Archivo de la categoría: GENOCIDIO ARMENIO

Mientras Barack Hussein Obama se niega a reconocer el genocidio de los cristianos armenios por parte de los musulmanes turcos, estos celebran

Esta es una foto fija capturada de un informe sobre un programa de noticias alemana acerca del Genocidio Armenio y la forma en que se maneja en Turquía. La pancarta dice:

“Celebramos los 100 años de aniversario de la limpieza de nuestra patria de los cristianos armenios. Estamos orgullosos de nuestros (Otomanos musulmanes) antepasados ​​”.

h / t  DMF

El Nazi Erdogan reedita la persecución a los armenios: amenaza con expulsar a 100 de Turquía.

El presidente turco hizo estas declaraciones al día siguiente de criticar las palabras del papa Francisco sobre el genocidio armenio de 1915-16. “Cuando los religiosos asumen el trabajo de historiadores, dicen estupideces”, había afirmado

Crédito: AP

“Los más de 100.000 armenios que trabajan en Turquía no son ciudadanos turcos, los podemos expulsar, pero aún no lo hemos hecho”, dijo el presidente turco, Recep Tayyp Erdogan, citado por los diarios locales Today Zaman y Hurriyet.

La amenaza no es nueva, Erdogan había dicho algo similar en 2010. Hablando en el aeropuerto de Ankara, antes de partir para una misión a Kazajistán, el mandatario dijo que el Estado “nunca discriminó al pueblo armenio”.

Turquía “se comporta generosamente” al no expulsar a los 100.000 trabajadores armenios, prosiguió, aunque “podría hacerlo” si quisiera, añadió. Las posiciones de la comunidad internacional con Turquía respecto del genocidio de los armenios “no son aceptables”, afirmó Erdogan.

La provocación llega después de que el domingo pasado el Papa hablara del “primer genocidio del siglo XX” en una misa en conmemoración del martirio armenio ocurrido hace 100 años. Ankara mandó a llamar a su embajador ante la Santa Sede y convocó al nuncio apostólico.

Erdogan expresó sus condolencias por “la tragedia armenia”, pero subrayó que esta misma postura debe adoptarse respecto a lo que sucedió con los tártaros de Crimea, de etnia turca, o a los circasianos en el Cáucaso. “Ya dije entonces que mientras los armenios morían en nuestro país, a los otomanos los mataban en otros países, entre otros, por parte de armenios”, aseguró.

“Lamento enormemente que el Papa defina como genocidio el sufrimiento de los armenios, junto al de todos los pueblos de nuestra geografía, con los musulmanes en primer lugar. Quiero subrayar que no permitiremos que los hechos históricos se saquen de contexto y se conviertan en una campaña contra nuestro país”, prometió.

La polémica, iniciada el domingo tras el sermón del Sumo Pontífice, se produce a menos de 10 días de la conmemoración internacional del centenario del genocidio armenio, el próximo 24 de abril, y a menos de dos meses de las elecciones generales turcas.

Algunos historiadores calculan que entre 1915 y 1923 un millón y medio de armenios murieron directamente por las masacres y las deportaciones, mientras que otro medio millón se vio forzado a huir al extranjero.

Turquía no reconoce estos hechos como “genocidio”, sino que los considera “lamentables excesos”cometidos durante una guerra entre las fuerzas del orden y las milicias armenias, aliadas de Rusia en la Primera Guerra Mundial.

Fuente: Infobae

Las lecciones no aprendidas del genocidio armenio

Por: Federico Gaon

Este mes se conmemora el centenario del genocidio perpetrado contra el pueblo armenio, cometido por el Gobierno otomano durante la Primera Guerra Mundial. Se estima que entre un millón y un millón y medio de armenios murieron; centenares de miles como resultado directo de terribles masacres, y otros millares como resultado indirecto de su desplazamiento forzado, para languidecer en el exilio y perecer frente a la falta de refugio y alimentos.

Visto en perspectiva histórica, del genocidio armenio trascendieron importantes y terribles secuelas que se ven reflejadas en la ejecución de otros crímenes sistemáticos contra grupos humanos por parte de diferentes actores. Como precedente, la suerte de los armenios, y no menos importante, la relativa impunidad con la que se salieron sus verdugos, influenciaron el trágico devenir de otros pueblos que luego serían perseguidos también. Pero en esta oportunidad, en vista de los dantescos eventos de la guerra religiosa que viene llevándose a cabo en Medio Oriente, es conveniente repasar cómo el genocidio armenio cambió para siempre el paradigma de la política en la región. A todo quien esté dispuesto a verlos, los sucesos de la actualidad muestran por sí solos los méritos del ejercicio de conmemoración y memoria.

