Los principales amigos de Arabia, Estados Unidos y Gran Bretaña, retrocedían, y fue en ese momento cuando el rey saudí decidió resolver él solo el problema de Siria”.

Tal y como se recoge en los correos electrónicos de Berat Albayrak, ministro turco de Energía y yerno de Tayyip Erdogan, publicados por Wikileaks, “el primer paso que dieron Arabia Saudí y Catar fue incrementar su apoyo económico a la Hermandad Musulmana, que pretendía imponer el control sunita en todos los países del Medio Oriente. Los saudíes persuadieron a los Estados Unidos para que apoyaran esta política y los grandes medios de comunicación occidentales se sumaron a esta causa al encuadrar las acciones totalitarias de los Hermanos Musulmanes bajo el benevolente paraguas de las ‘primaveras árabes’”.

“Por otro lado, Arabia Saudí también tomó otra decisión trascendental: abaratar el precio de su petróleo, lo que provocaba una grave pérdida de competitividad al petróleo ruso, impedía a Irán (beneficiada por el reciente levantamiento del embargo) reestructurar su industria del crudo, paralizaba la producción de fracking en Estados Unidos. De este modo, los saudíes castigaban a todos los implicados en el apoyo a Assad en el Gobierno sirio”.

Lo que ya se conoce como el “Berat’s Box”, la más importante filtración de correos electrónicos de un alto cargo del Gobierno turco que ha tenido lugar hasta la fecha, también explica cómo Catar y Arabia Saudí han sido claves en el fomento y la financiación de grupos terroristas musulmanes sunitas en Irak y Siria, incluyendo, por supuesto, el autodenominado Estado Islámico (EI).

Oleadas de inmigrantes hacia Europa

Refugiados en Dinamarca

Refugiados en Dinamarca

Los documentos exponen como el EI ha sido ampliamente financiado por donantes de Arabia Saudí y Qatar, “pero no controlado por ellos”. De hecho, los líderes del Estado Islámico, en sus diferentes ramas, buscan ingresos que les permitan avanzar por delante de los líderes de las ramas rivales y obtener independencia política de Arabia Saudí. En el norte de Irak, por ejemplo, manejan las refinerías de petróleo que toman para obtener ganancias. Pero, por el contrario, en Libia destruyen las refinerías como si éstas fueran una ofensa hacia Dios. La rama libia del EI prefiere el dinero fácil del contrabando de personas, ya que “las rutas de tráfico de personas establecidas también les sirven para proyectar combatientes a todo el mundo”.

“La estrategia es clara: el Estado Islámico provoca el caos en Siria, genera una grave crisis humanitaria para que los refugiados huyan y el propio Estado Islámico, generalmente a través de Libia, ofrece a estos refugiados, entre los que introduce a sus terroristas, una ruta hacia Europa”.

Para completar el cuadro, y según se revela en el correo electrónico en poder de Berat Albayrak que incluye un análisis realizado por la web oil-price.net, “no es una coincidencia que en este punto, Alemania, de repente, decidiera ofrecer recompensas de bienestar muy generosas a cualquier inmigrante ilegal que pudiera llegar, a través del Meditarráneo, desde la costa de Libia a las islas italianas. Alemania necesita mano de obra de trabajadores huéspedes de los países más pobres para mantener sus productos competitivos”.

Foto de archivo de un grupo de refugiados.

Foto de archivo de un grupo de refugiados.

El analista de oil-price.net que envía su trabajo al ministro de Energía turco ironiza, además, señalando que “la capacidad de Alemania para seguir exportando con una economía de altos salarios es aclamada por el Gobierno germano como un homenaje al sistema educativo alemán. Pero, en realidad, entre bastidores, el gobierno alemán sabe muy bien que su economía de salarios bajos, de alto rendimiento, es un tributo al sistema educativo turco. El gobierno alemán ha permitido la migración sin restricciones desde Turquía desde los primeros años ochenta del pasado siglo. Las ambiciones de salarios bajos de los obreros turcos emigrantes socavaban las facultades de negociación de los sindicatos alemanes. Los trabajadores alemanes tenían que mantener sus demandas salariales bajas para evitar que sus trabajos fueran entregados a la mano de obra no calificada turca. Pero el resurgir económico de Turquía en los últimos años ha hecho que el flujo de mano de obra barata hacia Alemania se secara. Y, por ello, el Ejecutivo de Angela Merkel trabaja insistentemente para que millones de inmigrantes lleguen al país a ocupar puestos de trabajo de sueldos bajos con los que ayudar a solventar las presiones inflacionarias…”

Fuente: La Tribuna del País Vasco

El ‘gran juego’ que oculta el bloqueo a Qatar: ¿Por qué es ahora el ‘patito feo’ de Oriente Medio?

