LA VIOLENCIA SEXUAL DURANTE EL HOLOCAUSTO

Las historias no contadas sobre violencia sexual durante el Holocausto

El tema de la violencia sexual durante el Holocausto está lleno de controversias. Aquí, mujeres liberadas de una fábrica en julio de 1945 (Cortesía: Museo del Holocausto EU).
El tema de la violencia sexual durante el Holocausto está lleno de controversias. Aquí, mujeres liberadas de una fábrica en julio de 1945 (Cortesía: Museo del Holocausto EU).
  • Historias de violación sexual en El Congo, Bosnia y Sudán se convirtieron en parte de los relatos de esos conflictos
  • La violencia sexual durante el Holocausto, sin embargo, no ha sido ampliamente discutida
  • No era parte de la política nazi, dicen
  • Algunas historias -no importa lo extraño que parezcan- necesitan ser escuchadas, aseguran estudiosos del Holocausto
  • Pero el tema suscita preocupación entre otros que prefieren dejarlo en el olvido para no afectar a las sobrevivientes

Una carta de 1919 revela los planes de Hitler

Videos de violaciones en Libia

El Museo de Memoria y Tolerancia

Violaciones a mujeres en Haití tras terremoto

Polémica por fotomontaje en Georgia,EU

Nota del editor: Esta es la segunda de dos historias enfocadas a la violación sexual como herramienta de guerra. La primera historia trata del papel de los entrevistadores de víctimas de violación. Ambas historias contienen imágenes fuertes por lo que se recomienda discreción.

(CNN) — Los soldados vinieron por ella durante la noche. Llevaron a la niña a una barraca y la obligaron a ver que violaban a una mujer.

Entonces los hombres borrachos soltaron a un perro para que destrozara los  pechos de la mujer violada. La sangre estaba por todas partes. La mujer se desmayó.

Derramaron alcohol sobre ella. Reían y dijeron que la matarían.

Más tarde su hermana la limpió pero no hablaron de lo que había sucedido. Nadie hablaba de esas cosas. No tenían que hacerlo o tal vez no podían.

¿El Congo? ¿La ex Yugoslavia? ¿Libia? Estas acusaciones podrían haber surgido de conflictos en cualquiera de estos lugares.

Historias como ésta tienen el poder de provocar un shock incluso entre aquellos que piensan que saben la historia del Holocausto. La razón: no se han discutido ampliamente.

¿Eso se debe a que las víctimas no comparten estas historias? ¿Los entrevistadores no hicieron las preguntas correctas? ¿O es que las influencias, tanto dentro de la academia como de la comunidad judía, han servido para barrer estas cuentas bajo la alfombra histórica?

Un creciente movimiento quiere desprender esa alfombra. Los estudiosos están revisando los testimonios y documentos viejos y buscando otros nuevos. Los autores han publicado obras que inspiran a la conversación. Los psicólogos quieren ayudar a los sobrevivientes a curarse de sus secretos. Activistas, como la escritora feminista y organizadora Gloria Steinem, esperan que estas víctimas de un lejano pasado puedan ayudar a forjar un mejor futuro.

Pero el tema de la violencia sexual durante el Holocausto está lleno de controversias. Algunos observadores creen que es un tema no lo suficientemente generalizado o probado para garantizar la atención general. Otros temen que es impulsado por una visión microscópica que desvía el foco de lo que hay que tener en cuenta. Otros piensan que impulsar el tema puede dañar a los sobrevivientes, quienes ya han sufrido bastante.

En lo que todo el mundo puede estar de acuerdo es: cuando se trata de aprender de aquellos que sobrevivieron el Holocausto, el tiempo se acaba.

Discusión e interrupción

Un punto de atención sobre este oscuro tema se iluminó  a finales de 2010 con la publicación de un libro con un título sencillo pero revelador:La violencia sexual contra las mujeres judías durante el Holocausto.

La antología interdisciplinaria aborda de todo desde la violación, la prostitución forzada y la esterilización hasta los traumas psicológicos, problemas de identidad de género y las representaciones de la violencia en las artes. Coeditado por Sonja Hedgepeth y Rochelle Saidel, se cree que es el primer libro en inglés que se centra exclusivamente en este tema.

Hedgepeth es profesora de lenguas extranjeras y literatura en la Universidad Estatal de Middle Tennessee. Saidel es una politóloga, autora, fundadora y directora ejecutiva del Instituto Recuerde a la Mujeren Nueva York.

Estas dos mujeres esperan que su libro provoque un debate serio e investigaciones. Sin embargo, ha sido consecuencia, al menos en parte, de mantener en silencio.

Mientras dirigían un taller para maestros hace cinco años en Yad Vashem, el monumento oficial del Holocausto de Israel, la pareja planteó el tema de la violencia sexual contra las mujeres judías. Cuando Saidel,  autora del libro Las mujeres judías de campo de concentración de Ravensbrück, mencionó la violación en el campamento, un importante estudioso del Holocausto la interrumpió.

