LA POLÉMICA.

EN CONTRA DEL TERRORISMO ISLÁMICO

Israel acusó al director de una ONG en Gaza de desviar 50 millones de dólares al grupo terrorista islámico Hamas

Sospechan que el dinero recaudado por World Vision sirvió para la construcción de túneles y la manutención de los milicianos del grupo terrorista. La organizac

Mohammed el Halabi es sospechado de haber desviado un 60 por ciento del presupuesto de World Vision para la Franja de Gaza hacia la organización terrorista Hamas (Reuters)
Mohammed el Halabi es sospechado de haber desviado un 60 por ciento del presupuesto de World Vision para la Franja de Gaza hacia la organización terrorista Hamas (Reuters)

El director en la Franja de Gaza de la ONG estadounidense World Vision fue detenido y acusado de haber desviado durante años millones de dólares hacia el grupo Hamas, considerado por Israel, los Estados Unidos y la Unión Europea entre otros como una organización terrorista.

La información se dio a conocer este jueves en una conferencia de prensa celebrada en la ciudad de Ashkelón, por una fuente de seguridad israelí que notificó los delitos de los que está acusado Mohammed el Halabi,arrestado el pasado 15 de junio en el paso fronterizo de Erez, cuando cruzaba a Israel.

Según informó, los Batallones de Azedín al Kasam, el brazo armado de Hamas, alistaron en 2004 a Halabi, un ingeniero palestino de ahora 38 años de edad, para que “se infiltrara en una organización internacional” y llevara a cabo actividades de financiación y seguimiento.

Halabi entró a trabajar en organización caritativa cristiana World Vision en 2005 y en 2010 se convirtió en el jefe de finanzas de la zona y director.

Mohammad el Halabi, antes de presentarse ante la Justicia israelí este 4 de agosto  (Reuters)
Mohammad el Halabi, antes de presentarse ante la Justicia israelí este 4 de agosto  (Reuters)

“Desvió desde 2010 unos 50 millones de dólares (7,2 millones al año de promedio) de la ONG para los objetivos militares de Hamas, entre ellos, la construcción de túneles y la manutención de sus milicianos”, indicó la fuente de seguridad israelí, que agregó: “En ningún momento se encontró pruebas de que la organización [World Vision] estuviera implicada o al corriente”.

El procesamiento de Mohammed el Halabi se produjo este jueves tras meses de seguimiento por los servicios secretos israelíes.

Durante su detención, Halabi reveló los mecanismos para desviar el dinero donado a World Vision, sobre todo de países occidentales, hacia objetivos militares de Hamas y que entregó un 60 por ciento del presupuesto para la Franja de Gaza a la milicia.

“Es un caso muy grave que debe dar la alarma acerca de cómo Hamas aprovecha el sistema de ayuda internacional para sus propios fines terroristas“, señaló la fuente al advertir de que el fenómeno puede estar instaurado en otras ONG.

Mohammed el Halabi fue detenido por las autoridades israelíes, en el paso fronterizo de Erez  (World Vision – Mohammad Awed)
Mohammed el Halabi fue detenido por las autoridades israelíes, en el paso fronterizo de Erez  (World Vision – Mohammad Awed)
Mohammed el Halabi es acusado de haber desviado fondos hacia Hamas (World Vision – Mohammad Awed)
Mohammed el Halabi es acusado de haber desviado fondos hacia Hamas (World Vision – Mohammad Awed)
El importe desviado ascendería a 50 millones de dólares (World Vision – Mohammad Awed)
El importe desviado ascendería a 50 millones de dólares (World Vision – Mohammad Awed)

Con un presupuesto mundial de 2.600 millones de dólares anuales,World Vision trabaja en cerca de cien países y emplea a 46.000 personas. En Israel y los territorios palestinos funciona desde 1975, con particular incidencia en Gaza, donde gran parte de su acción es destinada a niños.

Tratando de disipar cualquier sospecha de que el servicio secreto siga las actividades de organismos internacionales, la fuente de seguridad insistió que el foco de sus investigaciones fue Hamás y que a través del seguimiento de Halabi se llegó a esa conexión.

El presidente de World Vision internacional, Kevin Jenkins viajó a Israel y ha sido informado de las sospechas y el procesamiento.

