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¿Por qué Melania Trump llevó un velo ante el Papa pero no en Arabia Saudita?

Por: Sarah Pulliam Bailey
Al acompañar a su esposo, Donald Trump, en una audicencia privada con el Papa, la primera dama de los Estados Unidos, Melania Trump, se cubrió con un velo. (AFP PHOTO / POOL / Evan Vucci)
Al acompañar a su esposo, Donald Trump, en una audicencia privada con el Papa, la primera dama de los Estados Unidos, Melania Trump, se cubrió con un velo. (AFP PHOTO / POOL / Evan Vucci)

Durante el encuentro de los Trump con el papa Francisco, el miércoles 24 de mayo, la primera dama de los Estados Unidos, Melania Trump, lució un vestido negro con mangas largas de Dolce & Gabbana y un velo negro, en línea con una tradición de muchas primeras damas antes que ella que vistieron de negro cuando se encontraron con el Papa. Las demás mujeres que asistieron, incluida la hija del presidente Donald Trump, Ivanka Trump, llevaron vestidos y velos similares.

Sin embargo, se creó cierta confusión sobre la razón por la cual la primera dama lució un velo —o una mantilla— en El Vaticano y no se cubrió la cabeza con otro en el país musulmán de Arabia Saudita.

Su vocera escribió en un correo electrónico que la primera dama seguía el protocolo vaticano, según el cual las mujeres que tienen audiencia con el Papa llevan mangas largas, ropa formal negra y un velo que cubra la cabeza. “No hubo pedido ni requisitos para su atuendo en Arabia Saudita”, escribió Stephanie Grisham.

 

Los dignatarios extranjeros suelen respetar las reglas del vestir cuando visitan el Vaticano, aunque ese código se comenzó a flexibilizar bajo el papado de Benedicto XVI, dijo Rocco Palmo, editor de Whispers in the Loggia, un sitio sobre noticias eclesiásticas y políticas. Los hombres suelen llevar un traje negro, una camisa blanca y una corbata negra. Sólo las reinas católicas y la princesa de Mónaco pueden vestir de blanco en presencia del Papa, dijo Palmo. Las mujeres tienden a llevar un velo como una suerte de nostalgia de las católicas que los usaban en las iglesias antes del Concilio Vaticano II en la década de 1960.

El papa Francisco ha flexibilizado la previsión de que los obispos lleven sotanas cuando lo vean, por lo que actualmente llevan cuellos clericales. Y se sabe que Francisco ha dejado de calzar los zapatos rojos de su antecesor. “Es parte de su mensaje de simplicidad”, dijo Palmo.

La reina Isabel II llevó un vestido negro con un velo bajo su corona varias veces cuando visitó El Vaticano en décadas pasadas, pero en una visita de 2014 lució un vestido púrpura y un sombrero. Y si una primera dama se encuentra con el papa fuera del Vaticano, se espera otra cosa. Michelle Obama llevó un vestido azul para recibir al Papa en el aeropuerto de Washington, D.C., en 2015.

“El último lugar donde la Casa Blanca querría causar un desaire es El Vaticano”, dijo Palmo. “Los presidentes que ganan el voto blanco católico ganan la Casa Blanca. Si ella no hubiera usado un velo, la gente estaría haciendo especulaciones”.

En Arabia Saudita se considera que las mujeres musulmanas deben usar una pañoleta, pero a las extranjeras no se les exige que adhieran al mismo código de indumentaria. Algunas mujeres prominentes han usado velos en visitas oficiales a Arabia Saudita, pero no llevarlo no se interpreta necesariamente como un insulto a los líderes del país. Al igual que Melania Trump, las ex primeras damas Hillary Clinton y Laura Bush también visitaron el país sin llevar un velo.

“Creo que la gente especula y malinterpreta”, dijo Jane Hampton Cook, una historiadora de los presidentes y las primeras damas. “El Papa es el líder de una iglesia. El rey de Arabia Saudita es un líder de Estado. Hay una diferencia entre ver a un líder religioso y mostrar respeto ante un rey titular de un Estado”.

Y si bien Melania Trump no llevó un velo, se vistió con ropa holgada, con los brazos y las piernas completamente cubiertos, algo adecuado para los estándares de pudor de Arabia Saudita, dijo Cook. La cita no era con líderes religiosos ni en un templo, y si bien las mujeres en Arabia Saudita se cubren la cabeza en público, en el mundo muchas mujeres musulmanas no lo hacen.