“Usted no puede decir eso. … ¿Dónde está la prueba?”, recuerda Saidel que el hombre dijo. “Él seguía repitiendo esto cada vez que me topaba con él”. Saidel declinó mencionar su nombre.

Ella y Hedgepeth se habían estado reuniendo con académicos más jóvenes en todo el mundo para discutir este problema, en los Estados Unidos, Israel, Austria y Alemania. Ellas sabían que los testimonios de violación quedaron registrados. Ellas sabían que si algunos eruditos se opusieron a su trabajo, era porque probablemente había razones por las cuales ellas debían continuar.

Cuando se trata del Holocausto, lo que es aceptable para el estudio es que se ha “institucionalizado”, dice Hedgepeth. “Algunos temas son sancionados y otros no.”

Ajustarse a una narrativa

Estrellas amarillas. Guetos. Vagones para ganado.

Campos de concentración. Cámaras de gas. Crematorios.

Estas son las imágenes que tradicionalmente vienen a la mente cuando pensamos en el Holocausto.

De los estimados 15 millones de civiles asesinados por el régimen nazi durante la Segunda Guerra Mundial, sólo los judíos fueron objeto de exterminio sistemático. Esto no significa que otros grupos como los Testigos de Jehová, los sintis y romas (gitanos) y los homosexuales,  no fueron también víctimas, pero la “Solución Final” fue ideada para aniquilar a judíos.

Al final de la guerra, seis millones de ellos habían desaparecido, alrededor de dos tercios de los judíos europeos y un tercio de la población judía del mundo. Esto es lo que se conoció popularmente como el Holocausto o, en hebreo, la Shoah.

En los años posteriores, impulsados por el tantas veces escuchado mantra “Nunca Más”, los historiadores han dedicado sus vidas al estudio del Holocausto. Museos y monumentos surgieron en todo el mundo. Documentales y películas sobre la Shoah han ganado los elogios. Las memorias y los diarios más vendidos se convirtieron en lecturas asignadas en las escuelas.

Con todo lo que se ha aprendido y discutido, el grado en el cual la violencia sexual se inscribe en la historia del Holocausto sigue siendo un punto de debate.

“No tengo ninguna duda de que algunas mujeres fueron violadas”, dice Lawrence L. Langer, un eminente estudioso del Holocausto. Pero mientras que la violación es, sin duda, importante para las víctimas, “la importancia histórica es muy pequeña en el contexto de la experiencia del Holocausto”, dice Langer. “Para que la violación fuera un parte importante de la narrativa, los números tendría que ser de miles o decenas de miles. Nunca sabremos con qué frecuencia pasó”.

Myrna Goldenberg, otra estudiosa y autora, está de acuerdo en que las historias de violación deben ser contextualizadas y que su alcance no debe ser exagerado.

“Tenemos que seguir diciendo que esto no era la norma. Este no fue el Holocausto. El asesinato de judíos fue el Holocausto”, dice. “Sin embargo, está mal asumir que el tema es intocable. Las mujeres fueron torturadas y violadas. ¿Cómo no hablar de eso? ¿Cómo no reconocerlo?”.

Voces emergentes

El camino de esta discusión ha sido pavimentado por acontecimientos que sólo se ven con el paso del tiempo.

Los hombres constituyeron la mayor parte de las personas que entrevistaron a los sobrevivientes en los primeros 40 años después de la guerra, dice Goldenberg, y ellos pudieron haber sido reacios a plantear la cuestión de la violación. Pero después de que las violaciones masivas durante la guerra de Bosnia de la década de los 90 salieron a la luz, dice, algunas sobrevivientes del Holocausto comenzaron, cuando ella se los pedía, a compartir sus propias historias, en voz baja y fuera del alcance del oído de sus maridos.

Otras historias surgieron en los últimos años en escritos.

Aunque la violación no era la norma no debe ser ignorada, dice la estudiosa del Holocausto Myrna Goldenberg. Surgieron diarios en los que soldados y testigos documentaban las violaciones durante los actos violentos. Detalles de las acciones de los nazis contra los judíos fueron relatados en los libros de los escritores soviéticos, antes de ser suprimidos por José Stalin y redescubiertos décadas después.

Estas publicaciones largamente escondidas incluyen historias de mujeres elegidas para bailar desnudas antes de ser violadas y asesinadas. Soldados irrumpiendo en las casas y haciendo víctimas a las niñas delante de los padres, a las esposas delante de sus maridos.

Entonces, cuando el mundo se estaba enterando de las atrocidades cometidas en la ex Yugoslavia, se transmitió la película ganadora del Óscar La lista de Schindler. Hacer esta película inspiró al director Steven Spielberg a crear una fundación para compartir las historias de sobrevivientes y testigos del Holocausto.

Ahora, bajo los auspicios de la Universidad del Sur de California, la Fundación USC Shoah y el Instituto de Historia Visual y Educación, alberga cerca de 52,000 testimonios grabados en video en 32 idiomas y en 56 países.

