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¿Conseguirá Trump crear un nuevo Oriente Medio?

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Por Eli Cohen 

Trump tiene planes para Oriente Medio y parece que los está llevando a cabo. Para su gira regional, eligió los destinos cuidadosamente con un objetivo claro: afianzar el entendimiento entre los países suníes (Egipto, Jordania y los países del Golfo encabezados por Arabia Saudí) e Israel para combatir al terrorismo islámico, especialmente al ISIS, contener la expansión de la influencia iraní y lograr un acuerdo definitivo y de alcance regional para que, de una vez por todas, israelíes y palestinos firmen una paz estable.

De Riad a Belén, pasando por Jerusalén

La primera parada de la gira, Riad, fue el escenario perfecto para que Trump desplegara su narrativa para el nuevo Oriente Medio que quiere forjar. Trump destacó que la lucha contra el terrorismo yihadista es “una lucha del bien contra el mal”, y dijo ante los saudíes que no iba a dar lecciones (enfoque aislacionista y westfaliano ante las violaciones de derechos humanos y la falta de libertades en la monarquía saudí, es decir, política exterior America First) sino a buscar aliados.

Satisfecho por el recibimiento saudí, Trump se dirigió posteriormente a Israel. En la rueda de prensa conjunta entre Trump y Netanyahu, celebrada en Jerusalén, el premier israelí dijo: “Por primera vez en mi vida veo una verdadera esperanza de cambio”. No sabemos el alcance del famoso “acuerdo definitivo” que propugna el inquilino de la Casa Blanca, ni los detalles del mismo (the devil is in the details); pero Netanyahu se muestra extraordinariamente optimista. Además, para más alegría de Bibi, Trump también ha sido el primer presidente norteamericano en ejercicio en visitar el Muro de las Lamentaciones, ubicado en Jerusalén Este, territorio reclamado por los palestinos como su futura capital.

Por su parte, Mahmud Abás, el presidente palestino, ha entablado, aparentemente, una buena relación con Trump. Sin embargo, en su encuentro en Belén el norteamericano le dio un tirón de orejas al manifestar que la paz no llega a sitios donde el terror es recompensado, en clara referencia a los salarios que la Autoridad Nacional Palestina paga a los terroristas palestinos y a sus familias. En la ciudad de la Natividad, Trump declaró que un acuerdo de paz entre israelíes y palestinos sería el principio de una paz regional más amplia. En su último discurso antes de partir, aseguró a los israelíes que “los palestinos están preparados para alcanzar la paz”.

¿Una estrategia posible?

El plan de la Administración Trump parece simple y lógico: los países suníes aceptan a Israel –Egipto y Jordania ya lo hacen– y son los garantes y patrones de un acuerdo con los palestinos. A cambio, EEUU no se inmiscuye en sus asuntos internos, les procura ayuda militar y económica e intensifica su apoyo a estos países para derrotar al ISIS y contener a Irán.

La estrategia de Trump es una reordenación de las alianzas en Oriente Medio, según Aaron David Miller, uno de los mayores expertos en el conflicto entre israelíes y palestinos, es coherente, pero –apunta el analista– eso no significa que vaya a funcionar.

No es tan fácil que se establezca un entendimiento fluido entre Israel y los países del Golfo, pese a la colaboración y los negocios soterrados de los últimos años, sobre todo en lo referente a contener a un Irán cada vez más crecido, empoderado e influyente. Tampoco es tan fácil que todos los países del Golfo se vuelquen incondicionalmente en la lucha contra el Estado Islámico –muchos lo ven como un contrapeso a Irán–, y sus fuerzas militares no son precisamente efectivas –la campaña en el Yemen contra los rebeldes huzis ha sido un desastre–. Israel puede proporcionar inteligencia y cierta ayuda, pero está lejos de expandir su colaboración a otros niveles más altos e intensos.

Enfrente tienen a un bloque que parece más fuerte, cohesionado y exitoso: el formado por Irán, el Irak chií, Siria y Hezbolá, con el respaldo ruso.

A pesar de ello, si se logra un entendimiento basado en el mutuo reconocimiento y en la cooperación regional, giraría en torno a la independencia política plena de los palestinos. Los países suníes pueden presionar a los palestinos para que acepten las condiciones sugeridas por Trump, pero hasta un determinado límite, más aún cuando Egipto y Jordania, principalmente, desempeñarían el papel de garantes. El acuerdo definitivo iría precedido de uno interino, por el cual Israel restringiría la construcción en los asentamientos, llevaría a cabo ciertas cesiones de territorio a la Autoridad Palestina en Cisjordania y aumentaría los incentivos económicos a los palestinos. Sin embargo, estos avances no significarán nada si el liderazgo palestino no está dispuesto a cumplir con la aburrida tarea de administrar un país; recordemos lo que Bill Clinton dijo el año pasado: ”Me dejé la piel para que los palestinos tuvieran un Estado y aun así lo rechazaron”.