Lo primero a destacar es naturalmente el contexto de esta fatídica experiencia. Entre mediados del siglo XIX y comienzos del siglo XX, los armenios, al igual que otros pueblos y etnias gobernadas por el gran imperio multicultural que era el otomano, descubrieron la idea del nacionalismo. Provistos con un renacimiento político y cultural en línea con los movimientos ideológicos de Europa, los súbditos cristianos del califa otomano comenzaron a revelarse y a obtener progresivamente su independencia hasta el desmembramiento final del imperio islámico. En el caso de los armenios, a finales del siglo XIX, influenciados por la tendencia marxista que se estaba desarrollando en Rusia, concibieron entre otros a dos partidos políticos radicales (Hunchakian y Dashnaks), caracterizados por una aspiración independentista común, pero así también por instar al uso de violencia en contra de los otomanos, y hasta cierto punto contra la mayoría musulmana, para alcanzar dicha finalidad.

Comenzando en la década de 1890, los militantes armenios comenzaron a contrabandear armas rusas y a emprender con ellas actos que hoy serían catalogados como terroristas contra funcionarios públicos e incluso contra personalidades armenias opuestas a la campaña de violencia. Como resultado, la insurgencia de los radicales “corroboró”, en vista del califa y posteriormente de los nacionalistas turcos, que los armenios querían sublevarse como lo hicieran, efectivamente, y gracias al apoyo de las potencias europeas, los búlgaros, griegos, rumanos y serbios antes que ellos.

Lo cierto, no obstante, es que Estambul ya venía articulando una otredad negativa para los armenios desde mediados del siglo XIX, comenzando estos a ser vistos como detractores – una quinta columna si se quiere – dentro del Imperio, que favorecía la influencia rusa a costas de la soberanía turca. Históricamente las ambiciones rusas sobre los Balcanes y el Cáucaso constituyeron la principal fuente de amenaza a la integridad territorial otomana, y con el devenir de las guerras ruso-turcas, Estambul fue perdiendo control sobre sus provincias europeas. En este contexto, ya antes de la Primera Guerra Mundial, el hecho de que hubiera armenios rusos combatiendo en favor del zar sentó la creencia entre los turcos (posteriormente explotada con fines macabros) que todos los cristianos siríacos, armenios, o griegos ortodoxos representaban una presencia que amenazaba la seguridad otomana. En este sentido, el sequito del califa creía que los cristianos serían proclives a confabular con los rusos para arrebatarle Anatolia Oriental al orden musulmán.

Por otro lado, pese a las vicisitudes, en términos generales, los súbditos armenios del soberano otomano eran mucho más laboriosos y prósperos económicamente que la mayoría musulmana a su alrededor. Esta realización, al igual que sucedería con otras minorías en distintos lugares y coyunturas, contribuyó a su estigmatización entre el grupo humano predominante. Conjugadas las circunstancias, la subversión de los radicales armenios, la precaria situación geopolítica otomana, y los prejuicios de las elites y las masas, prepararon el terreno para “Medz Yeghern” – el “Gran Crimen” – cometido contra los armenios.

Entre 1894 y 1896 se registró una masacre de armenios sin parangón hasta ese entonces en la historia moderna del Imperio otomano. Se concede que aunque las mismas no fueron orquestadas personalmente por el califa, funcionarios otomanos hicieron la vista gorda al comportamiento de los musulmanes de Anatolia Oriental y sus notables, y ergo de un modo u otro permitieron que estos arremetan contra las comunidades armenias por miedo a las aspiraciones nacionalistas difundidas entre estas.

En 1908 un grupo de nacionalistas castrenses referido como los Jóvenes Turcos tomaron el poder en Estambul, y emprendieron una fuerte campaña de “otomanización” (léase unificación) de las distintas etnias y minorías del Imperio, valga la redundancia, para fomentar una identidad y lealtad otomana común entre los habitantes. Este proceso, si bien anterior a 1908, ahora era impetuosamente acelerado, y para los no turcos se convirtió en motivo de preocupación, en tanto se entendía que deberían relegar sus costumbres y solidaridades sectarias en función de abrazar una identidad esencialmente turca.

