LA POLÉMICA.

EN CONTRA DEL TERRORISMO ISLÁMICO

Auschwitz, el campo de exterminio que imitó el Infierno en la Tierra

Según el comandante ruso que liberó a los prisioneros, “muchos no soportaron la comida y murieron, porque sus estómagos estaban paralizados”. A 72 años de su fin, todavía nos estremecemos

Un cartel de “¡Alto, pare!” en el campo de exterminio de Auschwitz

Un cartel de “¡Alto, pare!” en el campo de exterminio de Auschwitz

“Después de Auschwitz, escribir poesía es un acto de barbarie”
(Theodor Adorno, filósofo alemán, 1903-1969)

El 27 de enero de 1945, Anatoly Shapiro, el primer oficial del Ejército soviético que entró en el campo de concentración de Auschwitz-Birkenau, dijo: “Había tal hedor que era imposible estar ahí por más de cinco minutos. Mis soldados no podían soportarlo… ¡me rogaban que los dejara ir! ¡Pero teníamos una misión que cumplir!”.

Ya desde sus primeros, incendiarios y delirantes discursos en las cervecerías de Münich, el insignificante cabo austríaco Adolf Hitler, dueño de un oscuro pasado de fracasos –ni siquiera llegó a ser un mediocre pintor–, como todos los tiranos, fabricó un enemigo diabólico y autor de todas las desdichas del pueblo alemán: los judíos.

 

En realidad, esas desdichas nada tenían que ver con el pueblo de Moisés: fueron consecuencia directa del belicismo y la ambición que empujaron a Alemania –y a su derrota con el bloque aliado– a la Primera Guerra Mundial.

 
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Desde entonces, Hitler imaginó una Alemania reinvindicada y triunfante a manos de la que consideraba a la raza aria como superior por sobre todas, y descendiente directa de remotos y dudosos héroes y dioses exaltados por la música de Richard Wagner. Que si bien murió mucho antes (1883), fue un confeso antijudío.

(Aclaración importante. El odio desplegado contra los judíos es llamado, erróneamente, “antisemitismo”. Hay muchos pueblos semíticos de religión no judía. Es decir: lo que la mayoría llama, ampliamente, “antisemitismo”, es lisa, llana y trágicamente “antijudaísmo”).

La alucinante, casi increíble historia de Auschwitz y el centenar de campos de exterminio (“de concentración” es un desvío, un subterfugio canalla) sembrados en media Europa empezó –oficialmente– el 31 de julio de 1941, cuando Reinhard Heydrich, comandante de la Oficina Central de Seguridad del Reich (me asquea escribir esos títulos con mayúscula…), recibió la orden de Herman Göring –un cerdo atiborrado de manjares y alcohol- de “poner en marcha la solución final de la cuestión judía”.

Que quede claro.

Porque todavía hay imbéciles y canallas cegados por el sueño nazi.
La solución final no fue otra cosa que el exterminio total, absoluto y definitivo del milenario pueblo judío.

Más allá del crimen –el mayor contra un pueblo y una religión en tiempos modernos–, causa repugnancia la tradicional eficacia alemana para la organización del Mal.

En sentido contrario, la búsqueda del Bien, habría sido una maquinaria venerable…

Volvamos al 27 de enero de 1945.
Y a las palabras del oficial Shapiro.

“Entramos en la mañana de ese día. Vimos algunas personas vestidas con harapos. No parecían seres humanos: lucían terribles, eran puro hueso… Como comandante, les dije a los sobrevivientes que éramos del Ejército soviético, y que quedaban libres del dominio alemán.
Pero ellos no reaccionaron. No podían mover la cabeza o decir una palabra. Aquellas personas, además de su aspecto esquelético, no tenían zapatos. Sus pies estaban envueltos envueltos en ropa vieja. Era enero, y la nieve rodeaba el lugar… No sé cómo pudieron sobrevivir.”

Shapiro, ucraniano, tenía entonces 32 años y una larga guerra en su mochila.
Liberó a los 500 prisioneros que quedaban vivos.
Murió en el 2005.
Pero pocos meses antes, en una entrevista con el New York Daily News, describió una vez más el horror de aquel día.