No obstante, además de las cuestiones perennes del conflicto, como Jerusalén Este, los refugiados palestinos o el control del valle del Jordán, todavía quedan muchas incógnitas; la primera de ellas es Gaza y el papel de Hamás, aislado ahora de la Hermandad Musulmana pero fiel cliente de los iraníes.

El cambio viene desde dentro

Sea o no fructífera la estrategia trumpista para Oriente Medio, tiene razón el presidente norteamericano: el cambio debe originarse desde dentro. Así, en su despedida hizo un llamamiento –en el que no ahorró en elogios hacia la gesta del pueblo judío durante los últimos dos mil años y su renacimiento en el Estado de Israel– a cristianos, musulmanes y judíos a crear un mundo mejor y destacó el compromiso que ha obtenido del rey Salman para ello.

No queda más remedio que esperar a ver cómo se desarrollan los acontecimientos. Y eso, en la era Trump, ya es garantía de sorpresas.

Fuente: Revista El Medio

Trump: Irán debe desarmar a las milicias y no obtener un arma nuclear nunca.

El Presidente Donald Trump desafió a Irán en una declaración de política importante en Jerusalén y reveló hasta qué punto Arabia y otros gobernantes musulmanes habían cambiado hacia Israel.

“Podemos declarar con una sola voz que a Irán no se le debe permitir poseer un arma nuclear nunca, nunca y debe cesar la formación de terroristas y milicias de inmediato!’ El presidente estadounidense, Donald Trump en un comunicado que emitió en la residencia del presidente israelí el lunes 22 de mayo en Jerusalén, poco después de llegar a Israel.

“Yo lo vengo afirmando, que no somos sólo amigos, sino aliados y estaremos siempre juntos,” él continuó diciendo e instó: “Debemos fortalecer nuestra cooperación, ya que ambos nos enfrentamos a las amenazas comunes de ISIS y otros terroristas que fomentan violencia terrible en todo el mundo. Juntos podemos poner fin a decenas de años de violencia “, dijo. Trump, que viajó a Israel directamente desde Riad, informó sobre el fuerte consenso que encontró en el mundo musulmán en la necesidad de ponerse de pie juntos en contra de Irán.

Citó al rey saudí Salman en este consenso, añadiendo que el monarca y otros gobernantes árabes sienten fuertemente la necesidad de paz entre Israel y los palestinos. Muchos de ellos, dijo, expresaron la voluntad de poner fin al extremismo, después de escuchar su discurso. También encontró una creciente conciencia entre los líderes árabes y musulmanes que se reunieron en Riad el domingo acerca de “su causa común con Israel bajo la amenaza de Irán” y la voluntad de ayudar en los esfuerzos de paz.

Trump dijo que era un honor estar en la patria del pueblo judío. Elogió el compromiso de Israel con la paz y dijo que espera con interés el debate sobre el proceso con el líder palestino Mahmoud Abbas en Belén este martes.
En un comentario que realizó ante la prensa a su llegada a la residencia del presidente, el presidente de Estados Unidos dijo que tenía dos enviados de primer nivel que trabajan en la promoción de un tratado de paz, y nombró a su enviado especial de Oriente Medio, Jason Greenblatt y el nuevo embajador estadounidense en Israel, David Friedman . Bromeó cuando dijo: “Si no hay paz, voy a saber a quién culpar”
El Presidente Reuven Rivlin dijo: No podemos despertar con Irán y Hezbollah en nuestra frontera. Queremos a Irán fuera de Siria, del Líbano y lejos de nuestras fronteras, y hay que seguir adelante con este objetivo, junto con Estados Unidos “.

Donald Trump una vez más refutó las evaluaciones de los medios de comunicación de su viaje a Israel como una demostración de amistad sin contenido real. Muy poco después de su llegada, se puso de pie en la residencia presidencial en Jerusalén y entregó una serie de declaraciones de política importantes y nuevas revelaciones:

1. A Irán no se le permitiría poseer un arma nuclear.

2, Irán debe desmantelar a los terroristas chiítas y milicias.

3. Irán debe eliminar todas esas mismas milicias extranjeras de Siria.

4. Irán debe evacuar a las fuerzas de Hezbolá desde Siria y desarmar a esta organización chií libanés.

5. El rey saudí Salman le había contado de primera mano de su ferviente deseo de una paz entre israelíes y palestinos. Trump escuchó el mismo sentimiento de otros gobernantes árabes y musulmanes.

Nuestras fuentes militares añaden: La cuestión de las milicias pro-iraníes se vincula directamente con la confrontación en el campo de batalla que se ha llevado a cabo en los últimos quince días a lo largo de las fronteras de Siria con Jordania e Irak. Informes de Debkafile han dado a conocer la llegada de las fuerzas de operaciones especiales estadounidenses y otras fuerzas occidentales en un paso clave. Fueron seguidos esta semana por contingentes de élite rusos, que llegaron cerca para apoyar un esquema sirio-iraní-Hezbollah para intentar capturar esta vital e importante frontera. Los estadounidenses están estacionados allí para impedir que Irán forje un puente por tierra desde Teherán a Siria a través de Irak al tomar control de esta frontera estratégica.