“Estamos convencidos de que a ningún donante en Canadá, los EEUU, Gran Bretaña o Alemania le gustaría saber que su dinero fue a parar a las actividades militares de una organización terrorista“, dijo a EFE otra fuente de seguridad.

Copia de pantalla del sitio internet de la organización World Vision
Copia de pantalla del sitio internet de la organización World Vision

La respuesta de World Vision

La ONG estadounidense World Vision rechazó este jueves los cargos que Israel imputó a su responsable en la Franja de Gaza.

Los programas de World Vision en la Franja de Gaza están sometidos habitualmente a una auditoría independiente “y a toda una serie de controles internos”, indicó en un comunicado.

“Con base en las informaciones de las que disponemos hasta ahora, no tenemos motivos para creer que estas acusaciones sean ciertas“, añadió.

Al parecer el primer Ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, tiene una mejor relación con el presidente de Egipto que con el presidente de los EE:UU.

622De acuerdo con el presidente egipcio El-Sisi, él habla con Netanyahu casi todos los días por teléfono a medida que trabajan juntos para conseguir expulsar a ISIS fuera del Sinaí y destruir los túneles palestinos entre Gaza y Egipto y Gaza e Israel.

El primer ministro Benjamin Netanyahu y su esposa asistieron a un evento para celebrar el Día Nacional de Egipto en la residencia del embajador egipcio en Israel, Hazem Khairat.

¿Campos de refugiados “palestinos” o bases de terroristas islámicos?

Kefia palestina.

Por Jaled Abu Toameh

El ISIS está en la mente de los líderes de la Autoridad Palestina (AP). Altos funcionarios de la misma han expresado su inquietud por que los grupos yihadistas, incluido el ISIS, hayan logrado infiltrarse en los campos de refugiados palestinos del Líbano.

Las autoridades libanesas también están preocupadas; tanto, que han lanzado una dura advertencia a los palestinos: frenen a los terroristas o nos ocuparemos de la seguridad nosotros mismos.

Según fuentes de las fuerzas de seguridad libanesas, un número creciente de palestinos del Líbano se está uniendo al ISIS y al Frente al Nusra (FaN), una milicia islamista suní vinculada a Al Qaeda que lucha contra las fuerzas gubernamentales sirias. Las fuerzas de seguridad libanesas han tomado una serie de medidas para intentar controlar el problema y evitar que las dos organizaciones terroristas islamistas establezcan bases de poder en los campos de refugiados palestinos del país.

Algunas informaciones hablan de decenas de palestinos del Líbano que se han unido al ISIS y al FaN y que han muerto o resultado heridos en Siria en los últimos meses. La mayoría de los que murieron han sido enterrados en Siria, según las informaciones.

Alarmados por el éxito del ISIS y del FaN en la captación de palestinos, los líderes de la AP enviaron recientemente a Beirut a Azam al Ahmed, asesor del presidente Mahmud Abás, para tratar urgentemente con los funcionarios libaneses las posibles maneras de frenar la escalada. El liderazgo de la AP teme que la intensificación de las actividades de los dos grupos terroristas en los campos de refugiados obligue al Ejército libanés a lanzar una operación militar masiva para librarse de los terroristas, que representan una amenaza directa para la seguridad nacional de su país.

Al Ahmed, responsable de la cartera libanesa en la Autoridad Palestina, mantuvo una serie dereuniones con funcionarios del Gobierno libanés para intentar evitar un enfrentamiento entre el Ejército del país del Cedro y los palestinos que viven en los campo de refugiados del mismo. Tras una reunión con el ministro del Interior libanés, Nihad al Mashnuk, el enviado palestino dijo que las conversaciones se habían centrado en la necesidad de tomar “medidas conjuntas para garantizar una seguridad estable en los campos de refugiados palestinos”. Según Al Ahmed, también se habló de cómo evitar que determinados grupos, especialmente el ISIS y el FaN, utilicen los campos de refugiados palestinos para amenazar los intereses del Líbano.