“No teníamos la menor idea de la existencia de ese campo. Mi comandante no nos había dicho nada sobre ese asunto. Cuando nos acercamos a las barracas de las mujeres, descubrimos algo espantoso. Muchas yacían sin vida en el suelo, desnudas, porque la ropa se la habían robado los sobrevivientes. Alrededor había mucha sangre y excremento humanos, y el olor era imposible de soportar… En la última barraca había dos chicos que lograron sobrevivir, y cuando nos vieron comenzaron a gritar: ‘¡No somos judíos!, ¡no somos judíos!’.
Creyeron que íbamos a llevarlos a la cámara de gas… Estaban asustados porque pensaron que los íbamos a llevar a la cámara de gas… Pero para algunos, la ayuda fue mortal… Apenas llegamos, montamos algunas cocinas de campaña y preparamos algunas comidas livianas. ¡Pero varios murieron después del primer bocado! porque sus estómagos estaban paralizados… Nos enfurecimos. Mis soldados querían matar a todos los alemanes…
Unos días antes de la liberación de Auschwitz, los nazis que dirigían el campo reunieron a todos los prisioneros que pudieron –¡unos diez mil!–, y los obligaron a marchar, hambrientos y desnudos, hacia otros campos instalados en el oeste. Pero todos murieron…
Nunca olvidaré que, al inspeccionar las instalaciones del campo, descubrí hornos crematorios y máquinas de exterminio…, mientras las cenizas de los cuerpos eran agitadas y llevadas por el viento.”

Shapiro recibió todos los honores militares del Ejército Rojo, y después del final de la Unión Soviética fue declarado “Héroe de Ucrania”, en 2006, por el presidente Víctor Yushchenko.

En 1992 emigró a Nueva York.
Murió allí en el 2005.
Está enterrado en el cementerio judío de Beth Moses, Long Island.

Pero, ¿qué fue realmente Auschwitz, además del Infierno en la Tierra?
O uno de ellos…
Un diabólico complejo de varios edificios instalados en los territorios polacos ocupados por las tropas nazis desde el primer día de 1939, comienzo de la mayor tragedia del siglo XX: el Holocausto. En hebreo, la Shoá.
Eran Auschwitz I (la cabecera), Auschwitz II–Birkenau, Auschwitz III–Monowitz… y 45 campos-satélite más.
Durante los casi seis años de guerra, esos mataderos humanos de Oswiecim, 43 kilómetros al oeste de Cracovia –la patria chica del papa Juan Pablo II–, recibieron más de 1.300.000 almas.
El 90 por ciento, judíos.
Muertos: más de 1.100.000.
En la puerta de entrada de Auschwitz I se leía “Arbeit macht frei” (“El trabajo libera”).
Brutal sarcasmo. Muchos de los judíos muertos –la mayoría– cruzaron esa puerta y leyeron ese lema, convencidos de que iban a trabajar…
Cualquiera que visite alguno de los museos del Holocausto –en Buenos Aires, Montevideo 919, Capital–puede comprobarlo.
Entre los miles de objetos que dan testimonio del horror están los instrumentos de trabajo de quienes suponían que iban allí para ejercer su oficio: navajas y brochas de barberos, herramientas de carpinteros, zapateros, plomeros, y costureros de mujeres…
En 1979, la Unesco declaró a Auschwitz Patrimonio de la Humanidad como lugar-símbolo del Holocausto.

¡Seis millones de judíos masacrados en decenas de campos de exterminio!

Pero las grandes cifras, por demasiado grandes, se diluyen…

Prefiero dos testimonios estremecedores.

 

Auschwitz es en la actualidad un museo del horror nazi

Auschwitz es en la actualidad un museo del horror nazi

El primero es de León Grzmot, polaco, argentino naturalizado, que todavía lleva en su brazo derecho los números 171984 tatuados en azul: la canallesca marca que los nazis imponían a los prisioneros como si fueran ganado…

“Un soldado alemán tenía en su bota a un niño muy pequeño y su madre, desesperada le besó la bota para que lo liberara, pero él la apartó de un golpe y aplastó la cabeza del niño contra el suelo… Allí todo era barro, frío y pestilencia. Nos dejaron a la intemperie. Eramos cientos, tal vez miles, amontonados como fardos. Los soldados cavaron una fosa: nuestro baño. Pero estaba lejos y éramos tantos que para llegar hasta allí nos pisábamos unos a otros, y la mayoría acababa por hacer sus deposiciones donde podía. Los excrementos de unos caían sobre las cabezas y los cuerpos de otros… Era una macabra y repugnante sinfonía de horror… Para entonces, los más viejos, los más débiles y los más chicos eran rematados a palos, tiros y bayonetazos. Por eso los padres, cuando veían entrar a los soldados a la barraca, escondían a sus hijos detrás de las pilas de botas. Pero era inútil. Los soldados perforaban las botas con su bayoneta, como en un trágico juego de ruleta, y sabíamos que un chico acababa de morir porque las botas se teñían de sangre…”