¿Qué ha pasado para que antiguos aliados árabes decidieran bloquear política y económicamente a Qatar? ¿Podrá este pequeño país sobrevivir con todos sus vecinos en contra?

El 'gran juego' que oculta el bloqueo a Catar: ¿Por qué es ahora el 'patito feo' de Oriente Medio?

El emir de Catar, Tamim bin Hamad al-Thani
Faisal Al Nasser / Reuters

Catar, un país pequeño, pero que pasa por ser uno de los más ricos del mundo, se ha convertido de repente en una nación ‘repudiada’ por sus vecinos y viejos aliados en Oriente Medio: Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos (EAU), Baréin y Egipto. Mientras, Turquía e Irán, el principal rival de los países arábigos sunitas, mantienen su apoyo a Doha y asisten al país con alimentos y otros productos básicos que casi no produce.

‘Oficialmente’, el bloqueo económico y político se activó a raíz de escándalo vinculado a un ‘hackeo’, cuando la agencia catarí QNA publicó declaraciones de Tamim al Thani, emir de Catar, en las que expresaba su apoyo a Irán y a Hamás. Aunque estas palabras fueron después desmentidas y la agencia afirmó que había sido ‘hackeada’, el bloqueo se puso en marcha y continúa a día de hoy, lo que pone de manifiesto que, en realidad, oculta un profundo conflicto de intereses en la región.

¿Qué país financia a qué organización terrorista?

Para imponer un bloqueo diplomático y económico a Doha, Riad se escudó en acusaciones de desestabilización de la región por el apoyo de Catar a los grupos vinculados con Irán y con los islamistas de Hermanos Musulmanes, pero sobre todo por apoyar a terroristas. De esta forma Riad buscó desviar la atención de otras acusaciones similares lanzadas en su contra por el presidente de EE.UU., Donald Trump, escribe la experta Mariana Bélenkaia para el Centro Carnegie de Moscú.

Según ella, los expertos no se pueden poner de acuerdo sobre cuál de estos dos países, Arabia Saudita y Catar, financia a cuál de las principales organizaciones terroristas en Siria, el Estado Islámico (EI) y el Frente Al Nusra. Así, mientras unos opinan que la financiación del EI proviene de fondos saudíes y la del Frente Al Nusra de los cataríes, otros piensan que es, precisamente, al revés. Lo mismo se puede plantear sobre EAU y Kuwait.

Castigo por su amistad con Irán

Otro motivo para justificar este bloqueo sería la “política demasiado desafiante” de Catar, país cuya riqueza le ha permitido actuar de forma “poco ordinaria” e independiente de Riad, buscando más influencia en la región, según la experta. Catar mantiene vínculos abiertos tanto con Israel, como con Irán, con el que “comparte de pacíficamente uno de los yacimientos del gas más grandes en el mundo, el South Pars-North Dome”, recuerda Bélenkaia.

“Ahora, en el marco de la campaña antiiraní emprendida por Arabia Saudita con la bendición del presidente de EE.UU., Donald Trump, a Riad le llegó la hora de rendir cuentas con Irán”, opina Belenkaia.