Fuentes de la seguridad libanesa han informado de contactos directos entre los líderes del ISIS en Siria y algunos dirigentes islamistas en el campo de refugiados de Ain al Hilweh, el más grande del Líbano, con una población de más de 120.000 personas, la mitad de ellas refugiados que huyeron de Siria a partir de 2011. Dichas fuentes dijeron que uno de los comandantes del ISIS en Siria, Abu Jaled al Iraqi, ha multiplicado sus contactos con los palestinos en Ain al Hilweh en las últimas semanas para preparar ataques terroristas contra objetivos libaneses. Los libaneses han mencionado a una serie de palestinos de Ain al Hilweh que actúan claramente como representantes del ISIS en el Líbano: Emad Yasmin, Helal Helal, Abed Fada, Nayef Abdulah y Abú Hamzeh Mubarak.

La semana pasada, fuentes palestinas revelaron que uno de los líderes yihadistas de Ain al Hilweh, Omar Abu Jarub, apodado Abu Muhtaseb al Maqdisi, murió luchando junto al ISIS en Siria. Las fuentes dijeron que era sólo uno de los cientos de palestinos del Líbano que se han unido al ISIS y al FaN.

El Gobierno libanés ha informado a los líderes de la AP en Ramala de que al menos 300 terroristas yihadistas están atrincherados en Ain al Hilweh. “La situación se ha vuelto inaceptable y no podemos seguir cerrando los ojos ante esta amenaza”, advirtieron los libaneses a la AP.

Los terroristas islamistas que han encontrado refugio en Ain al Hilweh han advertido repetidas veces a las autoridades libanesas de que no ataquen militarmente el campo de refugiados.

En un reciente sermón del viernes, el jeque Abu Yusef Aqel condenó el maltrato del Líbano a su población palestina. Señaló que, según la ley libanesa, los palestinos tienen prohibido ejercer 72 profesiones. Aludiendo a las noticias de los medios libaneses sobre las amenazas que provienen de los campos de palestinos, el jeque Aqel dijo:

Si los medios estuviesen del lado de la resistencia, como afirman, se habrían centrado en el sufrimiento de un pueblo que fue desplazado de su patria natal hace más de 70 años. También se habrían centrado en el hecho de que el Líbano prohíbe a este pueblo trabajar en 72 oficios.

Aqel se refiere a la circunstancia de que, hasta hace una década, un total de 72 profesiones estaban restringidas exclusivamente a los libaneses. El Gobierno libanés emitió un memorando el 7 de junio de 2005 por el cual se permitía a los refugiados palestinos trabajar en 50 de esas 72 profesiones. No obstante, los palestinos siguen estando vetados en varios tipos de trabajos, especialmente en los ámbitos de la medicina y el derecho. Los 450.000 palestinos que viven en el Líbano consideran estas restricciones como medidas de apartheid.

Las medidas de apartheid libanesas contra los palestinos son rara vez mencionadas por los medios y las asociaciones internacionales pro derechos humanos de Occidente. A Naciones Unidas no parece preocuparle demasiado esta discriminación, aparentemente porque la está ejerciendo un país árabe contra árabes.

El Líbano nunca se ha sentido cómodo con la presencia de palestinos en su territorio. Precisamente por eso, las autoridades han convertido en guetos los doce campos de refugiados palestinos. Estos guetos están vedados para las fuerzas de seguridad libanesas. En consecuencia, se han convertido en las últimas décadas en bases de innumerables milicias y grupos terroristas. Hasta hace pocos años, la principal facción palestina de Fatah era el grupo dominante que controlaba los campos de refugiados libaneses. Pero ya no. Hoy, ha quedado patente que muchas otras organizaciones, como Hamás, la Yihad Islámica, el ISIS y Al Qaeda, han establecido bases de poder en ellos.

Vale la pena apuntar que la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina (UNRWA, por sus siglas en inglés) es la responsable oficial de los campos de refugiados en el Líbano, incluidos los que ahora están dando cobijo a terroristas islamistas.

Volvamos a la ansiedad de la AP. Sin duda, a los dirigentes de la Autoridad Palestina les preocupa que muchos de sus antiguos fieles en Fatah hayan desertado a los distintos grupos yihadistas. Estos grupos representan ahora una gran amenaza no sólo para la seguridad y la estabilidad del Líbano, también para la AP y su presidente, Mahmud Abás, que se ve impotente frente a esetsunami islamista.