Janka, su mujer, también tatuada, me dijo: “Yo hablo menos que León. Pero todavía tengo la marca del látigo… Mi historia se reduce a un zueco de madera: lo único que teníamos mis compañeras y yo. Mi pie era chico, y lo metí en el zueco, desesperada por el frío… Después, y por mucho tiempo, en ese zueco comimos, bebimos, y –usted disculpe– hasta hicimos nuestras necesidades…”

Lo contó mientras León recordaba, sin duda, el bayonetazo de un soldado nazi que se clavó en el cuerpo de su madre y lo dejó huérfano…

Evocar la barbarie de Auschwitz (y de todos los campos) es rememorar cada paso de “La solución final”, y de su alma mater: Adolf Eichman, que la dibujó con la precisión de un arquitecto, se refugió en la Argentina después del derrumbe del Tercer Reich, y fue raptado por un comando israelí, juzgado, condenado, y murió en la horca.

Necesito un final.
Lo encuentro.
Y es perfecto.

Liberados todos los campos, Simon Wiesenthal –¡que sobrevivió a once!- se encontró a la orilla de un río con un oficial nazi de apellido Merz.

Hablaron, aunque Simon con recelo (“Todavía podía matarme”, recordó). Merz le preguntó:
–Imagine que llegue a América (se refería a los Estados Unidos), y le preguntaran cómo era la vida en los campos de concentración. ¿Qué les diría?
Wiesenthal vaciló. Aunque compartían no sólo la charla, sino unas papas, tuvo miedo de que su respuesta fuera su final. “Por mucho menos mataban”, pensó.
Pero se arriesgó:
–Les diría… la verdad, Herr Merz.
–¿La verdad? Humm… ¿Sabe qué pasaría?
–No tengo idea.
–No le creerían, Wiesenthal. ¡Lo tomarían por loco, y lo encerrarían en un manicomio!
–Pero… ¿por qué, Herr Merz?
–Porque nadie que no haya estado allí podría creer lo que sucedió. ¡Nadie!

Así termina uno de los mayores y más terribles testimonios del libro de memorias de Simon Wiesenthal (1908-2005): “Los asesinos están entre nosotros”.

Perdón por la autorreferencia: tengo en mi biblioteca la primera edición en francés de ese libro, dedicada por él.
Que algo sabía de mis investigaciones sobre nazis fugitivos y protegidos en Chile, Bolivia, Brasil, la Argentina.

En cuanto a los juicios de Nuremberg contra los criminales nazis, los jueces de los países aliados y vencedores fueron demasiado magnánimos.

Ni uno solo debió escapar de la horca.

Pero, contra viento y marea, contra tortura, sangre, exterminio en las cámaras de gas, muerte, y cuanto horror haya sido concebido por hombres que se creían superhombres y apenas eran brutales títeres de un asesino loco que se creyó el Mesías del Tercer Reich por mil años, los juzgaron con la ley en la mano.
Como lo exigen la democracia, la letra y el espíritu de las leyes de los países libres y civilizados.

¡Qué bien nos hubiera venido en estas playas entre 1976 y 1983!

En menos palabras.
La ley no dispara en la sombra.
La ley no mata por la espalda.

Un inmigrante afgano tira brutalmente a una mujer por las escaleras del metro de Berlín

Un impactante video grabado por las cámaras de seguridad del metro de Berlín muestra cómo un joven inmigrante, presumiblemente afgano, agrede brutalmente a una mujer, a la que tira escaleras abajo sin aparente razón, informan medios locales. 

En la grabación se ve al joven, que desciende por un acceso del metro con una botella y un cigarrillo en la mano, acercarse por la espalda a una mujer de 26 años, y propinarle una patada con fuerza. Tras ello, se marcha acompañado de los que parecen sus amigos, quienes ni se inmutan ante la cobarde agresión.

El hecho tuvo lugar el pasado 27 de octubre. Actualmente, la Policía está investigando el caso, tratando de que la mujer pueda reconocer al agresor o a sus acompañantes a partir de la grabación.