Fuente: Debkafile

La “cultura de paz” de Abás

Mahmud Abás

Por Basam Tawil 

El presidente de la Autoridad Palestina (AP), Mahmud Abás, podría ser pronto conocido por su sentido del humor. Como muchos palestinos, Abás cree que los occidentales van a tragarse enteras sus mentiras. Así, terminó su reunión del pasado día 3 con el presidente de EEUU, Donald Trump, con la siguiente trola:

Estamos educando a nuestros jóvenes, hijos y nietos en una cultura de paz.

Abás no dio más detalles sobre la “cultura de paz” en la que se está educando a los niños palestinos. Tampoco nadie se molestó en pedir a Abás o a alguien de su entorno que pusiese ejemplos. Sin embargo, los principales medios occidentales corrieron a publicar la inconfundiblementira de Abás.

Parece que Abás –como su predecesor, Yaser Arafat– está convencido de que los palestinos pueden engañar a todo el mundo, todo el tiempo sobre sus verdaderos objetivos e intenciones. Arafat mintió a los presidentes George W. Bush y Bill Clinton cuando les dijo que él y la AP estaban promoviendo la paz y la coexistencia con Israel. Con Arafat, la incitación antiisraelí en los medios, colegios y mezquitas palestinos se intensificó al punto del desencadenamiento de la Segunda Intifada, en septiembre de 2000. Esta intifada fue resultado de los siete años de feroz incitación y adoctrinamiento que siguieron a la fundación de la AP. En un giro verdaderamente irónico de los acontecimientos, los Acuerdos de Oslo, firmados entre Israel y la OLP en 1993, dieron a los palestinos medios de comunicación –televisiones y radios incluidas– que éstos usaron a diario como altavoz del odio hacia Israel y los judíos.

Arafat utilizó esos medios para decirle a su pueblo, cuando el primer ministro israelí Ariel Sharón visitó el Monte del Templo, que Israel estaba planeando destruir la Mezquita de Al Aqsa. Fue precisamente ese tipo de incitación lo que desencadenó la Segunda Intifada, en la que los palestinos llevaron a cabo una campaña masiva y despiadada de atentados suicidas y tiroteos desde coches que causaron la muerte de cientos de israelíes.

Con Arafat, hubo cualquier cosa excepto una “cultura de paz”. Su mensaje a los palestinos fue: “¡Marcharemos hacia Jerusalén y sacrificaremos a millones de mártires por el camino!”.

A diferencia de muchos israelíes que fueron asesinados por los palestinos espoleados por Arafat, ese famoso grito de guerra sigue vivo y coleando. Hoy lo están repitiendo muchos palestinos –niños incluidos– en mítines y manifestaciones en la Margen Occidental y la Franja de Gaza. Esta llamada a las armas alienta abiertamente a los jóvenes palestinos a “marchar hacia Jerusalén” y convertirse en “mártires”.

Solo una semana después de la reunión de Abás con Trump, la facción Fatah –la del propio presidente de la AP– llamó a los palestinos a tomar las calles y enfrentarse a los soldados y colonos israelíes. El llamamiento se hizo en “solidaridad” con los presos palestinos que están en“huelga de hambre” en cárceles israelíes. La huelga de hambre es en realidad una jugada política en la pugna por qué terrorista será el sucesor de Abás. Los presos son terroristas, la mayoría con delitos de sangre; cuanta más sangre, más alto el ascenso.

En la lucha por el liderazgo palestino, haberte licenciado en una cárcel israelí es mucho más importante que haberlo hecho en la Universidad de Texas en Austin. El ex primer ministro de los palestinos Salam Fayad, economista y reformista venerado en Occidente, obtuvo sólo el 2% del voto palestino.

Al llamar al enfrentamiento con los israelíes, Fatah está incitando a los jóvenes palestinos a perpetrar ataques violentos contra soldados y colonos israelíes. Esta Fatah es la misma que dirige Abás; el mismo Abás que profiere embustes sobre la “cultura de paz”. Al expresar solidaridad con asesinos condenados y elogiarlos como referentes y héroes de los palestinos, la Fatah que lidera Abás está empujando a los jóvenes a seguir sus pasos y participar en la violencia.

Un día después de la reunión entre Abás y Trump, el actual primer ministro de la Autoridad Palestina, Rami Hamdala, participó en un acto en Ramala en solidaridad con los terroristas en huelga de hambre. En dicho acto, Hamdala declaró el pleno apoyo de la AP a los terroristasdiciendo que estaba trabajando para llamar la atención de la comunidad internacional sobre su causa.