Mientras estuvieron en Israel esta semana, los Trump visitaron el Muro de los Lamentos, el sitio más sagrado de oración para los judíos. Ivanka Trump, quien se convirtió al judaísmo ortodoxo, llevó pequeño sombrero mientras rezaba en el muro, mientras que Melania Trump no llevó nada sobre su cabeza.

El presidente Trump, el primer mandatario estadounidense que visitó el muro durante su mandato, se cubrió con una kipá, lo cual es costumbre para los hombres que visitan ese lugar religioso. También usó una en Yad Vashem, el recordatorio del Holocausto en Israel.

Fuente: Infobae

Nueve desafíos para Israel

Bandera de Israel.

Por Isi Leibler 

Desde la creación del Estado, no se había encontrado el país en una posición tan ventajosa. Aunque un auténtico acuerdo de paz con los palestinos sigue siendo un milagro lejano y la amenaza iraní está siempre presente, Israel ha emergido como superpotencia regional, tanto en lo militar como en lo económico. Y ahora por fin Estados Unidos parece dispuesto a ejercer su fuerza para neutralizar el flagrante sesgo antiisraelí de la comunidad internacional.

Pero aún nos seguimos enfrentando a importantes desafíos:

1. Debemos cultivar nuestra relación con la Administración Trump mostrando paciencia y cooperando con sus esfuerzos por alcanzar un acuerdo de paz con el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abás. Si, como es probable, Abás sigue negándose a hacer concesión significativa alguna, el presidente Donald Trump puede que llegue a un entendimiento con nosotros en los asuntos relacionados con los asentamientos, permitiendo la anexión formal de los grandes bloques y allanando el camino para que se cumpla su promesa electoral de trasladar la embajada estadounidense a Jerusalén.

2. El pueblo israelí debe presionar por un Gobierno de más amplio espectro. No hay razón para que el Yesh Atid de Yair Lapid esté en la oposición, cuando sus políticas son casi idénticas a las del primer ministro, Benjamín Netanyahu. Lapid podría asimismo ser un excelente ministro de Exteriores.

Una coalición más amplia neutralizaría los argumentos de quienes afirman que Netanyahu dirige el Ejecutivo más ultraderechista de la historia de Israel, y mostraría que las políticas gubernamentales cuentan con el respaldo de la gran mayoría de la nación. Con un amplio acuerdo del electorado, el Gobierno estaría en una posición de fuerza, e incluso en ausencia de un Estado palestino sería por fin capaz de determinar nuestras futuras fronteras.

3. Habría que preparar un sucesor para Netanyahu. Existe un consenso, sin duda entre los que le admiran pero también entre los que le aborrecen, de que actualmente es el líder más capacitado para manejarse con éxito ante los complejos retos diplomáticos que enfrenta el Estado judío. A pesar de la agitación doméstica, la Historia le otorgará una respetada fama de líder inteligente que se mantuvo firme bajo enormes presiones externas. Pero es responsabilidad tanto de Netanyahu como nuestra la preparación de un sucesor, y no dejar que sea una rudimentaria votación política lo que determine quién será nuestro futuro líder.

4. Debemos evitar una Kulturkampf sobre la cuestión religiosa, y la estricta interpretación de la Halajá que hacen las actuales instancias rabínicas del Estado. Muchos de estos problemas surgen de la extorsión que imponen los líderes políticos jaredíes, que tienen en sus manos el equilibrio de poder en el Gobierno. Ya se ha producido un cambio apreciable en una sustanciosa parte de los jaredíes, que ahora trabajan y algunos incluso sirven como voluntarios en unidades específicas del Ejército. Las áreas que requieren atención urgente son las relacionadas con conversión y el matrimonio.

5. El Gobierno debería introducir leyes más duras contra quienes participen en actividades sediciosas y promuevan nuestra destrucción. En particular, se debe hacer frente a los partidos árabes. Son antisionistas y buscan generar antagonismo en las relaciones entre el Estado de Israel y el 20% de su población que es árabe.

Al mismo tiempo, muchos ciudadanos árabes están orgullosos de considerarse israelíes leales, y reconocen que disfrutan de muchas más libertades y derechos –y de un mayor nivel de vida– que los ciudadanos de cualquier país árabe. Pero siguen estando en desventaja social y económica frente a los israelíes judíos, y el Gobierno debe hacer todo lo posible por reducir esta brecha.