Abás y su AP han perdido claramente el control sobre los millones de palestinos que viven en los países árabes vecinos, entre ellos el Líbano, Siria y Jordania. Esto se suma al hecho de que Abás y la AP no tienen prácticamente control sobre los campos de refugiados palestinos en la Margen Occidental y la Franja de Gaza, donde varios grupos yihadistas y otras milicias y bandas seculares tienen ahora el mando.

Los líderes de la Autoridad Palestina se encuentran ahora con las manos atadas: no pueden recuperar el control sobre los campos de la Margen Occidental, Gaza y los países árabes. Tampoco Abás puede hacer nada para impedir que los habitantes de esos campos se unan al ISIS, Al Qaeda, Hamás o la Yihad Islámica. Lo único que puede hacer por ahora es intentar evitar que se cierna una catástrofe sobre los palestinos en esos campos, especialmente en el Líbano, donde la creciente amenaza islamista está acabando con la paciencia de las autoridades libanesas.

“El Ejército libanés no permitirá que ningún terrorismo encuentre un lugar seguro en Ain al Hilweh o cualquier otra parte del Líbano”, advirtió una fuente de la seguridad libanesa. “No permitiremos que Ain al Hilweh se convierta en caldo de cultivo del terrorismo ni que sea utilizado como plataforma de lanzamiento para aprovecharse de la coyuntura en el Líbano. Nos enfrentaremos a cualquier intento con fuerza y firmeza”.

Ahora, el mayor temor de los palestinos es que Ain Al Hilweh corra la misma suerte que el campo de refugiados de Nahr al Bared, que fue prácticamente destruido por el Ejército libanés en 2007: la presencia de terroristas islamistas pertenecientes a la organización Fatah al Islam desencadenó fuertes enfrentamientos, en los que el Ejército libanés utilizó artillería y helicópteros armados para atacar el campo, habitado por unos 40.000 palestinos. Al menos 158 personas murieron o resultaron heridas en la batalla, que también dejó a muchas familias sin techo.

Ocupado con otros asuntos más apremiantes, Abás no ha sido capaz de viajar al Líbano. ¿Qué asunto tan urgente es el que le ha impedido personarse allí para intentar evitarle a su pueblo una catástrofe? Su gran gira, un intento desesperado de ganar apoyos para una conferencia internacional de paz sobre Oriente Medio que aboque a Israel a la sumisión.

Abás se disponía a viajar a continuación a París, donde el 22 de julio se reunió con el presidente Françoise Hollande para hablar sobre la última iniciativa francesa para resolver el conflicto israelo-palestino. Mejor sería que Hollande se concentrara en sus asuntos domésticos y viera cómo gestionar la última ola de terrorismo islamista que padece su país.

© Versión original (en inglés): Gatestone Institute
© Versión en español: Revista El Medio

Ramadi, Gaza y la hipocresía occidental

Ramadi

Por: 

Durante la guerra entre Hamás e Israel de 2014, los funcionarios de la Administración Obama y sus homólogos europeos acusaron repetidas veces a Israel de un empleo abusivo de la fuerza por la destrucción “masiva” de instalaciones civiles en Gaza. Si a dichos funcionarios les queda una pizca de integridad intelectual, la reciente devastación de Ramadi en el transcurso de una operación conjunta occidental-iraquí para reconquistar la ciudad les deja solo dos opciones: o entregarse a la Corte Penal Internacional como sospechosos de crímenes de guerra o disculparse públicamente con Israel por todas las calumnias de que fue objeto a cuenta de unos daños de mucho menor alcance.

Como informaba el New York Times la semana pasada, la reconquista victoriosa de Ramadi de manos del Estado Islámico dejó la ciudad “en ruinas”. El reportero Ben Hubbard decía de uno de sus barrios: “Un panorama de escombros tan extenso que no se veía con claridad dónde se alzaban antes los edificios”. La ciudad no tiene electricidad ni agua corriente, y “muchas calles han desaparecido, están cubiertas de escombros o bloqueadas por trincheras usadas en la batalla”. Cuando Hubbard preguntó a un funcionario iraquí cuando podrían volver los habitantes a sus casas, éste respondió: “¿Casas? ¿Qué casas? No hay casas”.

De hecho, otro funcionario iraquí le dijo a Associated Press:

Más de la mitad de los edificios de la ciudad han quedado destruidos, entre ellos oficinas del Gobierno, mercados y casas.