Nueve refugiados de origen iraquí violan a una joven alemana en Austria mientras se sacaban fotos

Un presunto caso de violación múltiple fue registrado en la capital de Austria el 1 de enero pasado y la Policía ha tardado un año en preparar un auto para el tribunal y hacer públicos algunos detalles. La víctima es una mujer de 28 años, de origen alemán, cuya identidad no ha sido facilitada por las autoridades.
La joven se había trasladado a Viena para visitar a una amiga y celebrar juntas la Noche Vieja del 2015. La mujer se sintió mal después de tomar varias copas en un bar. Salió a la calle a tomar el aire y fue en ese momento cuando la vieron sus agresores, según informa el diario ‘Kronen Zeitung’.
Un grupo de refugiados, al verla sola y aturdida en la calle, la raptaron y la trasladaron a su vivienda. Allí los nueve hombres implicados, todos de origen iraquí, le dieron una bebida con tranquilizantes para que no pudiera oponer resistencia, según sospecha la Policía. A continuación se fueron turnando para violar a la joven.
Después de horas de abusos, los hombres vistieron a la víctima y la llevaron a una parada de autobuses, donde la abandonaron. Los transeúntes, al verla seminconsciente, avisaron a la Policía.
Los hombres han sido identificados e interrogados por la Policía, pero alegan que la mujer consintió mantener relaciones sexuales con ellos, mientras que la víctima sostiene que en varias ocasiones les dijo: “Por favor, no quiero eso”. Según el auto, algunos teléfonos móviles de los refugiados aún guardan algunos ‘selfies’ tomados junto a la víctima.
La mujer fue hospitalizada después del suceso. Su denuncia todavía no ha llegado a ninguna instancia judicial y la Policía austriaca hizo todo lo posible para evitar que los hechos se hicieran públicos, justificando que lo hacían “por el bien de la mujer”.

Fuente: Alerta Digital

Crisis en Alemania: el brutal asesinato de una joven complica a Angela Merkel y su política de refugiados

La víctima, hija de un alto funcionario de la Unión Europea, fue violada y asesinada, presuntamente por un adolescente de origen afgano. La oposición apuntó contra la canciller

María tenía 19 años y era estudiante de Medicina

María tenía 19 años y era estudiante de Medicina
La canciller Angela Merkel fue reelegida al frente de la Unión Demócrata Cristiana (CDU) este martes, cuando los ánimos seguían crispados en Alemania por el brutal asesinato de una joven aparentemente a manos de un refugiado afgano. 
El Gobierno alemán y el grueso de la clase política alemana llamaron a la calma tras la detención este fin de semana del menor acusado de violar y matar a una estudiante de 19 años en la ciudad de Friburgo, crimen que ha reavivado el debate sobre la política de asilo.
 
El vocero del Ejecutivo, Steffen Seibert, afirmó que, si se comprueban las acusaciones, el detenido, que llegó a Alemania en 2015 y vivía con una familia de acogida, debe ser castigado, pero pidió no olvidar que se trata “de un delito cometido presuntamente por un refugiado afgano”, no por todos los afganos o por todos los refugiados.
La muerte de Maria, estudiante de Medicina de 19 años, tuvo lugar a mediados de octubre cuando regresaba a su casa en bicicleta de una fiesta universitaria. Fue violada y su cadáver fue hallado en el río Dreisam, donde murió ahogada, según la policía. El crimen tuvo un fuerte impacto en los medios porque la víctima era hija de un alto cargo de la Unión Europea y en su tiempo libre trabajaba como voluntaria ayudando a los refugiados.

El supuesto asesino es un adolescente de origen afgano

El supuesto asesino es un adolescente de origen afgano
El afgano detenido, de 17 años y sin antecedentes penales, fue arrestado el sábado y, según los responsables de la investigación, todavía no ha prestado declaración.
Clave en su arresto fue el hallazgo en el lugar del crimen de un pelo de 18,5 centímetros, moreno pero teñido rubio, y de hombre, según la prueba de ADN, que coincide con el característico peinado del sospechoso.

El caso de Maria ha reabierto el debate sobre la acogida de refugiados en Alemania, que ha recibido a cerca de 1,3 millones de solicitantes de asilo desde principios de 2015.