Más de 1,700 testimonios incluyen referencias a agresiones sexuales, un término general que incluye el acoso sexual, abuso, vejación sexual y violación, explica Crispin Brooks, encargado del archivo del Instituto. Sin revisar cada uno de los testimonios, no puedo decir específicamente cuántas violaciones se mencionan, dijo Brooks.

Una sobreviviente de un campo habló de una mujer embarazada que fue violada a la vista de los demás antes de ser lanzada en un carro, para no ser vista jamás. Otra mostraba las cicatrices de los golpes propinados por un oficial cuando la llevó a limpiar su vivienda y la violó. Una tercera vio cuando se llevaban a su prima; la niña regresó a la barraca sangrando, con un pedazo de pan apretado en la mano y un secreto que nunca compartió.

‘Marcadas por algo que no sucedió’

A algunos estudiosos les gustaría apretar el botón de pausa y forzar a todo mundo a tomar una respiración profunda antes de continuar con la conversación sobre violación. Lawrence L. Langer es una de ellas.

Señala que los principales campos tenían burdeles atendidos por prostitutas traídas desde el exterior para servir a los oficiales y guardias. También dice que en los campos de la muerte las presas llegaban a pesar hasta 27 kilogramos solamente y sufrían de enfermedades infecciosas como la fiebre tifoidea y la tuberculosis, y que los SS se cuidaban mucho de mantenerse lejos de ellas.

“En el contexto del Holocausto”, el significado de la violación es pequeño, dice el estudioso del Holocausto, Lawrence L. Langer. Pero más importante aún es que ha estado entrevistando a sobrevivientes durante 25 años y afirma que ninguno de ellos le ha hablado acerca de la violación. También dice que el tema de la violación no surgió durante los cinco años que pasó grabando testimonios del Holocausto en el Archivo de Video Fortunoff de la Universidad de Yale, que hoy alberga cerca de 4,000 entrevistas llevadas a cabo desde 1979.

Langer no compra el argumento de algunos en el sentido de que por ser hombre las mujeres podrían haberse inhibido de contarle esas historias. Dice que no ha hecho la pregunta directamente pero confía en que los sobrevivientes comparten lo que tienen que compartir. Ha escuchado los relatos de mujeres que estrangularon a sus propios bebés y en su mente el hecho de hablar de la violación no sería más difícil.

“Siempre pregunto: ‘¿Qué es lo peor que te ha pasado?’. Nadie ha dicho, “fui violada ‘”, dice. “Esto no significa que ninguna fuera violada”.

Tanto Langer como Myrna Goldenberg contribuyeron en un libro pionero  coeditado por Lenore Weitzman. Mujeres en el Holocausto, publicado en 1998, es considerado el primer libro original del Holocausto dedicado a las mujeres.

Ante todo, Weitzman comparte la angustia de Langer y Goldenberg en el sentido de que la gente tenga una idea equivocada sobre el alcance de la violación durante el Holocausto. Ella participó el mes pasado en un evento en Washington enfocado en la nueva antología de Hedgepeth y Saidel, para compartir sus preocupaciones.

Ella estima que “menos de una fracción del 1 % de las mujeres judías” fueron violadas y dice: “Este libro y la publicidad alrededor de él  dan la impresión de que era común”.

Pero también se preocupa de que este enfoque sobre la violación sexualice y estigmatice inapropiadamente a las mujeres sobrevivientes. Ella entrevistó a cientos de ellas y dice que llegó al evento de Washington habiéndose reunido solamente con mujeres que estaban molestas por la atención prestada a este libro.

Suponer que la violación era común “contamina a todas las sobrevivientes”, dice Weitzman. “No es que no quieran hablar de algo que fue doloroso, es que no quieren ser calificadas por algo que no les ocurrió ni a ellas ni a sus hermanas o sus madres o sus hijas. Los horrores reales que experimentaron fueron bastante terribles”.

Traer de vuelta los “fantasmas”

Quizá en ninguna parte el discurso sobre el Holocausto ha sido más cargado que en Israel.

Hija de sobrevivientes, la autora Nava Semel forma parte de la generación de judíos criados por padres que no hablaban de la guerra o incluso de los años previos. Eran fuertes, vivían en una nación judía y no fueron víctima de nadie. No miran hacia atrás. Se apresuraron a aprender el hebreo, por lo que podrían dejar de usar sus acentos nativos. Se centraron en la construcción de nuevas familias, sin recordar las que habían perdido.

“El Holocausto fue parte de nuestra agenda y nuestra memoria colectiva, pero nunca se mencionaba en la esfera privada”, dijo Semel en su casa de Tel Aviv. “Los padres no quieren compartir las experiencias horribles. Ellos estaban tratando de proteger a sus hijos de la amenaza del pasado”.