Como Arafat, Abás sigue utilizando las supuestas pero inexistentes amenazas a la mezquita de Al Aqsa para incitar a los jóvenes palestinos contra Israel. En los últimos cincuenta años, los no musulmanes –incluidos los judíos– han podido visitar el Monte del Templo como turistas. Las visitas se suspendieron cuando empezó la Segunda Intifada, en 2000. Pero desde que se reanudaron las visitas turísticas, hace unos años, los musulmanes han estado tratando de impedir que los judíos se acerquen al lugar sagrado. Los musulmanes afirman que los judíos pretenden “destruir” y “profanar” la mezquita de Al Aqsa (en el Monte del Templo), una falsedad que se suma a la larga lista de mentiras y libelos de sangre difundidos por Abás y muchos musulmanes. Abás hizo sus declaraciones como respuesta no a un incidente en la mezquita de Al Aqsa, como él y otros palestinos dijeron: las visitas de los judíos al Monte del Templo son frecuentes y pacíficas.

En septiembre de 2015, Abás afirmó que celebraba “cada gota de sangre que se derramaba en Jerusalén”.

Poco después de estas declaraciones, los palestinos empezaron a librar una campaña de apuñalamientos y atropellos contra los israelíes, una violenta insurgencia conocida como Intifada de los Cuchillos. “Protegeremos Jerusalén y no les permitiremos [a los judíos] manchar [la mezquita de] Al Aqsa y la Iglesia del Santo Sepulcro con sus sucios pies”, anunciótramposamente Abás.

Aún no está claro por qué decidió involucrar a la iglesia en la polémica que rodea a las visitas de los judíos al Monte del Templo. Lo que sí está claro es que Abás estaba mintiendo: los judíos no habían entrado ni en la iglesia ni en la mezquita de Al Aqsa.

Desde aquellas provocadoras declaraciones de Abás, decenas de jóvenes palestinos han atendido su llamada y salido a llevarse por delante al primer judío que se encuentren. Abad tiene las manos manchadas de esa sangre. Fue él quien mandó a los jóvenes a “proteger” la mezquita de Al Aqsa contra los ficticios “invasores” judíos. Es él quien sigue hablando falsamente de “multitudes de colonos que irrumpen en la mezquita de Al Aqsa”: en realidad, pacíficas visitas rutinarias que hacen los judíos al Monte del Templo. Sin embargo, gracias a las falsedades de Abás, sus medios siguen hasta la fecha de hoy hablando falsariamente de “invasores judíos y colonos que irrumpen” en los lugares sagrados islámicos y cristianos de Jerusalén. Esto, y sólo esto, es la fuente de los apuñalamientos y atropellos contra los israelíes.

Esta es, evidentemente, la “cultura de paz” a la que se refiere Abás. ¿Cómo puede pronunciar una mentira tan flagrante cuando sus medios y altos cargos siguen deslegitimando a Israel y demonizando a los judíos día tras día? ¿Cómo exactamente está Abás promoviendo la paz, cuando su Autoridad Palestina pone a colegios y plazas públicas el nombre de terroristas palestinos con sangre judía en las manos? A principios de este año, por ejemplo, la Fatah de Abás puso a un campamento juvenil de Jericó el nombre Dalal al Mugrabi, terrorista que asesinó en 1978 a 38 civiles (13 de ellos niños) e hirió a más de 70.

Al homenajear a asesinos de judíos, lo único que está haciendo es promover una cultura de odio y violencia. Sin rodeos, su mensaje a los jóvenes palestinos es: cuantos más judíos matéis, más honor y respeto recibiréis de vuestro pueblo.

Abás habla de una “cultura de paz” en un momento en que él y su AP están incluso combatiendo todas las formas de normalización con Israel. Esta campaña contra la normalización, en Ramala y otras ciudades palestinas, pone en la diana a cualquier palestino que se atreva a reunirse con judíos (aunque sean judíos propalestinos). Opera exclusivamente bajo los auspicios del régimen de la AP. Esta campaña también promueve boicots, desinversiones y sanciones contra Israel. Su objetivo es intimidar a los palestinos que trabajan por la paz y la coexistencia con Israel y proscribir cualquier negocio con judíos. ¿Puede cualquier palestino invitar a judíos a reunirse en Ramala sin convertirse en objetivo de los matones antinormalización, de los cuales muchos están afiliados a la Fatah de Abás?

Tal vez por “cultura de paz” Abás se refiera a decir –como él y sus altos cargos dicen a menudo– que Israel es un Estado racista que practica el apartheid. A llamar a todos los judíos “ocupadores” y “colonialistas”, o a denunciar y amenazar a los niños palestinos que juegan al fútbol con críos israelíes. ¿O quizá a poner el nombre de asesinos condenados a colegios y listas electorales? Todo eso parecen maneras cuestionables de promover su “cultura de paz”.