“El presunto autor del crimen debe ser llevado ante la Justicia y ante la ley, al margen de su nacionalidad y de cuántos años lleva viviendo en Alemania”, subrayó Thomas Strobl, ministro de Interior del estado federado de Baden-Württemberg, en el que se encuentra Friburgo.

En una entrevista con la edición digital del semanario Der Spiegel, el alcalde de la ciudad, el “verde” Dieter Salomon, insistió en que “el crimen no es peor porque lo haya cometido un refugiado”.
 

(Reuters)

(Reuters)
“Si hubiera sido un alemán, no estaría menos horrorizado”, aseguró Salomon, quien denunció que el asesinato esté siendo utilizado por círculos de la derecha para incitar al odio contra los refugiados.
En declaraciones al diario Bild, el vicecanciller y líder socialdemócrata Sigmar Gabriel, insistió en que este tipo de crímenes abominables “ya existían antes de que llegara el primer refugiado desde Afganistán o desde Siria” y rechazó todo tipo de comentarios o actitudes xenófobas.

Sin embargo, para el copresidente de la formación de la derecha radical Alternativa para Alemania (AfD), Jörg Meuthen, el caso pone en evidencia a quienes tacharon de populistas sus advertencias sobre el riesgo que suponía la entrada “incontrolada de cientos de miles de jóvenes varones procedentes de culturas islamistas y patriarcales”.

La policía descarta por el momento que haya una conexión con otro asesinato cometido en Endingen, cerca de Friburgo, donde una joven de 27 años desapareció el 6 de noviembre mientras corría y su cadáver fue encontrado cuatro días después.

Merkel y los refugiados en el congreso de Democracia Cristiana

El tema central del congreso de la Democracia Cristina que ratificó el liderazgo de Angela Merkel fue la acogida de refugiados, ya que Alemania recibió a 1,3 millones de solicitantes de asilo desde principios de 2015. En ese sentido, Merkel buscó el acercamiento hacia el ala más derechista de la CDU y hacia la CSU.

La mandataria admitió que no todos los refugiados llegados a Alemania podrán permanecer en el país, pero garantizó que cada una de las solicitudes de asilo se evaluarán individualmente.

Además, se comprometió a trabajar para la integración de aquellos que tienen perspectivas de quedarse y acelerar las expulsiones de quienes no estén en esa situación.
La mandataria fue ovacionada al pronunciarse por vetar el burka u otros velos islámicos integrales “en los espacios públicos donde es posible su prohibición”, y resaltó que en una sociedad abierta corresponde ir “con el rostro descubierto”.

Acuciada por los acontecimientos, Angela Merkel abre la campaña prometiendo que aumentará las expulsiones de refugiados

Izquierda: algunos de los cientos de miles de migrantes que llegaron a Múnich en 2015. Derecha: la cadena pública alemana ARD rechazó haber emitido "propaganda antiislámica" después de que difundiera un fotomontaje de la canciller Angela Merkel con atavío islámico.

Con la opinión pública alemana enervada por los continuos casos de violencia protagonizados por inmigrantes acogidos por su gobierno, Angela Merkel encara el complicado año electoral anunciando que aumentará las expulsiones de refugiados sin derecho a obtener el estatus de asilo.

Así figura en el documento que la directiva de la Unión Cristianodemócrata cerró anoche a toda prisa, debido a cambios de última hora exigidos por el ala más a la derecha de la CDU. «Si alguien, incluso un enfermo, consigue superar el difícil viaje por el Mediterráneo y los Balcanes pero no tiene perspectivas de ser admitido aquí legalmente como refugiado, debe ser posible repatriarlo en avión pocas horas después», explicó el vicepresidente del partido, Thomas Strobl, ministro del Interior del estado de Baden-Württemberg y deseoso de acercar el partido a los hermanos socialcristianos de Baviera (CSU), que harán campaña junto a Merkel tapándose la nariz debido a la negativa de la canciller alemana de incluir en su programa un cifra tope anual de extranjeros que puedan entrar en Alemania y que ellos fijarían en 200.000.

Con estos dos puntos como reclamo y pretendiendo haber cuadrado el círculo, Merkel se presentó hoy ante el congreso de la CDU en Essen del que ha salido proclamada como candidata electoral, pero en el que tendrá que enfrentar críticas a su política de inmigración de los últimos dos años. «Alemania seguirá brindando acogida y protección, pero solo a aquellos que realmente sufren persecución», ha terciado el secretario general de la CDU, Peter Kauder, sin dar respuesta al tema más controvertido que debe resolver este congreso: cómo repatriar físicamente a todos los refugiados sin derecho a asilo e inmigrantes ilegales que hayan entrado en el país.

