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Los disturbios en Gaza provocan un aumento importante de los ataques terroristas contra los israelíes

El número de ataques terroristas contra los israelíes ha aumentado considerablemente tras el comienzo de los disturbios de la ‘Marcha del Retorno’ en la frontera de Gaza.

En abril se produjo el mayor número de ataques terroristas contra israelíes tras un aumento del 60 por ciento en comparación con los 136 incidentes registrados en marzo.

De los 223 ataques registrados en abril, 192 involucraron bombas incendiarias, dijo la Agencia de Seguridad de Israel en su informe mensual, publicado esta semana. La mayor parte del aumento se produjo a lo largo de la frontera de Israel con Gaza, donde los ataques aumentaron de cinco en marzo a 118 en abril, según el informe. La cuenta para abril es la segunda más alta registrada desde noviembre del 2015.

Los ataques fueron parte de los disturbios semanales organizados a lo largo de la frontera como parte de la “marcha del retorno” patrocinada por Hamas en la que civiles y terroristas se acercaron a la valla y en algunos casos intentaron dañarla.

Los líderes de la Autoridad Palestina pidieron manifestaciones contra la reubicación programada de la embajada de EE. UU. en Jerusalén, informa Ma’an el jueves.

El presidente Donald Trump dijo en diciembre que estaba moviendo la embajada y reconociendo a Jerusalén como la capital de Israel para “quitarla de la mesa”. La ceremonia oficial está programada para el lunes en el barrio de Arnona en Jerusalén.

Fuente: Arutz Sheva

El auténtico bloqueo de Gaza

Por Jaled Abu Toameh 

Indudablemente, las manifestaciones semanales junto a la frontera entre Gaza e Israel, que ya van por su sexta semana, seguirán captando la atención de la comunidad y los medios internacionales. Mientras, nadie presta atención a lo que está pasando en la otra frontera de la Franja, la frontera con Egipto, cerrada la mayor parte del tiempo en los últimos diez años.

Las manifestaciones junto a la frontera con Israel las están organizando Hamás y otras facciones palestinas en el marco de la Marcha del Retorno, campaña de protesta que se prevé culmine en el Día de la Nakba (“el Día de la Catástrofe”), término empleado por los palestinos para referirse a la creación del Estado de Israel, en 1948.

Los países árabes se opusieron al establecimiento de una patria para el pueblo judío y enviaron sus ejércitos a atacar a Israel, pero perdieron, resultado que quizá debería uno tener en cuenta antes de lanzarse a atacar. Desde entonces, los palestinos y los árabes han estado conmemorando la derrota con protestas contra Israel y expresando su negativa a reconocer su derecho a existir.

Por supuesto, no hay previstas manifestaciones en la raya de Gaza con Egipto para protestar por el cierre continuado del paso fronterizo más conocido de la Franja, el de Rafah.

Los palestinos no se sienten cómodos hablando del bloqueo egipcio. Prefieren hacer la vista gorda ante las severas restricciones para viajar impuestas por El Cairo a los habitantes de Gaza y echar toda la culpa a Israel. Actualmente, los líderes de Hamás no pueden abandonar la Franja sin el permiso de Egipto. Temen sacar los colores a El Cairo, no sea que les prohíba completamente abandonar el territorio.   

Los organizadores de la Marcha del Retorno, entre los que hay varios líderes de Hamás, han insistido en las últimas semanas en que el verdadero objetivo de la misma es “lograr el derecho al retorno” de los refugiados palestinos y de varias generaciones de sus descendientes a sus antiguos hogares y pueblos dentro de Israel. Para los palestinos, el derecho al retorno significa que Israel debería permitir a millones de palestinos trasladarse a su territorio, exigencia que ningún Gobierno israelí podría aceptar jamás, ya que significaría convertir a los judíos en una minoría dentro de su propio país.