Esta devastación es de una magnitud muy superior a la registrada en la Franja. Según las cifras de la ONU, 9.465 casas de Gaza quedaron completamente destrozadas, y otras 9.644 gravemente dañadas, de un total de aproximadamente 319.000 (esta última cifra la he calculado a partir de las estadísticas oficiales palestinas: si se divide la población total de Gaza, 1,82 millones, entre el tamaño medio de los hogares de 5,7 personas, da como resultado 319.000 hogares). Por lo tanto, incluso según la ONU, que tiene la costumbre de exagerar el número de muertes y daños palestinos, solo el 6 por ciento de las casas de Gaza quedaron destruidas o gravemente dañadas. Esto dista mucho de “más de la mitad de la ciudad” en Ramadi.

No obstante, los motivos de la destrucción en ambos lugares no son menos importantes que su dimensión. Uno, como señalaba Hubbard, es la dificultad intrínseca de “expulsar a un grupo que se adhiere al tejido urbano de las comunidades de las que se apodera ocupando casas, cavando túneles y colocando explosivos”. En Ramadi, contaba Hubbard, el Estado Islámico construyótúneles subterráneos en las calles y colocó explosivos en calzadas y edificios. De hecho, “áreas enteras se han considerado zonas de exclusión porque aún hay que rastrearlas en busca de trampas dejadas por los yihadistas”.

Estas son las mismas tácticas que Hamás utilizó en Gaza: túneles, trampas y reservas de armas en y bajo edificios civiles a escala masiva. Por ejemplo, el 30 de julio de 2014 tres soldados israelíes murieron por la “explosión de una bomba trampa en un ambulatorio de la UNRWA en el que se había hecho un túnel de entrada”, informó el Times of Israel. En la misma rueda de prensa donde se anunciaron las muertes, un agente israelí dijo que Hamás había detonado hasta esa fecha más de 1.000 bombas, destruyendo “miles de edificios” en Gaza. Como ejemplo, citó una calle que el Ejército había peinado la noche anterior, en la que había encontrado trampas en 19 edificios de 28.

En Gaza, tanto la Administración Obama como las autoridades europeas culparon a Israel de la subsiguiente destrucción. En Ramadi, en cambio, tanto las autoridades americanas como las iraquíes, con buen juicio, “culparon de la destrucción de la ciudad a los yihadistas, que habían horadado carreteras y edificios”.

El otro factor en la destrucción de Ramadi fueron los ataques aéreos de la coalición liderada por EEUU. Como informó AP, estos ataques “dejaron grandes partes de la ciudad reducidas a escombros”. Es lógico: cuando un objetivo está repleto de trampas, incluso los ataques aéreos calculados provocan daños mayores de lo previsto, porque la fuerza atacante no sabe a qué edificios se han conectado explosivos, y si se alcanza uno de estos edificios se desencadenarán múltiples explosiones secundarias. Sin embargo, los ataques aéreos son inevitables cuando se combate contra militantes atrincherados en un mar de túneles y de edificios con explosivos, porque utilizar únicamente tropas terrestres supondría un coste en vidas humanas inasumible para la fuerza atacante.

En consecuencia, un portavoz del Pentágono culpó correctamente al Estado Islámico (también conocido como ISIS o ISIL) de la destrucción de Ramadi: “El ISIL es completamente responsable de esto, porque nadie habría lanzado ninguna bomba si el ISIL no hubiese ido allí”, le dijo a Hubbard el coronel Steven H. Warren.

En Gaza, sin embargo, tanto la Administración Obama como las autoridades europeas arrojaron la mayor parte de la culpa sobre Israel en vez de sobre Hamás, a pesar de que los motivos de los israelíes para utilizar ataques aéreos fuesen exactamente los mismos, causando a veces más daños por los mismos exactos motivos, y de que nunca los habrían lanzado si Hamás, para empezar, no hubiese atacado a Israel. De hecho, los ataques aéreos israelíes estaban demostrablemente más justificados que los americanos: el Estado Islámico no estaba disparando misiles contra América desde Ramadi, ni cavando túneles ofensivos en territorio americano desde Ramadi. En cambio, Hamás había disparado miles de misiles contra Israel desde Gaza durante la década anterior, y cavado decenas de túneles ofensivos en la frontera, entre ellos el que daba tristemente a un jardín de infancia.