Si anteriormente los armenios eran vistos como una amenaza a la integridad otomana, luego de 1908 pasaron de lleno a ser considerados, no solamente peligrosos, sino extranjeros e indeseables. Esta inclinación llegó a su cúspide con la guerra balcánica de 1912 y 1913, una contienda en donde voluntarios armenios lucharon contra los otomanos, y que resultó en la pérdida definitiva de la soberanía turca sobre territorios europeos. Este desastre, al menos en términos de la proyección de poder otomano, como secuela crispó el nacionalismo turco, y este pasó a favorecer, para distanciarse y a la vez antagonizar con los rebeldes cristianos, un sentir identitario fuertemente apegado a la religión islámica. Esta ideología denunciaba a los cristianos, fueran de la etnia que fueran, como sediciosos, infieles, e ingratos, y con la erupción de la Primera Guerra Mundial, dadas las tensiones recientes, un importante número de armenios se abstuvo de integrar las filas otomanas, y lo que es más, muchos decidieron integrar las formaciones rusas. Lo que siguió a partir de ese momento fue una campaña deliberada por parte del Estado otomano por exterminar sistemáticamente a los armenios y a otros cristianos como los asirios y griegos pónticos dentro de su territorio. El resto, como dicen, es historia. Para usar una expresión más coloquial, en suma las autoridades turcas “metieron a todos en la misma bolsa”, indiscriminadamente de su activismo político, lealtad, condición o sexo.

La lección más importante que debería haber sido aprendida al término de la guerra, cuando el Imperio otomano fue desmembrado por las potencias europeas victoriosas, es que los nexos de solidaridad construidos sobre una base sectaria o religiosa suelen ser más poderosos que aquellos impartidos “desde arriba hacia abajo” por una autoridad central. Esto viene al caso sobre todo cuando dicha autoridad se ampara en una ideología que minimiza las costumbres o sensibilidades de las colectividades, si es que directamente no es el resultado de una nueva entidad política construida por agentes extranjeros.

Comenzando con las guerras balcánicas, a principios del siglo XX comenzaban a manifestarse indicios que los nuevos Estados multiculturales, donde la competencia política, si la había, se traducía en competencia sectaria, eran un experimento destinado al fracaso. Francia y Gran Bretaña se dividieron Medio Oriente tras la derrota otomana, mas fraguaron una división política imperfecta con trágicas consecuencias. Notoriamente, para acomodar a los cristianos maronitas en el Levante con un Estado viable, los franceses crearon en 1920 el Líbano, en un esquema que los situaba compartiendo poder con los árabes sunitas y chiitas.

En paralelo, los británicos dieron formación a Irak unificando tres provincias otomanas, suponiendo que una mayoría chiita viviría en paz con una minoría sunita en el poder, y que los kurdos, étnicamente diferentes a los árabes, balancearían la ecuación.

La historia muestra que la convivencia entre distintos colectivos dentro de un solo país pudo conseguirse solamente con el amparo y presencia de las potencias europeas, pero cuando Londres y París abandonaron sus colonias a su suerte, en la segunda mitad del siglo XX, la convivencia rápidamente comenzó a deteriorarse. Esta semana, por ejemplo, se cumplen cuarenta años de la guerra civil que destrozó al Líbano y que forzó a los grupos religiosos a tomar partido de acuerdo a su identidad confesional. Este problema, que hoy en día se ve especialmente en Siria y en Irak en la guerra religiosa entre sunitas y chiitas, fue evadido durante seiscientos años por las autoridades otomanas mediante el sistema de Millet. Este consistía en la asignación de espacios especiales dónde cada comunidad religiosa podía, en donde esta fuera significativa, autogobernarse de acuerdo a sus propias costumbres y leyes religiosas, siempre y cuando se atuvieran a pagar los impuestos debidos según lo establecido por el califato. Entrada la Era Moderna el sistema se desmoronó con el avenimiento de los distintos nacionalismos.