No será tan sencillo como cuadrar un programa electoral de compromiso, ya que la actualidad enfrenta a Merkel a diario con la realidad social que deja tras de sí la crisis de los refugiados. El último escándalo ha surgido este pasado fin de semana, cuando los informativos de la primera cadena de la televisión pública alemana ARD evitaron informar sobre un suceso que conmocionaba a la opinión pública a través de las redes sociales. La policía de Friburgo ha probado gracias a pruebas de ADN que fue un refugiado afgano de 17 años quien violó y asesinó brutalmente a una joven estudiante de medicina de 19 años, Maria Landenburger.

No se trata ni mucho menos del primer suceso de este tipo y está a punto de cumplirse el aniversario de la horrible Nochevieja de Colonia, en la que más de mil mujeres fueron sexualmente agredidas en una serie de ataques en grupo por parte de refugiados que han quedado en su mayoría impunes debido a la imposibilidad de establecer las identidades de los atacantes. Esta es la realidad que va a acompañar como una lluvia constante la campaña y que beneficia el ascenso del partido de la derecha alternativa Alternativa para Alemania (AfD), el peor enemigo de Merkel.

La celebración de este congreso supone para Merkel cerrar un círculo personal. Fue también en un congreso de la CDU en Essen, en 2000, cuando fue elegida por primera vez presidenta del partido, dos años después de que Helmut Kohl perdiese las elecciones contra el socialdemócrata Gerhard Schröder y en un momento muy difícil por el peso del escándalo de la financiación ilegal. Merkel, incombustible, está segura de poder relanzar su programa y acude al congreso apremiando al trabajo: «¡vamos! ¡tenemos mucho por hacer!».

Fuente: Alerta Digital

La Justicia alemana permite las patrullas pro-sharia en las calles porque los uniformes no son “sugestivamente militantes”

George Chaya.- Un tribunal alemán ha desestimado por segunda vez un caso contra un grupo de extremistas salafistas pro-sharia, alegando que no han infringido la ley.

Según los jueces, la patrulla islámica no era ilegal porque los uniformes no eran “sugestivamente militantes” y no tenían un “efecto intimidatorio”, publicó el diario Die Welt. “Es sorprendente que un tribunal occidental considere que las patrullas de la sharia son legales”, subrayó el periódico.

El fallo argumentó en base a la vestimenta de los miembros de las patrullas y sienta peligrosos precedentes sobre la seguridad y las libertades constitucionales alemanas. “Los supremacistas islámicos están usando nuestra democracia contra nuestros propios ciudadanos. Sus avances están sucediendo bajo nuestras narices. Ningún estado occidental es ahora inmune a ser víctima de las incursiones de la sharia y ahora sus patrullas están siendo ayudadas por ideólogos izquierdistas”; indicó la fiscalía interviniente.

La pregunta es la siguiente, amplió la fiscalía: “¿Por qué Alemania se inclina ante el Islam sin oposición alguna?”. Hasta hace una década, nadie hubiera creído que las “patrullas de la sharia” pudieran existir en suelo occidental. Como ciudadanos acostumbrados a la libertad, en Europa y América del Norte somos muy laxos y propensos a brindar demasiada libertad a nuestros líderes dándoles la confianza que claramente no merecen.


Los medios de prensa alemanes sostienen que muchos diputados conservadores no fueron informados que hubo un voto en el Parlamento sobre estas patrullas. Hasta el momento eso es un rumor, pero los ciudadanos se hacen preguntas cuando hechos como este salen a la luz, y la mayor destinataria de los cuestionamientos es la señora Merkel, publicó la revista Der Spiegel.

Segun la fiscalía, “los ciudadanos tienen el derecho a saber lo que está sucediendo a puertas cerradas en las reuniones de sus legisladores que permiten a los supremacistas islámicos avanzar en sus ideas para subyugar a Occidente”.

“Con su fallo, la corte alemana considera que la Patrulla para hacer observar la sharia islámica en suelo alemán es legal al desestimar por segunda vez el caso contra un grupo de extremistas salafistas, alegando que no han infringido la ley”.