Así pues, la Marcha del Retorno es difícilmente reflejo de una “crisis humanitaria” en Gaza. De hecho, es una campaña diseñada para poner la cuestión de los refugiados en el centro del escenario y hacer saber al mundo que los palestinos no se rendirán hasta que consigan lo que llaman su “derecho al retorno”.

La Marcha del Retorno, como dijo el dirigente de Hamás Ismail Haniyeh hace unos días, marca el comienzo de una nueva intifada, o revuelta, palestina contra Israel. Como han dicho claramente Haniyeh y otros organizadores de la campaña, de lo que se trata es de desbaratar el aún no revelado plan del presidente estadounidense, Donald Trump, para la paz en Oriente Medio. Los palestinos afirman que el plan tiene el objetivo primordial de “liquidar” la causa palestina y sus derechos nacionales.

Algunos palestinos han sostenido que la Marcha del Retorno también se propone acabar con el bloqueo impuesto a la Franja desde su toma violenta por parte de Hamás, el verano de 2007.

A pesar del bloqueo, Israel ha mantenido abiertos sus pasos fronterizos, salvo en los momentos en que Hamás y otras organizaciones armadas han perpetrado atentados contra israelíes. Incluso entonces, Israel los cierra sólo unas pocas horas o días. Los pasos fronterizos civiles y comerciales también han estado abiertos a algunos palestinos y ciudadanos extranjeros que entran y salen de la Franja casi a diario.

Todas las miradas están puestas sobre la frontera entre Gaza e Israel, pero ¿qué pasa con la frontera entre Gaza y Egipto?

El paso de Rafah es el único punto abierto entre Gaza y Egipto y el resto del mundo árabe. Ese ahí donde se está produciendo el verdadero sufrimiento de los palestinos. Ha estado cerrado la mayor parte del tiempo en la última década, lo que ha agravado las penalidades de los dos millones de palestinos de la Franja. Los egipcios suelen alegar “motivos de seguridad” como principal causa del cierre. Según fuentes de seguridad egipcias, en los últimos años ha habido cada vez más indicios de cooperación entre Hamás y algunas organizaciones terroristas yihadistas activas en el Sinaí.

En Gaza se podría vivir en condiciones si los egipcios abriesen la terminal de Rafah para que el mundo entrara y ayudara a sus habitantes.

La preocupación de Israel es el contrabando marítimo de armas con destino Gaza. Este es el motivo por el que mantiene un bloqueo naval sobre el enclave. En el pasado, Irán y Hezbolá han introducido armamento en la Franja por esa vía.

Muchos de los problemas de Gaza se podrían resolver si las autoridades egipcias permitieran a los palestinos abandonar la Franja para cursar estudios, recibir tratamiento médico o buscar trabajo.

Nadie está pidiendo a los egipcios que absorban a gazatíes y les concedan la ciudadanía. Ni que les den trabajo y ayuda médica y humanitaria. Ni que pongan en peligro su seguridad abriendo la terminal de Rafah.

De todos modos, la mayoría de los palestinos no quiere quedarse en Egipto. Para ellos, Rafah es sólo un lugar de tránsito hacia otros países.

Es cierto, los egipcios tienen sus propias preocupaciones de seguridad, habida cuenta sobre todo del aumento de la presencia de organizaciones terroristas islamistas en el Sinaí, donde están librando una campaña de atentados contra soldados y civiles. Ahora bien, el bloqueo egipcio a la Franja empezó mucho antes del surgimiento de esas organizaciones terroristas.

Las autoridades egipcias mantienen cerrado el paso fronterizo de Rafah desde 2009, con muy contadas excepciones. Ese año se abrió sólo 35 días. En 2014 fue un poco mejor: 125 días. En 2015 estuvo abierto sólo 32 días, y sólo 41 en 2016. El año pasado, 2017, fue el peor: los egipcios abrieron la terminal sólo 29 días.