En qué se traduce el bloqueo a Catar

  • El 5 de junio Arabia Saudita, EAU, Baréin y Egipto rompieron relaciones diplomáticas con Catar. Más tarde hicieron lo propio Maldivas, Mauricio, Mauritania y el gobierno provisional de Libia. Jordania y Yibuti rebajaron el nivel de sus misiones diplomáticas, mientras que Senegal, Níger y Chad retiraron a sus embajadores.
  • A partir del 18 de junio Arabia Saudita decretó el cierre completo de su única frontera terrestre con Catar, a través de la cual adquiría la mayoría de productos básicos.
  • Doha fue excluida de la coalición arábiga que combate a los hutíes en Yemen.
  • Arabia Saudita, EAU y Egipto vetaron la señal de la cadena de televisión catarí Al Jazeera y otros recursos de información de este país.
  • Kuwait y Omán son los dos únicos países del Consejo de Cooperación para los Estados Árabes del Golfo que no se han unido a este bloqueo.

¿Cederá Catar?

El cierre de su única frontera terrestre y la amenaza de bloqueo marítimo representan una grave amenaza para Catar, que “depende casi totalmente de las importaciones”, recuerda la experta. Sin embargo, este país tiene recursos suficientes para seguir adelante,  pese a la presión, con su política independiente.

Los ‘activos’ en disposición de Catar

  • Catar es uno de los mayores exportadores de gas del que dependen no solo sus ‘vecinos’ —EAU, Kuwait y Egipto—, sino también países como Japón o India, recuerda Bélenkaya.
  • La cadena de televisión catarí Al Jazeera goza de mucha influencia en toda la región árabe y jugó un papel muy importante “organizando protestas” en Egipto, Libia y Siria durante la Primavera Árabe, recuerda la experta.
  • Además del apoyo que le dispensa Irán, Catar cuenta con el fuerte respaldo de Turquía, ya que la ideología del partido gobernante turco y de los Hermanos Musulmanes, cuyos líderes se encuentran refugiados en Doha, “es casi idéntica”.
  • En 2003 EE.UU. trasladó de Arabia Saudita a Qatar su base militar, un factor de gran importancia geoestratégica en Oriente Medio.
  • En Catar se encuentra la ‘sede’ de la organización palestina Hamás.

El futuro de Catar depende mucho de si los países liderados por Arabia Saudita deciden o no iniciar el bloque marítimo, lo que supondría “un precio demasiado alto para la economía mundial”, opina Mariana Bélenkaia.

“Nadie necesita la guerra, así que se trata de una chantaje y reparto del poder en la región”, opina. “Sería ingenuo pensar que el abandono por Catar de la arena política resolverá los problemas del Oriente Medio y conduce a la victoria sobre el terrorismo”, concluye la experta.

Fuente: RT

Una crisis militar entre los países árabes y Qatar podría provocar brotes de violencia en Gaza.

La crisis eléctrica de Gaza es parte de la represión por parte de Arabia Saudita, los EAU y Egipto contra Qatar, el único respaldo árabe que tiene Hamas. La acción militar en contra de Qatar podría provocar una “explosión de violencia” en Gaza

Reducido de electricidad en Gaza

El recorte de la electricidad en la Franja de Gaza, solicitado por el líder palestino Mahmoud Abbas para poner a prueba al gobierno de Hamas, era sólo una pieza en el tablero de ajedrez creado por la represión que Egipto, Arabia Saudita, Bahrein y los Emiratos Árabes Unidos han impuesto sobre Qatar por apoyar a grupos terroristas semejantes al extremista palestino Hamas. Por lo tanto, el líder de Hamas, Yahya Sanwar, tenía poco que esperar de su misión en El Cairo el pasado fin de semana, para persuadir al gobierno de El-Sisi para aliviar sus restricciones en la Franja de Gaza. 
El líder de Hamas llegó a la cabeza de una gran misión, en la que el brazo militar del grupo, Ezz e-Din El-Qassam, fue fuertemente representado. Sus apelaciones ante el mayor general Khaled Fawzy, director general de la Inteligencia egipcia, se encontraron con una lista de condiciones difíciles. Cuando la delegación palestina se resistió, El Cairo actuó para apretar su bloqueo en el enclave palestino. 
Los gobernantes de Hamas en la Franja de Gaza se encontraron en la misma situación que sus viejos amigos, en Qatar, en una semana en la que su rival interno, Mahmoud Abbas, redujo el pago de los suministros de electricidad provenientes de Israel hacia la Franja de Gaza. La fuente de alimentación se redujo en un 40 por ciento.