Semel estaría en sus años 20 antes de que escuchara estas historias. Descubrió que su madre sobrevivió gracias a una “puta del frente”, una presa en su barraca que se convirtió en la “mujer mantenida” de un guardia de las SS y por eso salvó a las demás. Como si eso no fuera suficientemente sorprendente, hubo un giro: El guardia de la SS era una mujer.

Ella narró la historia de su madre en Un sombrero de cristal, que Semel incluyó en una colección de cuentos del mismo nombre. Dice que este libro, publicado 40 años después de la guerra, representó la primera prosa hebrea para centrarse en la experiencia de los hijos de los sobrevivientes y en utilizar el término “segunda generación” para describirlos. Sus protagonistas eran todos hijos e hijas que buscaban la verdad a fin de crecer. Obligó a abrir las puertas que estaban bloqueando las conversaciones.

Los sobrevivientes le dieron las gracias por haberles dado un espacio para hablar. Muchos de su  propia generación, sin embargo, inicialmente reaccionaron con violencia. Les preocupaba que ella estuviera “socavando la imagen de Israel”, dijo Semel, al traer de vuelta los “fantasmas” de la diáspora.

Algunos fantasmas, sin embargo, permanecieron ocultos en las sombras, guardados en la memoria de las personas que no estaban preparadas para enfrentarlos.

Más de 15 años después de que esta conversación inicial ocurrió, Semel publicó su novela Y la Rata Rió. Cuenta la historia de una niña judía de 5 años de edad, que estaba escondida en una granja polaca. Fue violada en repetidas ocasiones en la fosa de las papas donde su familia la tenía.

Pero la niña creció y llegó a ser fuerte, una mujer que sobrevivió a sus primeros horrores para llegar a ser notable. El libro de Semel libro de 2010, que fue adaptada para el escenario y que podría convertirse pronto en una película, permitió a los sobrevivientes que fueron víctimas de abusos sexuales, tanto hombres como mujeres, saber que el suyo era un secreto que otros también tenían.

Tras la publicación de la novela, una docena de sobrevivientes llegaron para decirle que había escrito su historia.

Una llamada entró temprano, a eso de las 7 am.  Los sollozos en el otro extremo, le dijeron a Semel que se trataba de otro sobreviviente.

La mujer en la línea nunca había compartido esta parte de su pasado, ni con su terapeuta ni con su marido  pero ahora se permitía a sí misma sentir. Con la ayuda que viene del dejar salir, ella liberó el recuerdo que le había perseguido y fue libre para hacerle frente.

“La memoria es una entidad evasiva; es amenazadora”, dijo Semel. “La memoria siempre será una parte de ellos, pero si puedo darle voz a lo que sea que ellos no pueden, si puedo ser su pasadizo para liberarlos, ellos se sienten, y pueden morir, menos solitarios”.

Historias que se deslizan

Durante más de 20 años, Paula David trabajó de tiempo completo con los sobrevivientes del Holocausto conforme llegaban a sus últimos años.

La ahora profesora de gerontología de la Universidad de Toronto era una trabajadora social que coordinaba grupos de asesoramiento y programas para sobrevivientes del Holocausto  en el Centro Baycrest de Toronto para la Atención Geriátrica, una instalación que asegura ella  tenía la mayor población de sobrevivientes del Holocausto viviendo en un solo lugar.

Ella ha hecho su misión de estudiar el impacto en el envejecimiento de un trauma a temprana edad.

Al trabajar con mujeres sobrevivientes sabía que había razones no naturales por las que algunas nunca habían podido tener hijos. Ella supuso que había recuerdos que las dejaban acobardadas cuando visitaban al médico, especialmente a los ginecólogos. Se dio cuenta de que había una historia que llevaba a algunas a atacar y golpear a la gente cuando se les tocaba.

Tal vez ellas no hablaban del pasado porque no tenían las herramientas, el lenguaje. Muchas mujeres con las que David trabajó crecieron enshtetls, pequeños pueblos, y en casas religiosas protegidas. Tal vez perdieron a sus padres antes de que hubieran aprendido acerca de la sexualidad.

Ella construyó relaciones con estas mujeres. A ella le gustaban. Ella no las juzgaría si le decían que durmieron con hombres a cambio de comida. “No era el sexo, era el pan”, explica. Ella entendía si le contaban que sólo toleraban el sexo con sus maridos para crear familias. Intentó no estremecerse cuando una mujer, que había sido salvado por los partisanos y haber luchado junto con ellos, le  dijo que había sido violada varias veces cada día durante cuatro años.

“¿Qué hay que decir?”, recuerda que la mujer respondía con desdén cuando David la invitaba a hablar más. “¿Crees que me salvaron porque yo era judía?”

Ella sabía cosas que estas mujeres no querían que sus propios hijos conocieran.

“Nunca tuve a nadie a los 85 o a los 90 dice: ‘Quiero decirle a mis hijos’”, aun cuando sus hijos tuvieran 70, dice David.