Con Abás, la incitación y el adoctrinamiento antiisraelíes son un negocio que ha crecido exponencialmente. De hecho, ha crecido hasta el punto de que se ha criado a una nueva generación en la glorificación de los yihadistas, una generación impaciente por derramar aún más sangre judía. Si esta es la “cultura de paz” de Abás, uno se pregunta qué considerará una cultura de guerra.

© Versión original (en inglés): Gatestone Institute
© Versión en español: Revista El Medio

¿Quién defiende a las mujeres “palestinas”? Linda Sarsur, desde luego, no

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Por Basam Tawil

El movimiento terrorista palestino Hamás prohibió a los palestinos que viven bajo su férula en la Franja de Gaza celebrar el Día Internacional de la Mujer. Hamás ignoró la decisión del gobierno de la Autoridad Palestina (AP) en la Margen Occidental de dar el día libre a los funcionarios aduciendo que el Día Internacional de la Mujer es un acontecimiento “occidental y foráneo” incompatible con las tradiciones y enseñanzas islámicas.

El movimiento islámico también lanzó una advertencia a todas las instituciones públicas y privadas de la Franja, incluidos colegios y universidades, para que se abstuvieran de celebrarlo.

La decisión de Hamás generó duras críticas entre numerosos palestinos, especialmente entre las asociaciones de mujeres y pro derechos humanos, así como por parte de la AP. Los críticos dijeron que la prohibición era una señal de la falta de respeto de Hamás por las mujeres y por su contribución a la sociedad palestina.

El Sindicato General de Trabajadores Palestinos hizo público un comunicado en el que condenaba que Hamás se negase a reconocer y honrar el papel de las mujeres palestinas. El comunicado decía que éstas habían hecho enormes sacrificios y contribuido extraordinariamente a la fuerza laboral y al desarrollo de la sociedad palestinas.

La prohibición de Hamás también molestó a muchos hombres palestinos, que se mostraron indignados por la “humillación” a las mujeres palestinas. Fazi Tbail, destacado periodista palestino, declaró: “Celebraré el Día Internacional de la Mujer, os guste (a Hamás) o no. ¡Vosotros sólo representáis el atraso!”.

Pero no todos los palestinos protestaron por la última afrenta de Hamás a las mujeres palestinas. Ahí está Linda Sarsur.

Sarsur, residente en EEUU, partidaria de la sharia y del movimiento antiisraelí BDS, en lugar de condenar a Hamás por suprimir el Día Internacional de la Mujer, optó por vomitar su odio contra Israel y el sionismo.

La prominente feminista palestino-estadounidense declaró en una entrevista que el apoyo al feminismo y al sionismo son incompatibles. Sarsur dijo en The Nation:

Es que no tiene sentido que alguien diga: “¿Hay sitio para quienes defienden el Estado de Israel y no lo critiquen en el movimiento?”. No lo puede haber en el feminismo. O defiendes los derechos de todas las mujeres, incluidas las palestinas, o ninguno. No hay otra.

Sarsur parece en cierto modo olvidarse del sufrimiento de sus iguales bajo la Autoridad Palestina y Hamás. Ella expresa su preocupación por los derechos de las mujeres con una condición: que pueda echar la culpa a Israel.

Uno se pregunta qué opina de que Hamás haya suprimido el Día Internacional de la Mujer. O sobre las severas restricciones impuestas a las mujeres palestinas en la Franja de Gaza, que incluyen el no tener derecho a sentarse en un restaurante o ir a la playa sin la compañía de un pariente masculino. ¿Y cuál es su respuesta a que Hamás prohíba a las mujeres fumar con cachimba en las cafeterías, con el pretexto de que eso va contra la tradición y conduce al divorcio?

Aparte de eso, ¿es consciente la feminista Sarsur de que las mujeres que viven bajo el yugo de Hamás tienen prohibido conducir motos y ciclomotores? ¿Es consciente de que Hamás haprohibido a las mujeres correr en una maratón organizada por Naciones Unidas?

Estas son las bochornosas verdades que la feminista pro Hamás no quiere escuchar. ¿Por qué? Porque el odio de Linda Sarsur hacia Israel y el sionismo prevalece sobre su solidaridad con las mujeres palestinas. Los derechos de las mujeres oprimidas por Hamás son lo último que tiene en la cabeza. Para Sarsur y las de su ralea en el movimiento feminista palestino-estadounidense, lo importante es la deslegitimación y demonización de Israel y los judíos. Desde la comodidad de Estados Unidos y otros países occidentales, Sarsour y sus colegas están demasiado ocupadas incitando contra Israel como para recordar el sufrimiento de las mujeres en la mayoría de los países árabes, empezando por las que viven bajo la AP y Hamás.