A partir del 2015, el emir de Qatar siguió siendo el único gobernante árabe que surtía al grupo extremista palestino, Hamas, con donaciones en efectivo ocasionales que eran enviados a la ciudad de Gaza, además del permiso del que gozaban sus altos funcionarios para establecerse en Doha.

Este flujo de la ayuda fue abruptamente cortado por tierra, mar y aire, ya que Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos, Bahrein y Egipto cerraron sus fronteras con Qatar la semana pasada por su apoyo a los grupos terroristas y sus lazos con Teherán. Sheikh Tamim bin Hamad Al-Khalifa desafió el ultimátum que le presentaron, y así los bancos de Qatar y los activos internacionales han ido perdiendo dólares, su moneda ha caído en picada y no hay dinero de sobra para enviar a la Franja de Gaza.

Qatar y Hamas están siendo empujados a la misma esquina. 
La pequeña isla del Golfo, que es el mayor proveedor mundial de gas natural, ha sido informada por parte de los cuatro gobiernos árabes, que tienen que expulsar a los funcionarios de la Hermandad Musulmana y de Hamas de su suelo, después de años de estar proporcionándoles la hospitalidad además de las pensiones lo suficientemente generosas como para que pudieran vivir una vida de comodidad y abundancia, mientras que también eran apoyadas económicamente sus redes terroristas en toda la región y más allá.

A Qatar también se le dijo que tiene que suspender sus campañas de propaganda contra Egipto, Arabia Saudí y los EAU, cerrar su principal plataforma, el canal de televisión Al Jazeera; y deportar inmediatamente a cientos de disidentes egipcios y saudíes a los que les concedió asilo político. 
Con ningún otro lugar a donde ir, estos disidentes potencialmente podrían dirigirse a su santuario en la Franja de Gaza, por lo que El Cairo apretó aún más el aislamiento del enclave palestino mediante el bloqueo de todas las vías de acceso. 
La delegación de Hamas fue confrontada igualmente en El Cairo con duras exigencias por parte del jefe de inteligencia egipcio:

1. Permitir la captura de los fugitivos de los Hermanos Musulmanes que se habían refugiado en la Franja de Gaza.

2. No sólo deben cortar la cooperación entre el brazo militar de Hamas y las redes del Estado islámico en la península del Sinaí, sino que tienen que informar a Egipto acerca de toda la inteligencia que posean acerca de los yihadistas y sus actividades.

3. Suspender las operaciones de contrabando de armas a través del Sinaí.

Después de los obstáculos que egipto puso a sus demandas, Yahya Sanwar se vio obligado a abandonar El Cairo con las manos vacías en lo que respecta a las restricciones de desahogo, y para ayuda humanitaria, sólo para encontrar a su regreso que los egipcios habían planteado su mayor arma contra la Franja de Gaza: Le habían cortado poder.

Una catástrofe humanitaria se cierne sobre los dos millones de habitantes del pequeño enclave del mediterráneo. Los hospitales están reduciendo las operaciones, los refrigeradores están apagados, los suministros de agua potable están disminuyendo debido a que las plantas de desalinización están sin electricidad, las aguas residuales sin tratar están siendo vertidas en el mar mientras que se incrementa el deterioro de las condiciones sanitarias.

El Cairo pidió a la Autoridad Palestina en Ramallah y al gobierno de Israel a no ceder, para mantener la presión sobre el régimen de Hamas. Ramallah debe continuar reteniendo el pago de las facturas de electricidad a Israel, e Israel debe sumarse a la campaña de Mahmoud Abbas para llevar a Hamas a un punto de quiebre. 
Pero para Israel, existe un dilema. No obstante, el gobierno de Netanyahu es extremadamente cuidadoso de no romper la línea de lucha contra el terrorismo adoptadas por los gobiernos árabes, ya que esto podría despertar la atención a los vínculos delicados establecidos con ellos, sobre todo en el dominio militar, a través del esfuerzo largo y laborioso. 
En Jerusalén, por lo tanto, se espera fervientemente que la crisis de Qatar se pueda resolver rápidamente y que Hamás y El Cairo puedan llegar a términos de forma exponencial, para aliviar la crisis humanitaria en la Franja de Gaza. 
Por el momento, no hay ninguna señal de que esto ocurra. Por el contrario, hay indicios de que la crisis pueda pasar a una acción militar. Fuentes en el Medio Oriente no descartan una posible acción militar por parte de Arabia Saudita, Egipto y los Emiratos Árabes Unidos contra Qatar.