6. Debemos crear mejores condiciones para los israelíes que viven cerca o por debajo del umbral de la pobreza, y eliminar obstáculos burocráticos para reducir el precio del suelo, lo que permitiría a más israelíes poseer su propia vivienda.

7. La política de Netanyahu de acercarse a otros países, que ya ha generado importantes dividendos, debe consolidarse.

Esto se ha visto enormemente reforzado por el sólido apoyo de Trump a Israel, especialmente en la ONU. La reciente resolución de la Unesco refleja importantes defecciones de varios países europeos y no musulmanes que habían respaldado anteriormente indignantes resoluciones antiisraelíes en la ONU.

Israel ha establecido saludables lazos diplomáticos o fortalecido sus relaciones con grandes potencias como la India, China, Rusia, Japón, el Reino Unido y una serie de países asiáticos, africanos y sudamericanos. Hará falta seguir alentando a muchos de esos países para que expresen abiertamente su amistad con Israel, pero se han logrado avances radicales.

8. Ahora hay una gran oportunidad para colaborar con algunos de los líderes pragmáticos del mundo árabe suní, y con Arabia Saudí y los países del Golfo que están dispuestos a cooperar de forma encubierta y a aliarse con Israel contra los chiíes iraníes que buscan ejercer la hegemonía en toda la región.

Nuestras alianzas con Egipto y Jordania también son de una inmensa importancia.

Sin embargo, no debemos hacernos ilusiones. El antisemitismo está tan profundamente enraizado en la religión y la cultura de esos países que no debemos caer en la tentación de considerarlos aliados convencionales. También existe la preocupación de que el rey de Jordania, Abdulá, quiera apaciguar a los palestinos y refugiados ferozmente antiisraelíes, y el constante temor a que el propio Abdulá o el egipcio Abdel Fatah el Sisi sean asesinados, lo que crearía grandes turbulencias en la región. Deberíamos maximizar todo lo posible nuestra cooperación con estos países árabes, y buscar una amistad de fondo a fin de iniciar un proceso de superación del odio.

9. Aunque las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF) son admiradas en todo el mundo por sus logros, no debemos caer en la complacencia. Es sólo nuestra superior fuerza militar lo que en última instancia refrena a nuestros enemigos. Aunque eso suponga sacrificar otros planes económicos importantes, debemos seguir protegiendo la magnífica potencia de las IDF y nuestras industrias militares.

Los bárbaros que están a nuestras puertas –con Irán, una demencial teocracia islámica chií, a la cabeza– siguen obsesionados con nuestra destrucción. En cualquier momento podrían enfrentarse a nosotros el siervo de Irán, Hezbolá, o su aliado, Hamás. Debemos estar preparados para usar todo nuestro poderío si nos vemos abocados a otro conflicto.

Estos son algunos de los principales desafíos a los que se enfrenta actualmente Israel. Parecen tremendos, pero vistos en el contexto de lo que hemos afrontado en los últimos setenta años, nunca hemos sido tan autosuficientes y poderosos como hoy. Por tanto, estamos en una posición óptima para defendernos, si hiciera falta.

© Versión original (en inglés): The Algemeiner
© Versión en español: Revista El Medio

¿Conseguirá Trump crear un nuevo Oriente Medio?

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Por Eli Cohen 

Trump tiene planes para Oriente Medio y parece que los está llevando a cabo. Para su gira regional, eligió los destinos cuidadosamente con un objetivo claro: afianzar el entendimiento entre los países suníes (Egipto, Jordania y los países del Golfo encabezados por Arabia Saudí) e Israel para combatir al terrorismo islámico, especialmente al ISIS, contener la expansión de la influencia iraní y lograr un acuerdo definitivo y de alcance regional para que, de una vez por todas, israelíes y palestinos firmen una paz estable.

De Riad a Belén, pasando por Jerusalén

La primera parada de la gira, Riad, fue el escenario perfecto para que Trump desplegara su narrativa para el nuevo Oriente Medio que quiere forjar. Trump destacó que la lucha contra el terrorismo yihadista es “una lucha del bien contra el mal”, y dijo ante los saudíes que no iba a dar lecciones (enfoque aislacionista y westfaliano ante las violaciones de derechos humanos y la falta de libertades en la monarquía saudí, es decir, política exterior America First) sino a buscar aliados.