Tal vez sería útil para la causa de las mujeres palestinas que Sarsur prefiriera defender la de la diputada palestina y activista contra la corrupción Nayat Abu Baker. A causa de su heroica campaña y sus críticas sin tapujos contra la corrupción de los líderes de la AP, el presidente de la propia Autoridad Palestina (y de Fatah), Mahmud Abás, ha despojado a Abu Baker de su inmunidad parlamentaria y la ha expulsado de la facción gobernante Fatah. Hace poco, la APprohibió a Abu Baker salir de la Margen Occidental. En principio, debía viajar al Líbano para asistir a una ceremonia en la que iba a ser homenajeada como la diputada más respetada del mundo árabe.

Sin embargo, Sarsur no ha dicho ni una palabra para defender a mujeres como Abu Baker.

Ni le interesan tampoco los enormes progresos que han hecho las mujeres árabes en Israel. Mientras la AP persigue a Abu Baker, las mujeres árabes de la Knéset pueden hablar con libertad y sin miedo.

Uno se pregunta, también, qué piensan Sarsur y sus compañeras feministas sobre el trato que se da a los gais que viven en los regímenes de Hamás y la AP. Mientras, una ciudadana árabe de Israel, Talen Abu Hana, ganó el concurso Miss Trans el año pasado. Y lo que es peor: en Irán, los miembros de la comunidad gay están siendo colgados en las calles.

Otra señal del empoderamiento de las mujeres en Israel y de sus éxitos es que el año pasado el Gobierno israelí nombró a Mariam Kabaha consejera nacional para la Igualdad de Oportunidades en el Empleo, en el Ministerio de Economía e Industria. Kabaha, árabe israelí, fue elegida para el puesto de entre 60 candidatos.

Mientras Sarsur defiende la sharia, la tendencia de las israelíes árabes musulmanas a eludir los tribunales de la sharia –y acudir en su lugar a los tribunales civiles del país– va ganando impulso, según Roy Brumer, abogado judío que representa a algunas de estas mujeres. En Israel, los tribunales de la sharia tienen jurisdicción, en la comunidad musulmana, en asuntos de carácter personal como el divorcio, el matrimonio y la conversión. Sin embargo, en los últimos años Brumer ha observado un aumento del número de mujeres que solicitan sus servicios.

Sarsur debería prestar atención: en Israel, las mujeres árabes disfrutan de más derechos y libertad que la mayoría de las mujeres en Irán, Sudán, Kuwait y Arabia Saudí. En Israel, las mujeres pueden presentarse libremente a las elecciones e ir a la playa o a un centro comercial sin que las acompañe un familiar varón. En Israel, las mujeres árabes pueden conducir y ser jueces en los tribunales civiles. En Israel, las mujeres no están obligadas a llevar el hiyab. ¿Ha oído hablar Sarsur de Gada Bsul, jueza en el Tribunal de Haifa de Asuntos Locales? ¿O es que no tiene interés para ella?

La afirmación de Sarsur de que el sionismo y el feminismo son incompatibles no es más que una sucia mentira. En el Estado sionista de Israel, las árabes han llegado a puestos de alto nivel y disfrutan de una considerable libertad en todos los órdenes de la vida. Las feministas como Sarsur quieren hacer retroceder siglos la causa de la mujer. Con feministas como ésta, ¿quién necesita enemigos?

Fuente: Revista El Medio

Haniyeh: capturamos al asesino del cabecilla de Hamás, actuó por orden de Israel

El líder de Hamás, Ismail Haniyeh, afirmó que fue arrestado el responsable de la muerte de Mazan Fukha, un alto cabecilla militar del grupo terrorista islámico, quien apareció muerto junto a su vivienda en el vecindario de Tel al Hawa, en la Franja de Gaza.

Haniyeh realizó el anuncio junto a la viuda de Fukha y al cabecilla de Hamás en Gaza, Yahya Sinwar. Haniyeh aseveró que el sospechoso confesó haber efectuado el ataque.

“El asesino será juzgado de acuerdo con la ley. A pesar del dolor, estamos contentos y orgullosos de nuestro aparato de seguridad”, apuntó Haniyeh.

Sin embargo, no se pronunció el nombre del sospechoso, de quien se dijo que había actuado en nombre de Israel. En la conferencia de prensa, los periodistas no pudieron formular preguntas.

Tras la muerte de Fukah, el grupo terrorista Hamás, que controla Gaza, lanzó una búsqueda desesperada por hallar una pista sobre quien pudo haber apretado el gatillo. El incidente acrecentó aún más las sospechas sobre una colaboración clandestina con Israel.

Fukha arribó en horas de la noche con su vehículo a su vivienda en el barrio de Tel al Hawa, con su mujer y sus hijos.

Cuando los dejó, fue a colocar su automóvil en el estacionamiento subterráneo del edificio. Esa fue la última vez en que se lo vio con vida. Los individuos que le dieron muerte lo estaban esperando. Le efectuaron cuatro disparos a quemarropa en la cabeza y huyeron inmediatamente de la escena.