Se da la casualidad de que Ramadi no es, ni mucho menos, el único ejemplo de cómo la Administración Obama y Europa aplican una doble moral respecto a Israel. El lunes, el blog Elder of Ziyon resaltaba otro: según el Herald Scotland, “el Gobierno británico se niega a aceptar las evidencias de las muertes de civiles por los ataques aéreos del Reino Unido que han presentado varios grupos de derechos civiles que están haciendo un seguimiento de los resultados de los bombardeos” en Siria e Irak; en su lugar, se basa exclusivamente “en las evidencias de su propia vigilancia interna”. Pero el mismo Gobierno aceptó acríticamente los informes de las ONG que decían que casi el 70 por ciento de las víctimas mortales palestinas en Gaza eran civiles, aunque Israel hubiese investigado escrupulosamente esos informes y descubriera que, en realidad, alrededor de la mitad de las víctimas fuesen miembros conocidos del brazo militar de Hamás o de otras organizaciones terroristas menores, como la Yihad Islámica.

Ciertamente, no espero que ningún funcionario de la Administración Obama o europeo admita que ha estado criticando injustamente a Israel durante la guerra de Gaza. Pero cualquier persona con sentido de la justicia que compare la devastación de Ramadi con la de Gaza llegaría a la misma conclusión que un grupo de expertos militares occidentales de alto rango en un exhaustivo informe publicado el mes pasado: que durante la guerra de Gaza Israel “se había ajustado a los estándares, a veces superándolos, que establecemos para nuestros propios ejércitos nacionales”.
© Versión original (en inglés): Commentary
© Versión en español: Revista El Medio

La Fuerza Aérea ataca célula terrorista en el norte de la Franja de Gaza

Los palestinos recibieron el impacto tras acercarse a la zona fronteriza

La Fuerza Aérea de Israel atacó una célula terrorista en el norte de la Franja de Gaza, en una operación conjunta con el Shabak. Los miembros de la célula terrorista estaban plantando explosivos en la valla fronteriza, que planeaban explotarla ante el paso de una patrulla de las Fuerzas de Defensa de Israel.

Los palestinos informaron de un muerto, 23 años de edad, Musa Za’atar, y otras tres personas resultaron heridas en el ataque, su condición es actualmente desconocida.

Inicialmente, los agricultores israelíes recibieron instrucciones de no acercarse más de un kilómetro de la valla fronteriza en vista de la posibilidad de represalias por parte de Hamás, pero luego fueron levantadas más tarde.

El mes pasado, las fuerzas de seguridad israelíes detuvieron otro ataque a gran escala contra las tropas de las FDI que operan a lo largo de la frontera de Gaza. Una patrulla de las fuerzas de ingeniería encontró que un área a lo largo de la valla fronteriza estaba minada con explosivos potentes, mientras que examinaron los restos de una bomba que detonaron dos días antes. Los explosivos no se “apagan”, sino que algunos estaban conectados a detonadores a control remoto.

Aurora

Los anillos de ISIS que se producen en la Franja de Gaza.

En mayo, un cargamento de anillos que iba de Turquía a la Ribera Occidental fue confiscado por las autoridades de Israel
En mayo, un cargamento de anillos que iba de Turquía a la Ribera Occidental fue confiscado por las autoridades de Israel

Los anillos que son utilizados por el grupo yihadista Estado Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés) son considerados por Israel “propaganda prohibida”. Según consigna Times of Israel, ahora se están produciendo en la Franja de Gaza.

Las joyas, que llevan una imagen llamada “el Sello de Mahoma”, fueron noticia en mayo pasado, cuando un cargamento de Turquía fue confiscado por las autoridades de Israel cuando iba camino a la Ribera Occidental.

El símbolo que llevan los anillos se hizo famoso en los últimos tiempos por su uso en las banderas de ISIS y por parte de simpatizantes del grupo terrorista, quienes utilizan esa insignia en diferentes publicaciones y estampados, según consigna Times of Israel.

La imagen lleva el lema tradicional “Mahoma es el profeta de Alá” en orden inverso.

“Vi a un hombre en Arabia Saudita que llevaba un anillo con el lema del profeta y me llamó la atención. Tuve que conseguir uno”, relató Jihad Hamami, un joyero de Gaza, en diálogo conDonia al Watan.