El bloqueo egipcio sobre la Franja no obedece principalmente a criterios de seguridad. Simplemente, los egipcios no quieren hacerse cargo de los gazatíes. El Cairo ve a los palestinos como a gente que “causa problemas” y “desagradecida”, y simplemente no quiere ayudarlos. En esto, los egipcios no son diferentes de los demás países árabes.

Y es que los árabes han tenido malas experiencias con los palestinos. A principios de la década de 1970, Jordania expulsó a la OLP mediante una sangrienta ofensiva conocida por los palestinos como Septiembre Negro: miles de palestinos fueron asesinados o heridos cuando el Ejército jordano lanzó una inmensa campaña militar para impedir a la OLP crear en su país un Estado dentro del Estado.

Los libaneses sufrieron una experiencia similar con la OLP mientras ésta tuvo su sede en Beirut, en los años 70 y los primeros 80. También allí la OLP intentó crear un Estado dentro del Estado, y representó una grave amenaza a la soberanía libanesa.

Ningún país árabe quiere sufrir las experiencias jordana y libanesa. Por eso la mayoría quiere imponer duras restricciones de movimiento a los palestinos, incluso someterlos a leyes discriminatorias y de apartheid.

Los países árabes consideran a los palestinos un importante quebradero de cabeza y unosdesagradecidos, especialmente tras el apoyo de la OLP a la invasión de Kuwait por Sadam Husein en 1990. El emirato era uno de los países árabes que solía dar a los palestinos millones de dólares en ayudas económicas. Sin embargo, cuando cayó en manos de Sadam, los palestinos fueron los primeros en salir a las calles a celebrarlo y apoyar al dictador iraquí.

Si los palestinos de Gaza escenificaran sus protestas cerca de la frontera con Egipto para exigir el fin del bloqueo, tendría todo el sentido. Pero tienen sus buenas razones para no hacerlo. Saben muy bien que cualquier intento de asaltar la frontera tendría enfrente al Ejército egipcio.

Una cosa es poner en peligro la vida de un soldado israelí lanzándole piedras o bombas de petróleo y otra totalmente distinta atacar a soldados egipcios. Los egipcios arrasarían toda la Franja y probablemente derrocarían al régimen de Hamás.

El Cairo ha hecho oídos sordos a las repetidas peticiones palestinas para la apertura del paso de Rafah.

Recientemente, las Fuerzas Islámicas y Nacionales (FIN), que engloban a facciones palestinas de la Franja, pidió al presidente egipcio, Abdelfatah al Sisi, que abriera el paso para permitir a los gazatíes recibir tratamiento médico en los hospitales egipcios y árabes. De nuevo, aparentemente por “motivos de seguridad”, su petición fue completamente ignorada. Emad al Aga, miembro de las FIN, dijo que había contactos intensivos con las autoridades egipcias para la apertura de la frontera por “motivos humanitarios”.

Las informaciones sobre los padecimientos de los gazatíes en Rafah copan los medios palestinos, pero son ignoradas casi por completo por los grandes medios occidentales. Los periodistas occidentales son muy conscientes del cierre de la frontera egipcia, pero mientras no tenga nada que ver con Israel, no les interesa lo más mínimo.

Miles de palestinos se dirigen a Rafah siempre que corre el rumor de su apertura. Algunos esperan allí durante días, durmiendo a la intemperie. Algunos tienen que pagar sobornos a Hamás y a los funcionarios egipcios para conseguir el permiso de salida de la Franja. Una página de Facebook llamada El interminable sufrimiento en el paso fronterizo de Rafah muestra decenas de ejemplos de las humillaciones que viven allí los gazatíes.

Como la mayoría de países árabes, a Egipto no le importan nada los palestinos, especialmente los que viven en Gaza. Para los países árabes, los palestinos son problema sólo de Israel. Pero Egipto está mandando a los gazatíes a las puertas de Israel para culparlo de la crisis humanitariaque se vive en la Franja, cuando es el propio Egipto el responsable del bloqueo del enclave.