Satisfecho por el recibimiento saudí, Trump se dirigió posteriormente a Israel. En la rueda de prensa conjunta entre Trump y Netanyahu, celebrada en Jerusalén, el premier israelí dijo: “Por primera vez en mi vida veo una verdadera esperanza de cambio”. No sabemos el alcance del famoso “acuerdo definitivo” que propugna el inquilino de la Casa Blanca, ni los detalles del mismo (the devil is in the details); pero Netanyahu se muestra extraordinariamente optimista. Además, para más alegría de Bibi, Trump también ha sido el primer presidente norteamericano en ejercicio en visitar el Muro de las Lamentaciones, ubicado en Jerusalén Este, territorio reclamado por los palestinos como su futura capital.

Por su parte, Mahmud Abás, el presidente palestino, ha entablado, aparentemente, una buena relación con Trump. Sin embargo, en su encuentro en Belén el norteamericano le dio un tirón de orejas al manifestar que la paz no llega a sitios donde el terror es recompensado, en clara referencia a los salarios que la Autoridad Nacional Palestina paga a los terroristas palestinos y a sus familias. En la ciudad de la Natividad, Trump declaró que un acuerdo de paz entre israelíes y palestinos sería el principio de una paz regional más amplia. En su último discurso antes de partir, aseguró a los israelíes que “los palestinos están preparados para alcanzar la paz”.

¿Una estrategia posible?

El plan de la Administración Trump parece simple y lógico: los países suníes aceptan a Israel –Egipto y Jordania ya lo hacen– y son los garantes y patrones de un acuerdo con los palestinos. A cambio, EEUU no se inmiscuye en sus asuntos internos, les procura ayuda militar y económica e intensifica su apoyo a estos países para derrotar al ISIS y contener a Irán.

La estrategia de Trump es una reordenación de las alianzas en Oriente Medio, según Aaron David Miller, uno de los mayores expertos en el conflicto entre israelíes y palestinos, es coherente, pero –apunta el analista– eso no significa que vaya a funcionar.

No es tan fácil que se establezca un entendimiento fluido entre Israel y los países del Golfo, pese a la colaboración y los negocios soterrados de los últimos años, sobre todo en lo referente a contener a un Irán cada vez más crecido, empoderado e influyente. Tampoco es tan fácil que todos los países del Golfo se vuelquen incondicionalmente en la lucha contra el Estado Islámico –muchos lo ven como un contrapeso a Irán–, y sus fuerzas militares no son precisamente efectivas –la campaña en el Yemen contra los rebeldes huzis ha sido un desastre–. Israel puede proporcionar inteligencia y cierta ayuda, pero está lejos de expandir su colaboración a otros niveles más altos e intensos.

Enfrente tienen a un bloque que parece más fuerte, cohesionado y exitoso: el formado por Irán, el Irak chií, Siria y Hezbolá, con el respaldo ruso.

A pesar de ello, si se logra un entendimiento basado en el mutuo reconocimiento y en la cooperación regional, giraría en torno a la independencia política plena de los palestinos. Los países suníes pueden presionar a los palestinos para que acepten las condiciones sugeridas por Trump, pero hasta un determinado límite, más aún cuando Egipto y Jordania, principalmente, desempeñarían el papel de garantes. El acuerdo definitivo iría precedido de uno interino, por el cual Israel restringiría la construcción en los asentamientos, llevaría a cabo ciertas cesiones de territorio a la Autoridad Palestina en Cisjordania y aumentaría los incentivos económicos a los palestinos. Sin embargo, estos avances no significarán nada si el liderazgo palestino no está dispuesto a cumplir con la aburrida tarea de administrar un país; recordemos lo que Bill Clinton dijo el año pasado: ”Me dejé la piel para que los palestinos tuvieran un Estado y aun así lo rechazaron”.

No obstante, además de las cuestiones perennes del conflicto, como Jerusalén Este, los refugiados palestinos o el control del valle del Jordán, todavía quedan muchas incógnitas; la primera de ellas es Gaza y el papel de Hamás, aislado ahora de la Hermandad Musulmana pero fiel cliente de los iraníes.

El cambio viene desde dentro

Sea o no fructífera la estrategia trumpista para Oriente Medio, tiene razón el presidente norteamericano: el cambio debe originarse desde dentro. Así, en su despedida hizo un llamamiento –en el que no ahorró en elogios hacia la gesta del pueblo judío durante los últimos dos mil años y su renacimiento en el Estado de Israel– a cristianos, musulmanes y judíos a crear un mundo mejor y destacó el compromiso que ha obtenido del rey Salman para ello.