La segunda lección no aprendida de la catástrofe armenia apunta a que en situaciones de rivalidad y resentimiento sectario, la etnia o grupo encabezando el poder, represente o no a la mayoría total del país, puede iniciar un proceso de deshumanización y polarización, que de escalar, podría culminar en un genocidio. Esto está bastante documentado y es una realidad que trasciende las fronteras de Medio Oriente. Como la experiencia armenia muestra, el colectivo es señalado como una amenaza interna y acusado de ser desleal con el Estado, y luego se lo degrada a un carácter de inferioridad, deshumanizándolo para facilitar su aniquilación física o la desaparición de su cultura. La campaña de Saddam Hussein contra los kurdos, o la reciente insurgencia del Estado Islámico (ISIS) contra las minorías religiosas de Irak sirven para ilustrar la relevancia de esta cuestión.

El genocidio armenio es una herida abierta, no exclusivamente porque el Estado turco ha fallado en enfrentar su pasado y en reconocer responsabilidad por las masacres, pero también porque las minorías religiosas de la región continúan en peligro de extermino. Los cristianos del mundo árabe son perseguidos y asesinados a diario y a esta altura existe suficiente evidencia de que el fanatismo islámico, y la ideología totalitaria que es el islamismo, acaparan intenciones perfectamente catalogables como genocidas. Lamentablemente en Medio Oriente el “nunca más” está muy lejos de ser una realidad dada por sentada.

Fuente: Infobae

Turquía retira su embajador del Vaticano después de las declaraciones del Papa sobre el Genocidio cristiano Armenio por parte de los musulmanes otomanos


Francisco
  describió el domingo que la Primera Guerra Mundial-fue una masacre de armenios a manos de los otomanos musulmanes turcos como “el primer genocidio del siglo 20”, encendiendo un enfrentamiento diplomático con  líderes de Turquía, que rápidamente hicieron pedidos para el embajador en el Vaticano para condenar las declaraciones del pontífice y luego retiraron al embajador de regreso a Turquía.

PopeFrancis_ArmenianGenocide-620x264

NY Times,Francisco, que hizo estas declaraciones en una misa con motivo del centenario del inicio de los asesinatos en masa, y en un mensaje más tarde a todos los armenios, reiteró su postura de que la violencia global aparentemente fragmentaria del siglo 21 en realidad representaba una “tercera guerra mundial”.

Francisco dijo que era un deber de toda persona a no olvidar la “masacre sin sentido” de un estimado de 1,5 millones de armenios por parte de los turcos otomanos entre 1915 y 1923. “ocultar o negar la maldad es como una herida que permite mantener el sangrado sin vendar,” añadió el Papa.

Barack Hussein Obama se niega a reconocer el genocidio armenio, porque él es el mejor amigo de Erdogan de Turquía

Barack Hussein Obama se niega a reconocer el genocidio armenio, porque él es el mejor amigo de Erdogan de Turquía

Países-Que-tener-reconocido-la-genocideArmenianPulse2012-e1428714020367

También describió su frustración con lo que él considera la indiferencia global hacia la persecución y el asesinato de cristianos en el Medio Oriente y en otras partes, especialmente por parte de militantes del Estado islámico.

“Hoy en día, también, estamos experimentando una especie de genocidio creado por la indiferencia general y colectiva”, dijo Francisco.

Al abordar la cuestión armenia, Francisco citó  la declaración en el año 2001 por parte del Papa Juan Pablo II y Catholicos Karekin II, patriarca supremo de la Iglesia Apostólica Armenia, en el que los dos líderes llamaron a la masacre armenia una campaña de exterminio que se “refiere generalmente como el primer genocidio del siglo 20 “.

Hitler utilizó el genocidio armenio como el protocolo para su propio

Hitler utilizó el genocidio armenio como el protocolo para su propio genocidio contra los judíos

Francisco dijo que era un deber de cada uno para no olvidar la “masacre sin sentido” de un estimado de 1.5 millones de armenios por los turcos otomanos 1915-1923, por no hablar de casi 2 millones de griegos y asirios. “Ocultar o negar el mal es como permitir una herida para mantener el sangrado sin vendarla”, añadió el Papa.

B-wZwaEXEAAYZbv.jpg a gran

En Twitter, el ministro de Asuntos Exteriores turco,  Mevlut Cavusoglu, desestimó los comentarios de Francisco como sin fundamento. “No es posible aceptar la declaración del Papa, que está lejos de cualquier realidad jurídica o histórica”, escribió. “Las autoridades religiosas no tienen los lugares para incitar el resentimiento y el odio con acusaciones infundadas”.