La hipocresía árabe y egipcia alcanza nuevas cotas mientras sus periodistas hacen reportajes que hacen las veces de caja de resonancia para las fake news sobre la Marcha del Retorno y para las condenas a Israel por el cierre de su frontera con Gaza. ¿Cuándo se condenará en los grandes medios de comunicación el verdadero bloqueo de la Franja, el egipcio?

© Versión original (en inglés): Gatestone Institute
© Versión en español: Revista El Medio
 

Aprueban ley contra el financiamiento al terrorismo islámico “palestino”

La Knéset aprobó en su primera lectura una propuesta de ley para deducir los fondos que la Autoridad Palestina paga a los terroristas y sus familias del dinero que Israel recauda en nombre de la Autoridad Palestina.

La propuesta despejó el primer obstáculo en el proceso legislativo con 55 diputados a favor y 14 en contra.

El proyecto de ley busca otorgarle al Gabinete de Seguridad la autoridad para ordenar el congelamiento de la transferencia de dinero a los terroristas palestinos presos, así como establecer instrucciones claras sobre qué hacer con los fondos deducidos.

El viceministro de Defensa, Eli Ben-Dahan, presentó el proyecto de ley a la Knéset antes de la votación. “Hoy, el Estado de Israel dice basta. Lucharemos contra los terroristas no solo atrapándolos y llevándolos a la justicia, sino incluso después de que hayan sido encarcelados”, dijo.

Según los datos recopilados por el establecimiento de defensa, la Autoridad Palestina paga más de mil millones de shekels al año a los terroristas y sus familias.

“Imagínense cuántos jardines de infantes y escuelas podrían haberse construido con este dinero. En vez de invertir en educación y salud, en lugar de ocuparse de los residentes de Gaza, la AP alienta el terrorismo”, continuó Ben-Dahan.

Según la legislación propuesta, el ministro de Defensa presentará al gabinete cada año un informe sobre la cantidad total de dinero relacionado con el terrorismo que paga la Autoridad Palestina. La suma total detallada en el informe se deducirá del dinero que se transfiere a la Autoridad Palestina.

El dinero deducido, de acuerdo con la propuesta de ley, se incluiría en un fondo especial y se usaría, sujeto a la aprobación del ministro de defensa, para llevar a cabo veredictos de tribunales israelíes contra la Autoridad Palestina o contra terroristas; para pagar una compensación a las víctimas del terror; y llevar a cabo proyectos como parte de la lucha contra el terrorismo y la financiación del terrorismo.

Fuente: Aurora

Existen planes de la Autoridad “Palestina” para protestar contra el movimiento de la embajada de EE.UU. hacia Jerusalem, la capital de Israel.

Los líderes de la AP convocan protestas masivas para protestar por la reubicación de la embajada de EE. UU. en Jerusalén y su plan para enjuiciar a los israelíes en La Haya.

Los líderes de la Autoridad Palestina advirtieron el martes que organizarán protestas masivas y sostendrán un “Día de Rabia” el próximo lunes en protesta por el traslado de la embajada de Estados Unidos desde Tel Aviv al barrio de Arnona en Jerusalén.

Según un informe del portavoz de la AP WAFA , el miembro del comité ejecutivo de la Organización para la Liberación de Palestina, Ahmad Majdalani, enumeró una serie de medidas que la AP planea presentar en protesta por la decisión de la administración Trump de trasladar la embajada de EE. UU. A la capital de Israel.

Entre las medidas consideradas están las ofertas para que la Autoridad Palestina sea reconocida como un estado soberano por más agencias internacionales, “potenciando la resistencia popular”, a menudo un eufemismo para atacar a civiles israelíes y personal de seguridad, y apelando a la Corte Penal Internacional en La Haya para procesar a los líderes israelíes y al personal de seguridad.

Majdalani también dijo que la Autoridad Palestina estaba considerando establecer un municipio árabe independiente para la ciudad de Jerusalén.