Palestinos: tenemos derecho a envenenar las mentes de nuestros hijos

por Bassam Tawil

En un irónico giro de los acontecimientos, la agencia de la ONU para los refugiados palestinos (UNRWA) es ahora objeto de intimidaciones y amenazas por parte de numerosos palestinos. Al parecer, la UNRWA tiene previsto introducir algunos cambios en el currículo de sus escuelas de la Margen Occidental y la Franja de Gaza, y a los palestinos no les hace demasiada gracia. Dicen que la UNRWA ha “sucumbido” a las presiones israelíes.

La información sobre los supuestos cambios se basa en filtraciones a los palestinos y no han sido confirmados por la UNRWA. Los palestinos dicen que se han enterado de todo en sus reuniones con altos cargos de la organización.

Según los palestinos, con esos cambios se pretende “erradicar” su “identidad nacional” y su “historia” y tergiversar su “lucha” contra Israel.

Los palestinos sostienen que en los nuevos libros de texto se sustituye el mapa de la “Palestina histórica” (que incluye Israel) con imágenes de una calabaza y un pájaro. Los libros de texto palestinos incluyen a menudo mapas de la “Palestina histórica” sin Israel. Ciudades que están dentro de Israel, como Haifa, Yafo, Tiberíades y Ramle, son descritas como “ciudades palestinas”. Los medios de la Autoridad Palestina (AP) también se refieren a ellas como “ciudades palestinas dentro del territorio de 1948”.

En un libro de cuarto curso –denuncian los palestinos–, la UNRWA ha sustituido el mapa de Palestina por la imagen de un vestido tradicional palestino.

Los nuevos manuales no hacen referencia a las ciudades de Israel; sólo mencionan localidades de la Margen Occidental y Gaza, como Nablus, Yenín, Gaza, Jericó y Ramala.

Como era de esperar, que la UNRWA cambie la premisa palestina de que Jerusalén es “la capital del Estado de Palestina” por la de que Jerusalén es “la Ciudad Santa para las religiones abrahámicas” no ha sentado muy bien a los palestinos. Además, están molestos porque los libros de texto de la UNRWA no mencionan el Valle del Jordán, que corre a lo largo de la frontera entre Israel y Jordania.

De los polémicos manuales también se han retirado fotos de soldados israelíes patrullando en las inmediaciones de escuelas y las referencias a los presos palestinos encarcelados en Israel por terrorismo. Además, obvian las antiguas referencias al Día de los Presos Palestinos, acontecimiento anual que los palestinos celebran en señal de solidaridad con los terroristas encarcelados.

Los palestinos también están protestando por la supresión de términos como ocupación y puestos de control en los nuevos libros de texto.

De ser ciertos, los cambios previstos deberían saludarse como un paso positivo hacia el fin de la incitación antiisraelí en las escuelas palestinas, incluidas los pertenecientes a la UNRWA. No obstante, a la luz de las protestas y amenazas palestinas, no es seguro que la UNRWA logre sacarlos adelante.

Una escuela para niñas de la agencia de Naciones Unidas para los refugiados palestinos. (Imagen: UNRWA).

Un reciente estudio sobre los libros de texto utilizados en las escuelas dirigidas por la UNRWA reveló que deslegitiman y demonizan constantemente a Israel. No se enseña a los niños palestinos a reconocer a Israel. La investigación fue dirigida por el doctor Arnon Gross, que tradujo los libros, y el doctor Roni Shaked, ambos del Instituto de Investigación Harry Truman de la Universidad Hebrea de Jerusalén.

En los libros que se utilizan actualmente en las escuelas palestinas el sionismo se define como un movimiento colonialista financiado por judíos europeos con el fin de agrupar a los judíos de todo el mundo y llevarlos a Palestina. No se menciona la conexión religiosa o histórica de los judíos con la Tierra de Israel o con Jerusalén. En su lugar, enseñan que lugares sagrados judíos como el Muro de los Lamentos, la Tumba de Raquel y la Cueva de los Patriarcas son lugares sagrados musulmanes.

Como era de prever, Hamás y la Autoridad Palestina, a pesar de ser rivales acérrimos, han unido sus fuerzas para impedir los cambios previstos por la UNRWA. Los dos regímenes corruptos sí logran ponerse de acuerdo en la incitación a los niños contra Israel y en la negación de la existencia del Estado judío.

Ahmed Bahr, alto cargo de Hamás en la Franja de Gaza, advirtió de que cualquier cambio en el currículum escolar “afectaría a la historia y los derechos del pueblo palestino, así como a su resistencia” contra Israel. Con “resistencia”, el gerifalte de Hamás se refiere al terrorismo contra Israel, que comprende la comisión de atentados suicidas y el lanzamiento de cohetes contra su territorio.