Una crisis militar centrada en Qatar sería un catalizador para un estallido de violencia desde la Franja de Gaza. Y, en efecto, después de la misión fallida de Sanwar en El Cairo y la reducción de la energía eléctrica a la Franja de Gaza, los portavoces de Hamas advirtieron que una “explosión de violencia” era inminente.

Fuente: Debkafile
 

Qatar y la crisis del Golfo

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Por Jesús M. Pérez

El pasado lunes, la Agencia de Prensa Saudí anunció que Arabia Saudita rompía relaciones diplomáticas y consulares con Qatar para “proteger su seguridad nacional de los peligros del terrorismo y extremismo”. La Agencia de Prensa Saudí especificó en un segundo comunicado que Riad rompía las relaciones con Doha por su supuesto apoyo a grupos como el Estado Islámico, Al Qaeda y los Hermanos Musulmanes. El comunicado mencionaba además el supuesto apoyo qatarí a grupos terroristas respaldados por Irán en territorio saudí y a los rebeldes huzis en el Yemen, contra los que combaten los saudíes.

Se anunció también que se abría un plazo de catorce días para que los ciudadanos saudíes abandonasen Qatar y los qataríes Arabia Saudí. El reino ha cerrado sus fronteras -por tierra, mar y aire- con el emirarto, lo que implica el cierre de su espacio aéreo a aviones procedentes de o con destino Qatar. Esto obligará a grandes rodeos a todo el tráfico aéreo que comunica este país con el resto del mundo. Las únicas fronteras terrestres de Qatar son las que comparte con Arabia Saudí. El conjunto de medidas es en definitiva un bloqueo saudí en toda regla, y en Qatar la población ha reaccionado acudiendo en masa a los supermercados para acumular comida.

La maniobra saudí fue secundada por EgiptoEmiratosBaréin, el Gobierno internacionalmente reconocido del Yemen, Maldivas y Mauricio. No se trata de la primera crisis diplomática entre Qatar y el bloque de petromonarquías liderado por Arabia Saudí. Ya en 2014 tuvo lugar una crisis con motivaciones parecidas que supuso la retirada de embajadores de marzo a noviembre.

La medida de fuerza de Riad y sus aliados ha pillado a más de uno por sorpresa. Y con razón. En todos estos años, los medios de comunicación de Rusia e Irán, junto con sus órganos de propaganda, han insistido en que las petromonarquías árabes han trabajado siempre juntas en pos de los mismos intereses geopolíticos, por ejemplo apoyando en Siria a los grupos yihadistas en alianza con Estados Unidos, Turquía e Israel. Esa narrativa insistía en que la oposición al régimen de Bashar al Asad era toda ella de carácter yihadista y compartía objetivos con el Estado Islámico. El objetivo era claro: presentar a Asad como la alternativa razonable y desligitimar a los aliados geopolíticos de Occidente en la región.

Así, por ejemplo, según la agencia de noticias rusa Sputnik, un ataque ruso con misiles de crucero en Siria en septiembre de 2016 destruyó un “centro de operaciones de la inteligencia occidental”. La noticia citaba entre otros a Global Research. Allí habrían muerto treinta “oficiales extranjeros” de EEUU, Reino Unido, Israel, Arabia Saudí, Turquía y Qatar. Meses más tarde, en diciembre, el canal público iraní HispanTV informó, citando entre otros a Voltairenet, que el Ejército sirio había capturado en un búnker de Alepo a catorce militares de EEUU, Reino Unido, Francia, Alemania, Israel, Arabia Saudí, Turquía, Marruecos y Qatar.

Esa idea de tantos países con agendas internacionales diferentes, cuando no directamente opuestas, trabajando revueltos en búnkeres y bases secretas sirias estaba más cercana a las teorías conspirativas de los Protocolos de los Sabios de Sión que a la realidad. Pero ha influido en la visión de las petromonarquías del Consejo de Cooperación del Golfo como un bloque unido con una política común.