Más tarde, el Ministerio de Relaciones Exteriores dijo que el embajador de Ankara al Vaticano, Mehmet PacacI, había sido llamado para “deliberaciones”.

Más información sobre el Genocidio Armenio AQUÍ

Se conmemora el centenario del genocidio armenio a manos del imperio Otomano.

april24Los respetos de Khloe Kardashians en el monumento dedicado al Genocidio Armenio de 1915, el primer genocidio del siglo 20 por parte del Imperio Otomano, un genocidio de 1,5 millones de cristianos por parte de los musulmanes que los turcos y Barack Hussein Obama aún se niegan a reconocer.

Reino Unido Daily Mail   ‘No hemos olvidado nuestras raíces’: Somber Kim y Khloe ponen tulipanes rojos en el monumento conmemorativo de las 1,5 millones de víctimas del genocidio armenio de 1915 durante la gira de ocho días en su patria.

images_kim_kardashian_lays_wreath_503227376

Los antepasados ​​armenios están en el lado de su padre, su familia emigró a los Estados Unidos desde un área que ahora se encuentra en Turquía. Durante su viaje de ocho días, Kim y su equipo de filmación visitarán la Memoria del Genocidio de Ereván y los Archivos Nacionales de Armenia para ver los documentos sobre sus antepasados.

276FD54D00000578-3034135-The_Kardashian_family_tree_that_traces_back_to_two_Molokan_Armen-a-7_1428701294583

El 100 aniversario de los asesinatos en masa en la Primera Guerra Mundial que se conmemorará en Armenia el 24 de abril es un evento importante para los armenios, ya que en el período previo al centenario han estado haciendo campaña para un mayor reconocimiento de que la masacre constituía un genocidio.

Turquía, que ha negado por mucho tiempo que las muertes constituyeron un genocidio, insistió en que la cifra ha sido inflada y que los muertos eran víctimas de la guerra civil y los disturbios. Varios países europeos reconocen las masacres como tal, aunque Italia y Estados Unidos, por ejemplo, han evitado usar el término dado oficialmente, dada la importancia que le dan a Turquía como aliado.

Los países que han reconocido la genocideArmenianPulse2012

Pero nunca lo ha hecho.

Pero nunca lo ha hecho.

Los Armenios dicen que hasta 1,5 millones de sus parientes fueron asesinados entre 1915 y 1917 cuando el Imperio Otomano se caía a pedazos y desde entonces han tratado de ganar el reconocimiento internacional y de intentar que se reconozca que las masacres fueron un genocidio.

Turquía rechaza las alegaciones, argumentando que entre 300.000 y 500.000 armenios y otros tantos turcos murieron en la lucha civil cuando los armenios se levantaron contra sus gobernantes otomanos y se alinearon con la invasión de las tropas rusas.

armeniangenocide-1

La muerte de 1,5 millones de armenios por parte de los turcos otomanos durante la Primera Guerra Mundial sigue siendo uno de los eventos más sangrientos y más polémicos del siglo 20, y ha sido llamado el primer genocidio moderno. Escalofriante, Adolf Hitler utilizó el episodio para justificar el asesinato nazi de seis millones de Judios, diciendo en 1939: “¿Quién, después de todo, habla hoy de la aniquilación de los armenios?”

nazis_turks

Al igual que Hitler quería un mundo dominado por los nazis que su Judenrein se viera limpiado de sus Judios, en 1914 el Imperio Otomano quería construir un imperio musulmán que se extendería desde Estambul a Manchuria. Armenia, una antigua civilización cristiana extendiéndose desde el extremo oriental del Mar Negro, se puso de pie en su camino.

Asesino-turcos

A la vuelta del siglo 20, había dos millones de armenios cristianos que vivían en el Imperio Otomano. Ya, 200.000 habían muerto en una serie de pogromos, la mayoría de ellos brutalmente entre 1894 y 1896. En noviembre de 1914, el Imperio otomano entró en la Primera Guerra Mundial contra los aliados y lanzó una campaña militar desastrosa contra las fuerzas rusas en el Cáucaso. Se culpó de la derrota a los armenios, alegando que habían actuado en connivencia con los rusos.