Pero conforme las mujeres envejecían y en algunos casos la demencia llegaba, estaban aquellas que perdieron su capacidad de autocensura o de elegir conscientemente lo que compartían. En el centro donde ella y otros cuidaban de estas sobrevivientes, escuchó y vio historias de violencia sexual que se deslizaban de entre sus labios sin control y en presencia de sus seres queridos. Ideó la manera de desviar la atención de lo que se decía, no sólo para proteger a los sobrevivientes sino también para proteger a los que estaban presentes y no  podían obtener respuestas a sus preguntas.

“Tal vez (estas mujeres) nunca quisieron estar sentadas en una silla en un hogar de ancianos, dando detalles de las violaciones que experimentaron mientras que sus nietos están sentados allí”, dice David. “Y es tan doloroso para un miembro de la familia escucharlo. Es exquisitamente doloroso”.

Si las sobrevivientes deciden compartir sus historias, con la claridad de la mente y porque les ayudará, entonces es maravillosa. Pero dice que ellas no deberían  sentir presión para abrirse. Si prefieren llevarse sus historias con ellas a la tumba, que así sea.

“La manera como se las han arreglado para vivir es separar conscientemente aspectos específicos”, dice David. “Todos nosotros autoeditamos nuestros relatos de vida”.

Modelando el futuro

En el fondo un reloj no marca, golpea. Más de 65 años después de la Segunda Guerra Mundial, las historias no contadas de sobrevivientes del Holocausto, en números cada vez menores, pronto serán enterradas para siempre.

Así que si hay víctimas de violencia sexual que quieran hablar, con los miembros de la familia, terapeutas o en público, ahora es el momento.

Eva Fogelman, una psicóloga de la Ciudad de Nueva York que ha trabajado con los sobrevivientes y los hijos de los sobrevivientes por más de 30 años, espera por su propio bien que los secretos de los sobrevivientes se abran. Ella contribuyó con la antología  de Hedgepeth y Saidel y dice que el libro, así como los acontecimientos y debates alrededor de él, pueden ayudar a validar los sentimientos de aquellas que fueron violadas y les ofrece el permiso para expresar sus historias y buscar ayuda profesional.

“Ellos necesitan la validación para ese particular dolor y sufrimiento… para ayudarlas en su proceso de curación”, dice Fogelman. Y salvo la documentación, los testimonios pueden proporcionar “un sentido más auténtico de la historia.”

Otros dicen que hablar o examinar las historias de violación durante el Holocausto no es sólo acerca de la sanación personal o para llenar libros de historia. Y ciertamente no es la intención tomar distancia de los horrores en general que significó el Holocausto.

Es, dicen, sobre el bien común.

“Tal vez habríamos sido más capaces de prevenir las violaciones de la ex Yugoslavia y el Congo si no hubiésemos tenido que esperar más de 60 años para escuchar las verdades que son antologías de ‘Violencia sexual contra las mujeres judías durante el Holocausto‘”, escribió sobre el libro Gloria Steinem, pionera  de las escritoras feministas y organizadora.

Steinem dio un paso adelante para moderar la presentación de un libro esta primavera en Brooklyn que atrajo a un auditorio repleto. El evento contó con gente como el autor israelí Semel, colaboradores del libro y activistas que trabajan en favor de las mujeres y las niñas.

En un momento durante la noche, una mujer ruandesa se levantó y compartió públicamente, por primera vez, la historia de su violación a los 14 años. Una persona en el panel era Jessica Neuwirth, una abogada de derechos femeninos.

Ha trabajado con Naciones Unidas y se desempeñó como consultora experta en temas de violencia sexual y la violación como arma de genocidio. Ha sido asesora de política de Amnistía Internacional y es fundadora y actual presidente de Equidad Ahora, una organización internacional de derechos humanos establecida para poner fin a la violencia y la discriminación contra la mujer.

Neuwirth imagina un día en que las sobrevivientes del Holocausto testifiquen ante la ONU, que compartan sus historias junto con mujeres y niñas de diferentes generaciones, razas, tierras y conflictos.

Pero teme que sea demasiado tarde y que las víctimas que pudieran haberse presentado ya han desaparecido. Y por cuanto a aquellos que todavía están alrededor, ella teme que ese tiempo nunca llegue. “Por lo general tenemos gente ansiosa por hablar y nadie va a escuchar”, dice. “Ahora tenemos gente ansiosa por escuchar, pero nadie hablará”.

Si usted, algún miembro de la familia o amiga tiene una historia para compartir, por favor envié un correo a ravitz.feedback@cnn.com. Debido al volumen de correos quizá no podamos responder a cada uno. 

FUENTE:  PATRIA JUDÌA

¿Reconocimiento de un Estado palestino a expensas de Israel?

¿Reconocimiento de un Estado palestino a expensas de Israel?

La beligerante declaración el sábado 27 de agosto del presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) Mahmoud Abbas, ratificando que no va a reconocer a Israel como un Estado judío, lleva a inferir que el intento unilateral palestino en septiembre de erigir su propio Estado reconocido por la ONU evidencia, desde su embrión, estar mal concebido.