Los vigilantes islamistas son liderados por el converso Sven Lau, que actualmente está sometido a otro proceso penal por apoyar a ISIS como reclutador del grupo terrorista que combate en Siria. Lau y seis cómplices salieron a las calles de la ciudad alemana de Wuppertal en 2014 para impedir a las personas beber alcohol, escuchar música y asistir a discotecas. Sin embargo, no fueron sancionados penalmente por la justicia alemana por lo que los fiscales están luchando para reconstruir el caso que se centra en la afirmación de que los islamistas esquivaron la prohibición que sanciona el uso de uniformes y simbología política al ponerse chalecos anaranjados con las palabras “policía de la sharia”.


La ley fue creada originalmente para criminalizar las patrullas organizadas por neo-Nazis. No obstante, según la jurisprudencia sentada a partir de el segundo rechazo del alto tribunal alemán, “la patrulla islámica” no es ilegal porque sus uniformes no son “sugestivamente militantes” y no tenían un “efecto social intimidatorio” como si lo tienen los camisas pardas neo-Nazis, amplio sobre el tema Die Welt.

Un tribunal rechazó el mismo caso el año pasado y ahora fue rechazado en apelación por un tribunal superior, que informo a los fiscales que la prohibición de uniformes no podría aplicarse al caso particular. Aunque el veredicto del pasado martes todavía no es definitivo y aún podría ser apelado.

Según testigos, en Alemania circulan desde hace tiempo patrullas organizadas de la sharia. Esos testigos afirmaron que una unidad de la sharia islámica se formó en la ciudad de Hamburgo en agosto de este año atacando a las personas que bebían alcohol, a las parejas que paseaban de la mano, a mujeres que consideraban vestidas de manera inapropiada y que acosaban a hombres que percibían como homosexuales. La justicia alemana no ha tomado aun declaración a esos testigos.

Fuente: Alerta Digital

Alemania: Hija adolescente de alto funcionario de la UE es violada y asesinada por un invasor musulmán afgano.

Un extranjero salvaje musulmán ilegal de Afganistán ha admitido la violación y asesinato de una estudiante de medicina, María Ladenburger, 19, (abajo) que también trabajaba como voluntaria en un centro invasor musulmán.

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Reino Unido expreso   (h / t Max G) María Ladenburger, la hija de un alto funcionario de la UE, el Dr. Clemens Ladenburger (abajo), un abogado que asiste al director jurídico de la Comisión Europea, se ahogó en un río mientras se dirigía a sus casa después de asistir a una fiesta en la ciudad de Friburgo, cerca de la frontera de Alemania con Suiza.

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Ella fue violada y luego se ahogó antes de que su cuerpo fuera encontrado en el río Dreisam. El impactante incidente ocurrió el 16 de octubre, pero los detalles sólo han salido a la luz pública después de un arresto el viernes.

El sospechoso, un inmigrante musulmán de Afganistán, fue capturado después de que la policía encontró ADN en una bufanda cerca del camino. Según los informes, el pañuelo perteneció a María. También encontraron un mechón de pelo en un arbusto de moras cerca.

A continuación, los oficiales revisaron el circuito cerrado de televisión para encontrar personas con un peinado similar, lo que les llevó al sospechoso. Tras su detención el sospechoso, de 17 años, se declaró culpable de ataque y será sentenciado el próximo año.

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El salvaje musulmán no identificado llegó a Alemania el año pasado como un menor de edad no acompañado y vivía con una familia local en la ciudad.

El horror de matar montones de alemanes, ejerce más presión sobre la canciller Angela Merkel, que abrió las fronteras del país a más de un millón de migrantes desde 2015. A principios de esta semana su tranquilidad le fue arruinada por parte de un padre de cuatro hijos, quien dijo que ya no se sentía seguro debido a la invasión migrante musulmán .

Pero Dieter Salomon, el alcalde de Friburgo advirtió a la gente de verlo como un incidente aislado”.

Sin embargo, la policía también están investigando si el asesinato de María está vinculado a otra matanza sólo un mes más tarde. Carolin Gruber  fue agredida sexualmente y asesinada en un ataque en el mismo lugar. La mujer de 27 años de edad, fue encontrada en un bosque, en otra parte de la ciudad el 10 de Noviembre.

Caroline (izquierda) también puede haber sido muerto por el asesino de María

Carolin (izquierda) también puede haber sido muerta por el asesino de María

La detención del refugiado afgano viene después del aumento de la ira contra la percepción de “la política de refugiados de puertas abiertas” de Angela Merkel.

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