17/03/10-verse-de-los-Quran salariales-guerra-sobre-no-musulmanes

Un prominente escritor turco en el momento describió la guerra como “el día tan esperado” cuando los turcos llevaron a cabo una  ‘venganza, con los horrores mas salvajes que aún no se habían registrado en la historia’.

533779

A través de los últimos meses de 1914, el gobierno otomano armó un número de unidades de una Organización Especial ‘, pandillas armadas que consistían en miles de convictos liberados de la prisión específicamente para este fin.

timthumb.php_

Estos escuadrones de la muerte de asesinos y ladrones fueron reunidos para perpetrar los crímenes más grandes en el genocidio. Ellos fueron los primeros burocratas estatales en implementar asesinatos en masa para fines de exterminio. Un comandante del ejército los describió en su momento como los “carniceros de la especie humana.

Den-pamjati-zhertv-genocida-armjan_535835f5509eb

Algunos murieron a causa de la tortura bajo custodia, mientras que muchos fueron ejecutados en lugares públicos. El poeta de la resistencia, Daniel Varoujan, fue encontrado destripado, con los ojos arrancados. A un profesor universitario se le obligó a ver a sus colegas que tenían sus manos y pies cortados, antes de ser cegado. Con el tiempo perdió su mente, fue desencadenado y deambulaba desnudo por las calles.

101413464

Hubo informes de crucifixiones, en la que los turcos atormentaban a sus víctimas: “¡Ahora que tu Cristo venga y te ayude! ‘ Así comenzó una campaña cuidadosamente orquestada para erradicar a los armenios. A lo largo de este período, los líderes otomanos iban engañado al mundo, orquestando la masacre utilizando las palabras por medio de códigos en los telegramas oficiales.

Crucifixión

En posteriores crímenes de guerra, varios oficiales militares declararon que la palabra ‘deportación’ se utilizaba para dar a entender el significado “masacre” o “aniquilación”. Entre mayo y agosto del 1915, la población armenia de las provincias orientales fue deportada y asesinada en masa.

Armenio-genocidio-bones_thumb

En las zonas urbanas, se utilizó un pregonero para entregar la orden de deportación, y toda la población masculina sería tomada fuera de los límites de la ciudad y se les mató, ‘sacrificados como ovejas’. Las mujeres y los niños entonces serían ejecutados, deportados a campos de concentración o simplemente resultaron deambulando en los desiertos y se les dejó morir de hambre. 

PIC18-vi

Esqueletos andantes rogaron por la comida, y las mujeres arrojaban a sus bebés en los lagos en lugar de entregarlos a los turcos. Hubo saqueos en masa y pillaje de bienes armenios. Se ha informado de que los civiles quemaron los cuerpos para encontrar las monedas de oro que los armenios ingierían para su custodia.

5903659

Los cuentos de atrocidad abundan. Los historiadores señalan que los escuadrones de la muerte desvanecieron a muchos infantes con rocas delante de sus madres. En el horrible campamento de Ras-ul-Ain cerca de Urfa, dos ingenieros de ferrocarriles alemanes dijeron haber visto de trescientas a cuatrocientas mujeres llegando en un día, completamente desnudas. Un testigo contó que el sargento Nuri, el supervisor del campamento, se jactaba de haber violado a los niños.

armeense-genocidio de puerta Turkije

En las regiones desérticas, los turcos establecieron cámaras de gas primitivas, metiendo a los armenios en cuevas y los asfixiaron con los incendios de las malezas. En todas partes, había cadáveres armenios: en los lagos y ríos, en cisternas, en desiertos vacíos y pozos del pueblo. Los viajeros informaron que el hedor de la muerte impregnaba el landscape.d. ‘

31-9046

Para 1917, el “problema” armenio, como fue descrito por los líderes otomanos, había sido minuciosamente ‘resuelto’. Familias musulmanas fueron traídas para ocupar las aldeas vacías dejadas por los armenios.

EE.UU.

Incluso después de la guerra, los ministros otomanos no estaban arrepentidos. En 1920, alabaron a los responsables del genocidio, diciendo: ‘Estas cosas sucedieron para asegurar el futuro de nuestra patria, que sabemos es mayor y más santa que incluso nuestras propias vidas. “

Mira este video sobre el genocidio armenio:

ArmenianGenocide