El reconocimiento del Estado de Israel ha sido siempre una de las condiciones establecidas por los Estados Unidos para suscribir cualquier acuerdo con los palestinos. El Estado judío ha sido presionado constantemente para hacer concesiones -cosa que hizo- a cambio de promesas vacías e incumplidas. Barak Hussein Obama (el presidente norteamericano más pro árabe junto a su antecesor James Earl “Jimmy” que gobernó EE.UU. en el período 1977-1981) cuando fue consultado para el establecimiento de un Estado palestino contiguo pidió a los palestinos reconocer a Israel.

Sin embargo, en virtud de la hipocresía y la judeofobia imperante en gran parte del orbe, es probable que un Estado palestino de fuerte raigambre terrorista, sea declarado y reconocido por el mundo, incluso mientras la República Islámica de Irán y Hamas, continúan negando el derecho de Israel a existir. Prueba de ello son las recientes declaraciones en Teherán del repulsivo émulo de Hitler, el presidente iraní Mahmoud Ahmadinejad, quien dijo en ocasión de la conmemoración del Día Internacional de Al-Quds (nombre árabe de Jerusalén) – que se lleva a cabo el último viernes del mes sagrado para los musulmanes del Ramadán- “Reconocer el Estado palestino no es el objetivo último”. Es sólo un paso adelante hacia la liberación de toda Palestina.

Ahmadinejad instó a los palestinos a no conformarse con una solución de dos Estados que está en la apariencia respaldada por Abbas, sino “para luchar por una devolución completa de lo que consideran sus tierras”. La creación de un Estado palestino reconocido universalmente sería sólo un primer paso para borrar a Israel, volvió a amenazar el presidente persa, uno de los pocos mandatarios que respalda al criminal régimen sirio de Bashar al-Assad que masacra a su propio pueblo.

El presidente de la ANP hizo, hasta ahora, caso omiso a la recomendación de EE.UU quien le anticipó al jefe negociador palestino, Saeb Erekat, que si la Autoridad Palestina recurre al Consejo de Seguridad para que reconozca su inexistente Estado, su país usará su poder de veto, y si lo intenta a través de la Asamblea General de la ONU,- donde necesitarán una mayoría especial de dos tercios, que conseguirían sin dificultad- “el Congreso tomará medidas punitivas en su contra, incluyendo un recorte en la ayuda financiera norteamericana, estimada en 500 millones de dólares anuales. Erekat pidió que Estados Unidos reconsidere su posición y apoye su reclamo, y lo propio hizo con Christian Burger, representante ante la Autoridad Palestina de la Unión Europea, quien aún no ha decidido qué postura adoptará.

Mahmoud Abbas o Abu Mazen (nombre de guerra), erróneamente llamado “socio para la paz” por Israel y Occidente, también criticó las exigencias del Cuarteto de Paz para Oriente Medio -integrado por la ONU, la Unión Europea, Estados Unidos y Rusia- instando a la comunidad internacional a dar marcha atrás. “No nos exijan que reconozcamos al Estado judío”, exclamó Abbas. “No lo aceptaremos”. Abbas rechazó que la cuestión de los llamados refugiados palestinos se resuelva solamente dentro de las fronteras del futuro Estado palestino, insinuando que debería solucionarse en Israel mismo.

Según fuentes árabes, existen más de 3.700.000 refugiados palestinos registrados por la ONU y alrededor de 2 millones más que no figuran en el organismo internacional. La negativa de los palestinos a reconocer a Israel como lo que es, un Estado judío, se sustenta en la absurda pretensión de exigir el derecho al retorno de esa cantidad imprecisa de refugiados, que implicaría para Israel ser fagocitado por los islamistas y constituirse en una minoría en su propio país.

El ministro de Relaciones Exteriores de Israel, Avigdor Lieberman, cuestionado además de la progresía europea por la oposición y la izquierda de su país, manifestó atinadamente que las declaraciones del presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, afirmando que los palestinos no van a reconocer al Estado judío, revela la real naturaleza de la iniciativa palestina en la ONU, en septiembre. “La verdadera intención de los palestinos no es establecer un Estado que viva en paz junto a Israel; sino que más bien ellos quieren establecer un Estado libre de judíos en la Cisjordania (Judea y Samaria) y conquistar a Israel desde adentro”.

“Por esta razón, Abbas y sus colegas no están interesados en negociaciones con Israel sino más bien en tomar pasos unilaterales para cumplir con esa estrategia”. Lieberman subrayó que “el mundo debe dejarle en claro a Abbas que el único camino para que los palestinos reciban un Estado es dejar de intentar eliminar al único Estado judío del mundo”.

Curiosamente, contra todas las presunciones, algunos países árabes, se oponen al intento de los palestinos de declarar unilateralmente un Estado árabe independiente en Judea, Samaria y Jerusalén con reconocimiento de las Naciones Unidas en septiembre. El caso más paradigmático es el de Jordania, que advirtió que podría votar en contra de esa pretensión cuando la Asamblea General de la ONU vote al respecto.