Jerusalén, con una población de casi 900,000, es más del 35% árabe. La ciudad se ha unido bajo la soberanía israelí y ha tenido un solo municipio desde que la porción oriental de la ciudad fue liberada en junio de 1967.

Antes de la Segunda Intifada, la Autoridad Palestina mantuvo la Casa de Oriente como un centro de operaciones de facto en la capital de Israel. Israel cerró la Casa de Oriente en el año 2001.

En los últimos años, sin embargo, la Autoridad Palestina ha sopesado planes para aumentar su influencia en la ciudad, incluido el establecimiento de un organismo municipal separado destinado a debilitar la soberanía israelí sobre partes de la ciudad.

La municipalidad árabe separada proporcionaría servicios a los barrios predominantemente árabes de la ciudad, suplantando el municipio existente de Jerusalén.

Aunque la propuesta fue ampliamente rechazada, dada la probable respuesta de Israel a cualquier violación de su soberanía por parte de la Autoridad Palestina, algunos barrios árabes grandes, a menudo constituidos principalmente por estructuras construidas ilegalmente, permanecen fuera de la valla de seguridad de Israel y están fuera del alcance de Jerusalén.

En áreas como Kafr Aqab, donde una gran parte de los residentes entraron ilegalmente en los límites municipales de Jerusalén, la ley israelí rara vez se aplica.

El año pasado, los funcionarios de la ciudad planearon una importante operación de demolición para eliminar seis edificios árabes de construcción ilegal en Kafr Aqab para despejar el camino hacia una nueva carretera que uniría el vecindario con el resto de la ciudad.

Sin embargo, el plan fue congelado más tarde por una orden de la Corte Suprema.

Fuente: Arutz Sheva

Ministro de Defensa: Abbas es un negacionista del Holocausto sin valor, no aceptamos sus disculpas.

El ministro de Defensa, Liberman, rechaza la disculpa del presidente de la AP y dice que es un “negador del Holocausto sin valor”.

El ministro de Defensa, Avigdor Liberman (Yisrael Beytenu), se negó el viernes a aceptar la disculpa del presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas, por su discurso antisemita.

Abbas pronunció su discuso el lunes y se disculpó el viernes por la tarde luego de ser muy criticado por Estados Unidos.

“Abu Mazen [Abbas – ed.] Es un negacionista del Holocausto sin valor, que escribió un doctorado sobre la negación del Holocausto y luego publicó un libro sobre la negación del Holocausto”, dijo Liberman. “Esa es la luz en la que deberíamos verlo”.

“Su disculpa no es aceptada”.

En su discurso, Abbas afirmó que el Holocausto fue el resultado del “comportamiento social” de los judíos, incluidos los préstamos monetarios, y no el resultado del antisemitismo.

El viernes, su disculpa incluyó un reclamo de que no tenía la intención de insultar a nadie, así como una condena del Holocausto, que calificó como “el crimen más atroz en la historia de la humanidad”.

Fuente: Arutz Sheva

Abbas se disculpa por el discurso antisemita

El presidente de la AP, Abbas, dice que “respeta plenamente el judaísmo” y “condena el Holocausto”.

El viernes, el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas, se disculpó con la nación judía por su discurso antisemita.

“Condeno el Holocausto, que fue el crimen más atroz en la historia de la humanidad”, dijo Abbas.

“Si alguien, especialmente alguien de la religión judía, fue insultado por lo que le dije al Consejo Nacional Palestino, les pido disculpas.

“Me gustaría asegurarles a todos que no era mi intención hacerlo, y reiterar mi pleno respeto por la fe judía, así como también por otras confesiones monoteístas”.

El lunes, Abbas afirmó que el Holocausto no fue causado por el antisemitismo  , sino por el “comportamiento social” de los judíos, incluido el préstamo de dinero.