No queda más remedio que esperar a ver cómo se desarrollan los acontecimientos. Y eso, en la era Trump, ya es garantía de sorpresas.

Fuente: Revista El Medio

Los saudíes se regocijan por la muerte de las políticas de Barack Hussein Obama.

Israel no es el único país en el Medio Oriente feliz de ver a Barack Obama fuera de la Casa Blanca. La visita del presidente Donald Trump a Arabia Saudita el fin de semana sirvió como una bofetada muy pública en la cara de su predecesor. Y fueron los saudíes, no Trump, los que dieron el golpe.

Israel Hoy   Los periódicos Okaz y Al-Madina de Arabia Saudita observaron que había una gran cantidad de frustración con las políticas derrotistas de Obama con respecto a Irán, y que Arabia Saudita ve a Trump como el anuncio de una nueva era de la fuerza en la cara de tales enemigos.

En los días previos a su viaje, un número de funcionarios regionales, como el Ministro de Asuntos Exteriores de Bahrein, dijeron que Trump entiende el Medio Oriente mucho mejor que Obama y que podrían tener mejores esperanzas.

Al-Sharq al-Awsat , un diario de propiedad saudí que se publica y se vende en Londres, dio un paso más, con la publicación de una caricatura de Donald Trump colocando una corona al lado una lápida que dice “las políticas de Obama.”

 Fuente: Israel Hoy 

El Rey saudí rompe larga tradición islámica de la ley sharía al estrechar las manos de Melania e Ivanka Trump

Cuando Melania Trump puso los pies en suelo saudí, el rey le dio la mano, un gesto que hizo pedazos las tradiciones musulmanas en las que los hombres no saludan con las manos a las mujeres. El rey de 81-años de edad, apareció en el aeropuerto de Riad para recibir a los Trump, y se inclinó hacia adelante mientras le saludaba con su mano derecha.

Inquisitr  El rey no sólo extendió su mano al presidente Trump, sino también a la primera dama. Esta es una nación donde estrechar la mano de una mujer es prácticamente desconocida. Ivanka Trump y su marido también acompañaron a su padre y Melania en este viaje, y la mano del rey se extendió a Ivanka, así como a Melania.

 
“Este musulmán ha quedado contaminado y ya no podrá heredar las 75 ninfas que Mohamed le prometió que heredaría en un paraíso, en el Corán”

El régimen de Irán acusó a Donald Trump de “querer sacarle dinero a Arabia Saudita”

Así se refirió el ministro de Exteriores persa, Mohamed Javad Zarif, luego de las declaraciones del presidente de Estados Unidos contra la República Islámica en su visita a Riad

Mohamed Javad Zarif apuntó contra Donald Trump (AFP)

A días de las elecciones de Irán y en el marco de la gira internacional de Donald Trump por Medio Oriente, el régimen iraní apuntó este domingo contra el presidente de los Estados Unidos.

El ministro iraní de Exteriores, Mohamed Javad Zarif, criticó al jefe de Estado por sus declaraciones contra la República Islámica durante su visita a Riad.

A través de su cuenta de Twitter, el dirigente persa acusó a Trump de “atacar” a su  país y dijo que quiere “sacarle” dinero a Arabia Saudita.

“Irán, que acaba de celebrar verdaderas elecciones, recibe ataques del presidente de los Estados Unidos en ese bastión de la democracia y la moderación”, señaló Zarif, haciendo referencia irónicamente a Arabia Saudita.

Donald Trump durante su discurso en Riad (AFP)

Donald Trump durante su discurso en Riad (AFP)

“¿Se trata de política extranjera o de sacarle 480.000 millones de dólares al rey de la monarquía saudita?”, se preguntó, tras la firma de importante contratos entre Washington y Riad este fin de semana.

Durante su discurso en la capital saudita, frente a representantes de 50 países de Medio Oriente, Trump aseguró que “Irán es responsable de tantas atrocidades”.

“Financia y entrena a terroristas y otros grupos que llevan la muerte a la región”, apuntó.

En ese sentido, consideró que las mayores víctimas de las autoridades en la nación persa son sus propios habitantes. Por ello, pidió a todos los países que trabajen juntos para aislar a Irán, acusando a la República Islámica de alimentar “los incendios de los conflictos sectarios y el terrorismo”.