Según un diario saudita, Jordania reiteró su oposición al plan y el rey Abdullah II comunicó su posición al presidente de la ANP Mahmoud Abbas en varias oportunidades, en vano. Jordania argumenta que si la ONU aprueba la creación de un Estado palestino antes de que finalicen las negociaciones con Israel, los descendientes de árabes que huyeron del Estado judío cuando fue establecido en 1948 se pierden cualquier oportunidad que tienen de regresar a sus anteriores hogares y sus familias recibir una indemnización. “Los refugiados son los únicos que sufrirán”, destacó Abdullah a Abbas en un reciente mensaje, transmitido a través de diplomáticos de otro país árabe.

El conmovedor apoyo a los refugiados palestinos por parte del reino Hachemita, es otra prueba insoslayable de la hipocresía del mundo árabe, que los usa como carne de cañón para su lucha contra Israel. La Organización para la Liberación de Palestina (OLP), creada por la Liga Árabe en 1964 cuyo objetivo declarado era la destrucción y aniquilación de Israel, organizó grupos de milicias en campamentos que se establecieron en Jordania, en la línea fronteriza con Israel.

En septiembre de 1970, el rey Hussein de Jordania, padre de Abdullah II, temeroso que sus huéspedes derrocaran su gobierno, envió su ejército contra estos campamentos y mató a miles de palestinos (episodio conocido como “Septiembre negro”). Los guerrilleros palestinos migraron a Líbano y a partir de entonces comenzaron los atentados terroristas contra Israel, como el deleznable asesinato de once atletas israelíes en las olimpiadas de Munich en 1972.

Contemporáneamente, a mediados de agosto de 2011, las agencias de noticias internacionales, informaron que un portavoz de la ONU denunció que miles de personas huyeron de un campo de refugiados palestinos cercano a la ciudad siria de Latakia, atacados no por Israel sino por las fuerzas de seguridad del gobierno del sanguinario presidente Bashar al- Assad.

En una reciente entrevista con Radio Israel, el Viceprimer Ministro Moshe Ya’alon dijo que Jordania no era el único país árabe que se opuso al plan de la ANP. “En las próximas semanas, estoy seguro de que oiremos sobre otros líderes criticando a la Autoridad Palestina.” La única manera de avanzar es que ambas partes vuelvan a la mesa de negociaciones”.

Lo cierto es que el intento que harán los palestinos en la ONU a fines de septiembre para lograr su reconocimiento, será a expensas de Israel, que a pesar de estar de acuerdo en que ellos tengan a través de negociaciones un Estado al lado del suyo para convivir pacíficamente, no puede permitir que el grupo terrorista Hamas quien reitera permanentemente que nunca lo reconocerá y pregona su destrucción, ni la ANP que por razones de estrategia declama lo contrario pero piensa igual, amenacen su propia existencia.

Tiroteo en una mezquita en Copenhague

Tiroteo en una mezquita en Copenhague
La mezquita, situada en el barrio de Vesterbro, es frecuentada por paquistaníes.

Una persona ha muerto y otra ha resultado herida en un tiroteo registrado hoy en el exterior de una mezquita en Copenhague, según fuentes policiales.

El hecho se ha producido después de una fuerte discusión entre un grupo de jóvenes que habían participado en un servicio religioso, coincidiendo con el fin de la festividad del Ramadán, según relataron varios testigos a medios digitales daneses. La Policía busca a un hombre de unos 30 años, que huyó en un coche tras producirse el tiroteo, como supuesto autor de los disparos.

LA VERDADERA BIOGRAFÍA DE MAHOMA – IMRAN FIRASAT

Mi querido amigo Imran Firasat, ha realizado un gran esfuerzo para crear esta biografía del asesino pederasta de Mahoma, el auto-proclamado profeta de Dios.

 Todo lo que queríamos saber del desalmado creador de la peor secta asesina que conoce la humanidad, y los hechos y frutos de una mente enfermiza.

 El creador de la peor peste que el hombre conoce, el Islam, secta satánica que ha logrado  contaminar a millones de personas convirtiéndolas en meros despojos, a imagen y semejanza de su profeta.

 En exclusiva para Islam Nazi os presento El Profeta Delincuente.

NETANYAHU ESTÀ EXAMINANDO LAS FRONTERAS DE UN POSIBLE ESTADO PALESTINO

El consejero de mapas de Ehud Olmert, el coronel Danny Terza, está guiando al actual primer ministro. Terza es considerado uno de los mayores expertos en temas de fronteras estatales palestinas. 