El hecho es que las petromonarquías han mantenido desde los comienzos de la Primavera Árabeagendas exteriores mucho más activas pero no necesariamente compatibles. Que Obama dejara caer el régimen de Mubarak fue una llamada a la acción. Las reglas habían cambiado y ante la aparición de un nuevo orden internacional en el Gran Oriente Medio, las petromonarquías decidieron que la mejor manera de prever el desarrollo de los acontecimientos era influir en su desarrollo. Así, Emiratos y Qatar se unieron a la coalición internacional creada por la OTAN para establecer una zona de exclusión aérea sobre Libia. Eso no fue obstáculo para que los aviones de Qatar aterrizaran en Bengasi con ayuda militar y despegaran con rebeldes heridos o dispuestos a realizar cursos de entrenamiento. Cuando cayó Trípoli, allí estaban las fuerzas especiales de ambos países.

Desde entonces, Qatar y Emiratos han mantenido una política muy activa e intervencionista en el Gran Oriente Medio. Emiratos envió sus fuerzas especiales y sus helicópteros Apache a Afganistán. Entrenó a la policía marítima de Puntlandia para luchar contra la piratería en aguas de Somalia. Y apoyó a una de las facciones en la actual fase de la guerra civil libia (v. “La emergencia de Emiratos”). Pero nunca actuó alejándose de los intereses de Arabia Saudí, de la que fue su principal aliado en el Yemen.

Qatar en cambio ha ido por libre, colocándose en el bando opuesto del apoyado por Arabia Saudí y sus aliados aquí y allá. Doha respaldó al Gobierno de los Hermanos Musulmanes de Egipto, mientras que Riad fue el valedor del del general Al Sisi. En Siria, el reino armó a grupos rebeldes del Ejército Sirio Libre y a una amplia variedad de fuerzas islamistas. El emirato hizo lo propio con grupos islamistas, pero además apoyó a la franquicia local de Al Qaeda, de ahí su papel clave como intermediario en la liberación de occidentales secuestrados, como fue el caso de los tres periodistas españoles liberados en 2016. Y también tuvo un rol fundamental en la negociación a tres bandas para la liberación de ciudadanos qataríes secuestrados por una milicia chií en Irak, que llevó a Qatar a pagar grandes sumas de dinero y a intermediar en la liberación de prisioneros chiíes en manos de un grupo yihadista sirio.

Arabia Saudí y Emiratos han tratado de acercarse discretamente a Israel, mientras Qatar ha financiado a Hamás en Gaza e ido de la mano de Turquía. La relación Qatar-Turquía es además relevante por el sostén económico que procura el primero al segundo, que, por su parte, abrió en 2016 su primera base militar en la región del Golfo Pérsico en suelo qatarí. La alianza bilateral ha sido efectiva también en Libia, donde Doha y Ankara se ubican en el bando opuesto al de Emiratos y Egipto.

Qatar ha acogido a disidentes de otras petromonarquías y les ha concedido la nacionalidad para que dispongan de pasaporte. Además, el canal de televisión qatarí Al Yazira ha mostrado una visión crítica de los países vecinos. A pesar de los sucesivos desencuentros, parece ser que la actual crisis diplomática se disparó tras la publicación de un discurso del emir de Qatar en el que hablaba de las “buenas” relaciones con Israel y de “fuertes” relaciones con Irán, “un poder islámico regional que no puede ser ignorado”. Las autoridades qataríes atribuyeron el contenido del discurso a la manipulación de unos hackers.

Qatar se trata del principal productor de gas natural licuado del mundo (y el principal proveedor de Japón). Alberga además la mayor base militar de Estados Unidos en la región, desde la que se apoya el esfuerzo de guerra en Irak y Afganistán. Así que podría contar con inesperados apoyos para desbloquear la situación con Arabia Saudí y sus aliados. A su vez, el régimen de Irán ha declarado su apoyo al diálogo como vía para la resolución de la crisis y ha mostrado su voluntad de sustituir a los proveedores saudíes de alimentos de Qatar. Por tanto, el resultado de la crisis podría reforzar el papel de actores como Estados Unidos en la región o llevar a Qatar definitivamente hacia el bando de Irán.