También afirmó que los judíos no tienen conexión con la Tierra de Israel, culpando a Israel de matar a 2.027 niños “palestinos” en los últimos diecisiete años y amenazando con demandar a Israel.

El martes, el embajador de Estados Unidos en Israel, David Friedman, criticó duramente a Abbas y afirmó que Abbas había alcanzado “un nuevo mínimo”.

“[Abbas] ha alcanzado un nuevo mínimo al atribuir la causa de las masacres de judíos a lo largo de los años a su ‘conducta social relacionada con los intereses y los bancos’. Para todos aquellos que piensan que Israel es la razón por la que no tenemos paz, piénselo de nuevo “, tuiteó Friedman.

El primer ministro israelí, Binyamin Netanyahu, respondió el miércoles al discurso de Abbas y dijo: “Abu Mazen [Abbas] nuevamente recitó las más despreciables bromas antisemitas. Aparentemente, el negacionista del Holocausto sigue siendo un negacionista del Holocausto”.

“Hago un llamamiento a la comunidad internacional para que condene el severo antisemitismo de Abu Mazen. Ha llegado el momento de que renuncie”.

Fuente: Arutz Sheva

New York Times: Abbas debe irse

El Consejo Editorial del New York Times arremetió contra el presidente de la AP, Mahmoud Abbas, por sus comentarios antisemitas el lunes durante un discurso en Ramallah en el que dijo que el Holocausto era el resultado del comportamiento judío en el sector financiero y no del antisemitismo, y concluyó que “Es hora de que [Abbas] deje el cargo”.

En un artículo titulado “Sean las viles palabras de Abbas sus últimas como líder palestino”, representando a la opinión de la “junta del periódico”, el editor, ” del Times dijo que Abbas había” arrojado toda la credibilidad como socio confiable y los palestinos y los israelíes tienen nuevamente el valor de intentar nuevas negociaciones “.

Las tendencias antisemitas de Abbas no son nuevas “, dice el artículo, señalando que la disertación de Abbas cuestionó el número de muertos de seis millones de judíos en el Holocausto.

“Las cosas parecían más esperanzadoras en 1993 cuando Abbas se paró en el césped de la Casa Blanca y vio al primer ministro Yitzhak Rabin de Israel y al señor Arafat firmar los Acuerdos de Oslo que supuestamente conducirían a dos estados y a la paz”, afirmó el artículo. “En los años intermedios, hubo altibajos en esa búsqueda, pero la tendencia durante algún tiempo ha sido deprimente a la baja”.

“El sueño de una Palestina independiente se desvaneció aún más y Abbas se vio sometido a una presión creciente”, escribió The Times , afirmando que se han estado construyendo “Presiones, algunas de las suyas propias y muchas otras causadas por Israel, quien tiene el control final sobre Cisjordania”

“El señor. Abbas, que supervisa un sistema de gobierno plagado por la corrupción y la disfunción, ha perdido el apoyo del pueblo palestino.

“Ha debilitado las instituciones gubernamentales que son esenciales para un estado futuro y se ha negado a convocar nuevas elecciones, por lo que ha permanecido en el cargo muchos años más y ha impedido que surjan líderes más jóvenes.

“Tampoco ha logrado unificar a los palestinos en Cisjordania, donde domina su facción Fatah, con aquellos en las circunstancias aún más desesperadas de la Franja de Gaza, donde Hamas tiene influencia.

The Times llegó a la conclusión de que “incluso en este clima sombrío, sin embargo, el discurso vil del Sr. Abbas era un nuevo mínimo”.

“Sin dudas se siente amargado y asediado por todos lados. Pero al sucumbir a esos instintos oscuros y corrosivos, mostró que es hora de dejar el cargo.

“Los palestinos necesitan un líder con energía, integridad y visión, alguien que tenga más posibilidades de lograr la independencia palestina y que permita a ambos pueblos vivir en paz”, escribió The Times .

Fuente: Arutz Sheva