Según este oficial de Hamás, la UNRWA y la comunidad internacional tienen que entender que “la opción de la resistencia es la única vía y la más corta para restablecer Palestina y liberar nuestra tierra”. En otras palabras: Bahr quiere que se siga enseñando a los niños palestinos que hay que seguir perpetrando ataques terroristas con el fin de destruir Israel y sustituirlo por un imperio islámico. De hecho, Hamás lleva mucho tiempo enseñando justamente eso en sus propias escuelas de la Franja de Gaza. Y está diciendo que la UNRWA debe seguir su ejemplo. Los niños que estudian en las escuelas del organismo de la ONU tienen que seguir aprendiendo que Israel no es más que un invento.

En los últimos días ha habido una serie de protestas contra la UNRWA en Gaza. En ellas se advirtió contra los referidos cambios, que habrían sido concebidos para “distorsionar las mentes de los niños palestinos” y que “no se ajustan a la cultura de la sociedad palestina”.

Hamás se ha negado a permitir que la UNRWA enseñe el Holocausto en sus escuelas. Desde el punto de vista de Hamás, la agencia de la ONU busca “envenenar las mentes de nuestros hijos tomando medidas que sólo sirven” a Israel. “La UNRWA está tratando de justificar los crímenes israelíes contra los palestinos enseñando en sus escuelas el denominado Holocausto en el marco de los derechos humanos”, manifestó Hamás. Esta actitud no es ni mucho menos sorprendente: la negación del Holocausto siempre ha formado parte integral de los relatos palestino y árabe.

Es fácil entender por qué Hamás y otras organizaciones palestinas extremistas se oponen a cambiar los libros de texto que deslegitiman y demonizan a Israel. Más difícil es comprender que la Autoridad Palestina –cuyo presidente, Mahmud Abás, dice que se opone a la incitación antiisraelí– se declare en contra.

El Ministerio de Educación palestino en Ramala advirtió en un comunicado de que tomaría “medidas punitivas” contra cualquiera que tratara de cambiar o modificar el currículum. “Cualquier intento de cambiar el currículum escolar será considerado un ataque a Palestina y la erradicación o disolución de nuestra identidad nacional”.

El lenguaje utilizado por la AP es llamativamente similar al empleado por Hamás para amenazar a una organización que durante décadas ha ayudado a millones de palestinos a sobrevivir. Aquí, los palestinos están –una vez más– mordiendo la mano que les da de comer. Preguntemos a Kuwait y otros países del Golfo, que dieron a los palestinos miles de millones de dólares hasta que éstos apoyaron la invasión del emirato por parte de Sadam Husein.

En su reunión en Washington con el presidente de EEUU, Donald Trump, prevista para mediados de mes, se espera que Abás renueve su compromiso en la lucha contra la incitación antiisraelí, según altos funcionarios de la AP en Ramala. Uno se pregunta cómo prevé Abás explicar las amenazas de la AP contra la UNRWA.

La AP, como Hamás, piensa seguir adoctrinando a sus niños con manuales escolares tóxicos que presentan a los judíos como malvados ocupantes y ladrones de tierras que construyen “muros racistas” y demuelen casas sin motivo alguno. También quieren seguir enseñando a los niños que el conflicto con Israel no es por una solución de dos Estados, sino por la “liberación de Palestina, desde el río [Jordán] al mar [Mediterráneo]”, lo que significa la aniquilación de Israel. El objetivo es que los escolares crean que Israel es todo él un enorme “asentamiento” que no tiene cabida en Oriente Medio.

Abás y su AP, así como Hamás, piensan seguir inculcando a los niños palestinos la idea de que deberían contemplar como referentes a los terroristas que asesinan judíos. Qué esclarecedor sería que todo esto saliera a la luz en el encuentro entre Trump y Abás.

Traducción del texto original: Gatestone Institute
Traducido por Revista El Medio

Israel arrestó a dos sospechosos de cometer 10 ataques con un arma escondida en una habitación infantil

Las Fuerzas de Defensa detuvieron a dos individuos en la localidad de Fahme, en Cisjordania, y se encuentran investigando sus nexos con organizaciones terroristas

Las autoridades israelíes detuvieron en las últimas semanas en Cisjordania a dos individuos a los que se acusa de haber cometido al menos 10 ataques armados.

En el operativo, realizado por las Fuerzas de Defensa de Israel en medio de la noche en la localidad de Fahme, las autoridades hallaron un arma de guerra escondida en una habitación infantil.

 

El fusil estaba oculto en la estructura de una cama que parece pertenecer a una niña, cuyo diseño es de la caricatura Dora, la exploradora. Dos peluches también adornan la habitación, aunque no se confirmó la presencia de la presunta menor en el lugar.

 

Las autoridades se encuentran investigando los nexos de los sospechosos con las organizaciones terroristas de la región.

Las escalada de violencia y atentados se reinició en octubre de 2015, fecha desde la cual han muerto 254 palestinos (más de dos tercios de ellos al perpetrar ataques o presuntos ataques) y 43 israelíes y cuatro personas de otras nacionalidades, víctimas de esas agresiones.

Fuente: Infobae