Fuente: Revista El Medio

¿Es Donald Trump la razón por la que las cuatro naciones árabes decidieron cortar sus lazos diplomáticos con Qatar?

Varios estados del Golfo han cortado los lazos con Qatar después de que Trump criticó a Hamas por sus actividades terroristas durante su visita a Arabia Saudita y además porque Qatar no atendió la solicitud de Arabia para deportar a la cabeza de Hamas, Khaled Meshaal. Para los estadounidenses, esto podría significar el fin del programa para las escuelas ‘Common Core’, de los cuales Qatar es el principal proveedor de fondos. Con suerte, también significará que los Hermanos Musulmanes, matriz de grupos islámicos fundamentalistas como CAIR, ISNA, ICNA y NAIT en los EE.UU., finalmente serán designados como una organización terrorista por la Administración de Trump.

Como informa Bloomberg ,  Arabia Saudita, Bahrein, los Emiratos Árabes Unidos y Egipto cortaron la mayoría de los lazos diplomáticos y económicos con Qatar, en una acción sin precedentes diseñada para castigar a una de las superpotencias financieras de la región, por sus vínculos con Irán y con grupos islamistas en la región .

Las acciones del petróleo y del ganado de Qatar se hundieron después de que las cuatro naciones dijeron que suspenderían el tráfico aéreo y marítimo desde y hacia el emirato del Golfo. Arabia Saudita también cerrará los cruces terrestres con su vecino, lo que podría privar al emirato de las importaciones a través de su única frontera terrestre. Qatar llamó a las acusaciones “sin fundamento” y dijeron que eran parte de un plan de “imponer una especie de tutela contra el estado, algo que en sí mismo es una violación de la soberanía”.

Las consecuencias del movimiento de choque del lunes por parte de los cuatro aliados árabes de Estados Unidos para aislar a Qatar por sus lazos con Irán, se sintió en la región el lunes, ya que los vuelos fueron cancelados y las acciones de Qatar se desplomaron, la mayor caída desde el 2009.

Arabia Saudita prohibió a todos los aviones de Qatar a aterrizar en el reino y se les impediría navegar por su espacio aéreo a partir del martes, informó la Agencia oficial de Prensa Saudita. La portadora estatal de Abu Dhabi, Etihad Airways y Emirates de Dubai dijeron que suspenderían todos los vuelos desde y hacia la capital de Qatar, Doha, a partir del martes, junto con líneas de bajo coste de los EAU Air Arabia y Flydubai.

En el año 2014, Arabia Saudita, EAU y Bahrein ya habían retirado a sus embajadores de Qatar.

La decisión de Arabia Saudita, Bahrein, los Emiratos Árabes Unidos y Egipto de castigar a los miembros del Consejo de Cooperación del Golfo por su apoyo a grupos terroristas islámicos, así como a su principal rival, Irán – enfrenta a algunas de las naciones más ricas del mundo en una lucha por el dominio regional. La población de Qatar es menor que la de Houston, pero tiene un fondo soberano con participaciones en empresas globales de Barclays Plc a Credit Suisse Group. Es también el hogar de la sede de avance del comando central del ejército de Estados Unidos en la región.

Los saudíes también acusaron a Qatar de apoyar a los “grupos terroristas apoyados por Irán” que operan en la provincia oriental del reino, así como Bahrein. Por desgracia para Qatar, los saudíes tienen un montón de cartas por jugar. Controlan su única frontera terrestre, por lo que la península se puede aislar de manera eficaz. Su vecino más cercano a lo largo de la costa son los Emiratos Árabes Unidos, pero se han unido con los saudíes.

JPost  Tras el corte de los lazos con Qatar, Israel estará mucho más dispuesto a cooperar con las naciones árabes en la lucha contra el terrorismo islámico.

El Ministro de Defensa, Liberman y otros funcionarios israelíes, dijeron que la decisión de romper los lazos con Qatar, una fuerte columna vertebral para el terror en el Medio Oriente, abre un mundo de oportunidades para la colaboración. “Incluso los países árabes entienden que el riesgo para esta región no es Israel, y si se decide luchar contra el terrorismo, habrá una oportunidad para colaborar”, ha indicado.