Después de un tiempo, Hamami consiguió una sortija y publicó una foto en Facebook. Después de decena de pedidos de interesados en obtener uno, el joyero tomó la decisión de abrir una fábrica para producir el tan ansiado anillo.

Hamani aclaró que su negocio es legítimo, ya que la compañía cuenta con las licencias y autorizaciones necesarias de la Secretaría de Economía de Gaza.

La fábrica recibió varias peticiones de los comerciantes de la Ribera Occidental para importar los anillos. Sin embargo, en la actualidad eso se dificulta por las “condiciones de los alrededores y el bloqueo de Israel”.

En su aniversario, Hamás se reafirma en su compromiso de destruir Israel

Terroristas de Hamás.

Por Steven Emerson

Mientras decenas de miles de palestinos celebraban el 28º aniversario de Hamás, el grupo terrorista reafirmó su compromiso de destruir el Estado judío, según informa el Jerusalem Post.

“Hamás jura permanecer fiel a la liberación de Palestina y mantener sus armas dirigidas sólo contra la ocupación israelí”, reza una declaración de Hamás publicada en la versión en inglés de su página web.

Hamás alaba la reciente oleada de terrorismo palestino que azota Israel, a la que denominaIntifada de Jerusalén, y anima a otros a unirse a la “heroica resistencia contra los soldados y colonos israelíes” para conseguir “el derecho de retorno, un derecho sagrado individual y colectivo que no es negociable”. Según la declaración, el grupo terrorista “jamás comprometerá ni una pulgada ni un grano de su tierra o de sus lugares sagrados”.

Hamás sigue dedicado a minar la soberanía judía de cualquier forma, y no distingue entre Israel y los territorios palestinos: considera que todo Israel es territorio ocupado.

“Hamás nunca reconocerá la ocupación israelí, y confirma que Palestina, desde el río Jordán hasta el Mediterráneo, es un país árabe e islámico”, según consta en la declaración. Este sentimiento de rechazo está en el núcleo ideológico del movimiento islamista palestino, lo que supone un obstáculo para cualquier posible acuerdo de paz entre Israel y los palestinos.

Para reforzar ese mensaje, el líder de Hamás, Jaled Meshal, alabó a los terroristas palestinos implicados en los recientes atentados contra israelíes, e instó a seguir el camino de “la yihad, el sacrificio y la sangre”, como única vía por la que los palestinos podrán alcanzar sus objetivos.

“Los palestinos se han dado cuenta de que las negociaciones [con los israelíes] son inútiles (…) el denominado proceso de paz resulta fútil. No hay paz. Sólo el camino de la yihad, el sacrificio y la sangre [dará fruto]”, afirmó Meshal en un discurso pronunciado el 10 de diciembre en Malasia que ha sido traducido por el Middle East Media Research Institute (Memri), y del que ha informado elTimes of Israel (v. aquí el vídeo de Memri).

El líder de Hamás declaró:

No tenemos a mano armas como kalashnikovs o misiles, pero hay cuchillos y coches con los que arrollar a los enemigos (…) Por Dios, después de los cuchillos que ha usado la gente de la Margen Occidental y de Jerusalén, ¿puede alguien tener excusa para abandonar el camino de la yihad? Nadie puede tener semejante excusa.

Terroristas palestinos han asesinado a 20 israelíes en los últimos tres meses, en ataques prácticamente diarios contra judíos.

La semana pasada Meshal se reunió con políticos y autoridades gubernamentales en Malasia; iba acompañado por una delegación de altos cargos de Hamás. Malasia es uno de los principales elementos de la infraestructura terrorista internacional del grupo islamista, que recluta frecuentemente a palestinos que están estudiando en universidades malayas para que se unan a ellos y cometan atentados contra judíos en Israel.

Dos tercios de los palestinos residentes en la Margen Occidental y en Gaza apoyan la actual oleada terrorista contra los israelíes, según un estudio publicado el pasado lunes por el Centro Palestino para la Investigación Política y Demoscópica (PSR, por sus siglas en inglés). Un porcentaje igual apoyaba un levantamiento aún más violento.

© Versión original (en inglés): The Algemeiner
© Versión en español: Revista El Medio