El coronel Danny Terza, quien delineó el mapa de una retirada israelí de Cisjordania para el ex primer ministro Ehud Olmert,  ha pasado los últimos meses aconsejando al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, sobre las posibles futuras fronteras de un estado palestino.
Las conversaciones entre Netanyahu  y Terza representan la primera vez que el primer ministro ha dedicado trabajo de campo oficial al tema de los futuros límites.
Según un alto funcionario israelí en Jerusalem, Netanyahu incluso envió a Terza a una reunión sobre el tema con el presidente israelí Shimon Peres hace varias semanas. La propuesta del encuentro fue contarle a Peres las ideas de Netanyahu sobre el tema de las fronteras de un estado palestino, así también como la opción de preparar un mapa con las líneas que representarían la posición del primer ministro sobre el asunto.
Terza también habló con Peres sobre rondas previas de negociaciones con los palestinos sobre el tema de las fronteras, con un foco especial en las conducidas por Olmert y la entonces ministro de Relaciones Exteriores de Israel, Tzipi Livni, con funcionarios de la Autoridad Palestina en el 2008.
La conversación de Terza con Peres fue parte de las discusiones que tuvo el primer ministro con el presidente acerca de la última iniciativa de volver a las negociaciones con los palestinos. En los últimos meses, Peres ha mantenido al menos cuatro encuentros con el líder de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas. Algunos se hicieron en secreto en el hogar del empresario judío Poju Zabludowicz en Londres.
El encuentro entre Peres y Terza se llevó a cabo dos semanas antes de que se planeara mantener otra ronda de conversaciones con Abbas en Amman. Ésta no se materializó luego de un veto de Netanyahu, quien se enteró de que el presidente tenía intenciones de presentar posiciones que se desviaban de aquellas que él permitía.
Sin embargo, el hecho de que Netanyahu haya enviado a Terza a hablar con Peres sugiere que el primer ministro estuvo profundamente involucrado en las negociaciones y había aprobado las acciones de Peres con el líder palestino.
Terza, un residente de 52 años del asentamiento Kfar Adumim, es considerado uno de los profesionales expertos líderes en el tema de las fronteras de un estado palestino y ha sido miembro de varios equipos de negociación desde 1994. También fue jefe de la Administración de la Valla de Separación durante el mandato del ex primer ministro Ariel Sharon.

FUENTE:  ITONGADOL

SUIZA: PARTIDO POPULAR EN SUIZA, SE COMPROMETE A PONER FIN A LA GRAN MASA DE INMIGRANTES MUSULMANES

Candidatos A Las Elecciones Para El Partido De Los Derechos De La Gente, Ala Suizo, El Más Grande De Suiza, Firmaron Un “Contrato Con El Pueblo” El Domingo Con La Promesa De Deportar A Delincuentes Extranjeros Y Poner Fin A La “Inmigración Masiva” Desde Los Países Musulmanes. (Es Hora De Que Alguien En Europa Lo Haga. Esperemos De Que Se Trate De Una Tendencia)

El local   En El “contrato” también se comprometen a rechazar cualquier intento de Suiza de ingresar a la Unión Europea.  

Alrededor de 200 candidatos de los partidos para las elecciones parlamentarias de octubre firmaron el documento, impreso en pergamino, ante un millar de seguidores del partido, en una ceremonia en Zurich.

En Un documento similar firmado antes de las elecciones federales en el 2007 había prioridades ligeramente diferentes. En los tres primeros en los que se incluyen los recortes de impuestos, han sido sustituidos por la promesa de acabar con la inmigración.  

“Tenemos la sensación de que a lo que se refiere la mayoría de la gente en este momento es a la inmigración”, dijo el candidato del partido Christoph Moergeli en la ceremonia.   A principios de este mes, el suizo estuvo en contra del racismo, las autoridades instaron a los partidos políticos a que se abstengan de hacer campaña en las plataformas racistas. El Partido Popular suizo siempre ha generado controversias sobre sus campañas.

 

Este partido es muy conocido por un cartel en el que se muestran a ovejas blancas expulsando a una oveja negra de la bandera de Suiza


El partido, que ya tiene alrededor de un cuarto de los escaños en la asamblea federal, se espera que tenga nuevos aumentos en las próximas elecciones.

 Un partido político de derecha en Suiza ha llevado a cabo una provocación contra la inmigración con una campaña en la que se contrasta una fotografía de jóvenes modelos desnudos que se metieron en el lago de Zurich con una imagen de un pañuelo en la cabeza, llevando a las mujeres musulmanas a bañarse en agua sucia. BRILLANTE!

FUENTE:  BARENAKEDISLAM

LAS TORTURAS EN IRAK EN VIDEOS DE YOU TUBE (COPIA DE SEGURIDAD DESPUÈS DE HABER SIDO CENSURADO)

GOLPIZAS BRUTALES. LANZAMIENTO DE LOS PRESOS desde la azotea.

http://widgets.vodpod.com/w/video_embed/Groupvideo.9986242

EJECUCIONES: Blowing a la gente. Decapitaciones.

http://widgets.vodpod.com/w/video_embed/Groupvideo.9986262

LA GUERRA QUÍMICA: gas nervioso contra la población kurda.

http://widgets.vodpod.com/w/video_embed/Groupvideo.9986274

 FUENTE:  BARENAKEDISLAM