En su intervención en la Knesset, Liberman dijo que los países que cortaron los lazos con Qatar a raíz del terrorismo radical islámico en realidad están permitiendo que Israel pueda acercarse a ellos para cooperar en la lucha contra el terrorismo. “Creo que Israel está abierto a la cooperación”, dijo el ministro de Defensa. “La pelota está en el tejado de los demás”, continuó, dando a entender que Israel podría esperar a que otros países árabes puedan llegar a ella después de su abrupta decisión del lunes.

Michael Oren, ex embajador de Israel en los EE.UU., dijo el lunes que la decisión de varios estados musulmanes árabes de cortar relaciones diplomáticas con Qatar sirvió como una “Nueva línea trazada en la arena de Oriente Medio.”

Katherine Gorka, una militante anti-islámica es llamada a integrar el equipo del Departamento Nacional del gobierno de Donald Trump.

Si el nombre de “Gorka” le suena familiar, algo que debería sonarle, Katherine es la esposa de otro asesor cercano a Trump, Sebastian Gorka (derecha), uno de los expertos más respetados por estar en contra de la jihad islámica, el terrorismo y a favor de la seguridad nacional. Durante la presidencia de Barack Obama, Katherine Gorka criticó ampliamente a la  DHS por enseñar a los empleados que el Islam es una ‘religión de paz’.

La Intercepción  (h / t Mike F) Katharine Gorka, una analista de seguridad nacional muy respetada y militante anti-Islam, ha sido nombrada como una “asesora” para la oficina del Departamento de la política de Seguridad Nacional, después de servir al  equipo de transición  del presidente Trump en el Departamento.

El nombramiento de Gorka aparece en  los documentos  obtenidos bajo la Ley de Libertad de Información por el grupo de vigilancia y Supervisión estadounidense. Su título, del 7 de abril, aparece como asesora del departamento de la oficina de la política .

Gorka es la esposa y  frecuente colaboradora  de Sebastian Gorka, autor de “La derrota de la Yihad” y asistente de seguridad nacional adjunto al presidente, es el ex editor de Breitbart News, que ha llamado al perfil de los musulmanes “sinónimo de sentido común”. Al igual que su esposa Gorka ha acusado a las organizaciones de derechos civiles musulmanes, de corrientes como el Consejo (CAIR) de Relaciones americano-islámicas, de usar “tácticas subversivas” y tener vínculos con  Hamas y los Hermanos musulmanes .

Antes de unirse a la transición de Trump, Katharine Gorka era una autora que contribuía a Breitbart. En una  de sus columnas en el año 2014 , ella escribió que cuando “los presidentes Bush y Obama, ambos declararon públicamente que el Islam es una religión de paz”  “tocó la fibra sensible y amarga para muchos”, y que “los líderes estadounidenses y occidentales se han abstenido preventivamente de participar en cualquier debate dentro del Islam declarando que el Islam es la religión de la paz “.

En una  de sus columnas en el 2014 también , escribió en defensa de cinco miembros republicanos del Congreso que decían en 2012 que los extremistas musulmanes se habían infiltrado en el gobierno federal, y que el ayudante de Hillary Clinton  Huma Abedin  tenía vínculos con la Hermandad Musulmana.

Gorka afirmó que el New York Times “representa la prueba de la influencia de los Hermanos Musulmanes” después de que publicó un artículo sobre la influencia de presión de las monarquías del Golfo Pérsico, como Arabia Saudita. El gobierno de Arabia Saudita prohibió el activismo de los Hermanos Musulmanes, incluso  designando al grupo como una organización terrorista en 2014.

En 2014, Gorka también impulsó  la legislación  patrocinada por el representante. Michelle Bachmann, R-Minn., Para designar a los Hermanos Musulmanes como una organización terrorista. La legislación señalaba a las organizaciones de derechos civiles musulmanes de corriente en los Estados Unidos como grupos  “afiliados”, como el Consejo de Relaciones Americano-Islámicas y la Sociedad Islámica de América del Norte.

 Fuente: La Intercepción