Fuente: Infobae

Trump: Irán debe desarmar a las milicias y no obtener un arma nuclear nunca.

El Presidente Donald Trump desafió a Irán en una declaración de política importante en Jerusalén y reveló hasta qué punto Arabia y otros gobernantes musulmanes habían cambiado hacia Israel.

“Podemos declarar con una sola voz que a Irán no se le debe permitir poseer un arma nuclear nunca, nunca y debe cesar la formación de terroristas y milicias de inmediato!’ El presidente estadounidense, Donald Trump en un comunicado que emitió en la residencia del presidente israelí el lunes 22 de mayo en Jerusalén, poco después de llegar a Israel.

“Yo lo vengo afirmando, que no somos sólo amigos, sino aliados y estaremos siempre juntos,” él continuó diciendo e instó: “Debemos fortalecer nuestra cooperación, ya que ambos nos enfrentamos a las amenazas comunes de ISIS y otros terroristas que fomentan violencia terrible en todo el mundo. Juntos podemos poner fin a decenas de años de violencia “, dijo. Trump, que viajó a Israel directamente desde Riad, informó sobre el fuerte consenso que encontró en el mundo musulmán en la necesidad de ponerse de pie juntos en contra de Irán.

Citó al rey saudí Salman en este consenso, añadiendo que el monarca y otros gobernantes árabes sienten fuertemente la necesidad de paz entre Israel y los palestinos. Muchos de ellos, dijo, expresaron la voluntad de poner fin al extremismo, después de escuchar su discurso. También encontró una creciente conciencia entre los líderes árabes y musulmanes que se reunieron en Riad el domingo acerca de “su causa común con Israel bajo la amenaza de Irán” y la voluntad de ayudar en los esfuerzos de paz.

Trump dijo que era un honor estar en la patria del pueblo judío. Elogió el compromiso de Israel con la paz y dijo que espera con interés el debate sobre el proceso con el líder palestino Mahmoud Abbas en Belén este martes.
En un comentario que realizó ante la prensa a su llegada a la residencia del presidente, el presidente de Estados Unidos dijo que tenía dos enviados de primer nivel que trabajan en la promoción de un tratado de paz, y nombró a su enviado especial de Oriente Medio, Jason Greenblatt y el nuevo embajador estadounidense en Israel, David Friedman . Bromeó cuando dijo: “Si no hay paz, voy a saber a quién culpar”
El Presidente Reuven Rivlin dijo: No podemos despertar con Irán y Hezbollah en nuestra frontera. Queremos a Irán fuera de Siria, del Líbano y lejos de nuestras fronteras, y hay que seguir adelante con este objetivo, junto con Estados Unidos “.

Donald Trump una vez más refutó las evaluaciones de los medios de comunicación de su viaje a Israel como una demostración de amistad sin contenido real. Muy poco después de su llegada, se puso de pie en la residencia presidencial en Jerusalén y entregó una serie de declaraciones de política importantes y nuevas revelaciones:

1. A Irán no se le permitiría poseer un arma nuclear.

2, Irán debe desmantelar a los terroristas chiítas y milicias.

3. Irán debe eliminar todas esas mismas milicias extranjeras de Siria.

4. Irán debe evacuar a las fuerzas de Hezbolá desde Siria y desarmar a esta organización chií libanés.

5. El rey saudí Salman le había contado de primera mano de su ferviente deseo de una paz entre israelíes y palestinos. Trump escuchó el mismo sentimiento de otros gobernantes árabes y musulmanes.

Nuestras fuentes militares añaden: La cuestión de las milicias pro-iraníes se vincula directamente con la confrontación en el campo de batalla que se ha llevado a cabo en los últimos quince días a lo largo de las fronteras de Siria con Jordania e Irak. Informes de Debkafile han dado a conocer la llegada de las fuerzas de operaciones especiales estadounidenses y otras fuerzas occidentales en un paso clave. Fueron seguidos esta semana por contingentes de élite rusos, que llegaron cerca para apoyar un esquema sirio-iraní-Hezbollah para intentar capturar esta vital e importante frontera. Los estadounidenses están estacionados allí para impedir que Irán forje un puente por tierra desde Teherán a Siria a través de Irak al tomar control de esta frontera estratégica.

Fuente: Debkafile